Ahora, acusan a Ángel “Pato” Cabrera por abuso sexual, antes de entrar al 2 juicio por agresiones a dos ex parejas
Antes de entrar al segundo juicio por agresiones a dos exparejas, el fiscal Cristián Griffi lo imputó como sospechoso de violar a una de ellas. La denuncia se hizo en 2021 tras el debate en el que el golfista fue condenado a dos años de prisión.
En el mismo momento en que espera el segundo juicio por presuntos hechos de violencia de género en perjuicio de dos exparejas y mientras está cumpliendo dos años de prisión por la condena de 2021, el golfista Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (52) fue imputado esta semana por “abuso sexual con acceso carnal”.
Debe aclararse que la imputación se realiza como “sospechoso” -según lo que indica la última parte del artículo 306 del Código Procesal Penal de Córdoba- y para permitir que sea investigado y se defienda. Cabrera apenas ha sido notificado y su indagatoria en esta causa aún no se ha producido.
La resolución del fiscal de Violencia Familiar y de Género Cristián Griffi fue tomada mientras se espera el inicio del segundo juicio que comienza el lunes próximo en la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba, por diversos hechos de agresiones a dos de sus ex, Cecilia Ileana Paola Torres Mana (38) y Micaela Teresa Esquivel (39). En esta ocasión, el debate será conducido por un juez varón, el vocal Juan Manuel Ugarte y se analizarán delitos como lesiones, amenazas, cohecho y desobediencia a la autoridad.
En el anterior juicio, la condena fue impuesta en la Cámara 2ª del Crimen, a cargo de Mónica Traballini, por agresiones denunciadas por quien actuó como querellante en ese proceso, su ex Torres Mana (38). En aquel debate realizado antes de finalizar la primera mitad de 2021, como acusadora también actuó una mujer, la fiscal de Cámara Laura Battistelli.
En el desarrollo de aquel juicio, Torres Mana declaró en la audiencia que había sido abusada por Cabrera, lo que motivó que su abogado Carlos Nayi formulara una denuncia que comenzó a ser investigada y recayó en el mismo instructor de los dos primeros juicios, el fiscal Griffi.
Ahora, este funcionario judicial resolvió que a mérito de las constancias obrantes en la causa, Cabrera debe ser imputado como sospechoso del presunto delito de abuso sexual con acceso carnal, en perjuicio de la denunciante.
Entre las medidas dispuestas en esta resolución, Griffi le notifica a Cabrera -si bien aún está detenido- que tiene prohibido acercarse y comunicarse por cualquier medio con la presunta víctima.
A la par, se ordenan peritajes interdisciplinarios sobre el acusado y también peritaje psicológico a la víctima para realizar evaluaciones relacionadas con su condición de presunta víctima.
DE MAL EN PEOR
De aquel pasado de gloria deportiva -con dos títulos de Grand Slam en Estados Unidos- a la situación actual, Cabrera acumula un derrotero que parece no poder revertir.
Primero se sustrajo a la acción de la Justicia provincial al salir del país sin avisar y al negarse a regresar, lo que lo convirtió en un prófugo. Eso logró que cuando fue capturado por Interpol en Río de Janeiro -aparentemente de paso transitorio- fuera traído a Córdoba y comenzara una inesperada detención y una prisión efectiva al momento de dictársele sentencia en el primer juicio, en julio de 2021, de dos años de prisión.
Esa condena, por la que no pudo acceder al beneficio de libertad condicional por sus antecedentes de rebeldía, se cumple en pocos meses, el 14 de enero de 2023.
Pero todavía le falta el segundo juicio, que tras una pequeña postergación comenzará el lunes próximo. Trascendió que ese debate sería abreviado, con reconocimiento de responsabilidad y pedido de disculpas a las dos ex, para lo cual podría acceder a una pena de unos dos años y medio de prisión.
La condena que está cumpliendo el golfista no se suma aritméticamente a la que se le impondría en el juicio que comienza la semana próxima, sino que le agregaría algunos meses más, acaso algún año a lo que debe cumplir hasta ahora.
Instructor. El fiscal Cristián Griffi sigue avanzando en instrucciones en contra de Cabrera. (José Gabriel Hernández)
Pero la novedad de la nueva imputación cambia radicalmente la idea respecto de su pronóstico de encierro. Esto, a partir de que el delito por el que ahora se lo acusa tiene una escala penal algo más elevada, con un “piso” de seis años de prisión y un “techo” de 15.
Esto quiere decir que si la instrucción de este presunto abuso sexual avanzara, y llega a juicio, en caso de ser hallado culpable no se estaría hablando de una pena como las que se manejan hasta ahora.
Además de esto, con un proceso pendiente como este, más la peligrosidad procesal que envuelve a “el Pato” por sus antecedentes de haberse ido del país sin aviso y no volver, le será un tanto más difícil acceder al beneficio de la libertad condicional.
Con su segunda condena por violencia de género, el Pato Cabrera pidió perdon
El exgolfista asumió una actitud diferente al enfrentar la nueva sentencia. Dijo que la cárcel le “sirvió” y que ahora aprendió a “escuchar y tomar consciencia” del daño a sus víctimas.La lectura con la condena de dos años y cuatro meses de prisión había concluido.
Cuando todos esperaban que el juez Juan Manuel Ugarte pronunciara la conocida frase “el juicio ha concluido”, este giró su cabeza, miró al banquillo de los acusados y le dijo despacioso a Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (52): “Usted ha escuchado, han sido muy claras las querellantes, cuando una relación se termina, se termina. El ‘no’ es ‘no’. Es importante que usted internalice eso, se lo meta bien adentro”.
En el juicio abreviado, celebrado este lunes en la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba, Cabrera había admitido “todo” lo que decía la acusación y pidió dos veces disculpas a las víctimas.
El exgolfista condenado por violencia de género escuchó en silencio al juez, quien le recordó: “Cuando éramos niños, a nosotros se nos decía que la madre es sagrada. Acá, en los Tribunales, nosotros decimos que toda mujer es sagrada”.
Haciéndole recordar que se le impuso una pena “baja”, con el acuerdo de todas las partes, el magistrado le pidió que lo tenga en cuenta y cerró sus palabras con un último consejo: “Espero que aproveche esta oportunidad y el tiempo que tenga que estar en tratamiento en prisión, aprovéchelo”.
Lejos de los montos de pena, los códigos, los delitos y los ritos procesales, el juez Ugarte lo había entendido y resumido mejor que nadie.
Fue el mejor cierre para una audiencia de juicio de espíritu singular, alejado de los episodios de violencia que se ventilaban y con el deseo de que el acusado reencause su vida.
Lo espera más encierro, durante el cual deberá hacer terapia para superar dos flagelos que le arruinaron sus últimos años: el alcohol y la violencia machista.
ABREVIADO Y CONSENSUADO
No se trató de un acuerdo más el alcanzado por los defensores Carlos Hairabedian y Sebastián Becerra con el fiscal de Cámara Hugo Almirón.
Fiel a su estilo, el acusador público consultó con las víctimas y sus representantes en la querella Cecilia Torres Mana (Carlos Nayi) y Micaela Teresa Escudero (Federico Pizzicari Bordoy) que prestaron consentimiento al acuerdo.
Más allá de una reparación económica cuyos montos no trascendieron, las querellas se pronunciaron a favor de la recuperación del acusado.
En el interrogatorio a Cabrera sobre sus condiciones personales ya traslució un estado de ánimo bien distinto al del primer juicio por el que fue condenado en julio de 2021 a dos años de prisión.
En esta ocasión, el exgolfista comentó que pronto volverá a ser padre, ya que su actual pareja está a punto de dar luz. Añadió que la mujer vive con tres hijos de ella, en su propia casa.
También recordó que a los 4 años, su madre y su padre lo abandonaron y lo crió una abuela que pronto lo obligó a trabajar, como dijo Hairabedian, para la gente “que tiene medios”.
De igual modo, relató Cabrera que era consciente de que tenía dos hermanos pero que no los vio durante 30 años.
En un momento, el acusado soltó una de las frases que quedaron resonando por el resto de la mañana: “Hay gente que piensa que la cárcel es mala; a mí me ayudó”.
A la hora de ser interrogado sobre la acusación, dijo: “Voy a declarar; me declaro culpable de los hechos que se me atribuyen y pido disculpas”. Luego, añadió que su confesión era voluntaria.
Esto habilitó los “presupuestos” del juicio abreviado, cuyo acuerdo presentó el fiscal para una condena de dos años y medio de prisión más la obligación de hacer psicoterapia y terminar la educación primaria.
Sin que fuera necesario, los querellantes fueron consultados y prestaron conformidad.
ALEGATOS
El fiscal destacó que Cabrera dijera: “Hoy puedo escuchar y reconocer al otro que haya sido víctima”.
Nayi admitió que “el reconocimiento es genuino, sincero, y que Ángel Leopoldo Cabrera es otra persona”. Luego, añadió: “Hubo una reparación y de esta forma comienza a diseñarse el patrón de un abrazo demorado a la víctima”. Para cerrar, anticipó que renunciaba a la calidad de querellante, como lo hizo el abogado de la otra víctima. También priorizó no revictimizar a su clienta con un juicio abierto.
A su turno, Pizzicari Bordoy sostuvo: “Entiendo que estamos frente a un nuevo Cabrera” y añadió que Micaela “quiere que le vaya bien, que salga de esta problemática y que salga de un momento malo de su vida”. Mientras, ella asentía.
Hairabedian destacó que “la cultura machista ha impregnado la vida de Cabrera” y que ha estado privado del afecto de sus padres”. Además de destacar que aprendió a escuchar, resaltó el “acto varonil de admitir” lo que hizo.
Por eso, solicitó una reducción extra de la pena, dentro de los márgenes de la escala penal.
Ante esto, el juez Ugarte respondió que había que consultar al Ministerio Público Fiscal. Tras una rápida reunión entre las partes. el juez aceptó reducir dos meses la pena.
Luego, como “penúltima” palabra se escuchó a las víctimas.
Torres Mana se quejó de lo que había sufrido durante cinco años y que le provocó un miedo que no ha cesado. Finalmente, dijo: “Lo único que pido es una condena justa, al menos para que nunca más se lo haga a nadie más”.
En cambio, Escudero rechazó para sí la calidad de víctima y dijo que llegó para contar lo que le pasó. Tras decir que perdonó a “Ángel”, manifestó su deseo de que “aprenda a respetar a las mujeres”. Luego, señaló que “está bueno que tenga una oportunidad y pueda salir, pero que él no siga con lo mismo: si una persona dice ‘no’, que no pase que después la llama 30 veces”. Estos últimos dichos fueron de los que se tomó Ugarte al cerrar el debate.
El “después” del cierre fue bien distinto a todo lo vivido por Cabrera desde que cayó en manos de la Justicia. Todos se mostraron satisfechos con la resolución del conflicto, muy alejados de los pasos anteriores en los que el acusado negaba todo y mucho más de la época en la que eligió fugarse para evadir la acción de la ley.
La Voz del Interior Lunes, 7 de noviembre de 202213:43 hs
En juicio abreviado, acordó con las dos exparejas y el fiscal una reducción de la condena. Al hablar reconociendo la acusación, el golfista dijo que la cárcel lo cambió, para bien.
“Muchos dicen que la cárcel es mala, pero no es así; a mí la cárcel me hizo bien”, dijo el golfista Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (52) antes de reconocer todos los hechos de la acusación en su contra y pedir disculpas a las dos exparejas que lo denunciaron por numerosos hechos de violencia de género.
La audiencia de este lunes en la Cámara 8ª del Crimen, presidida por el vocal unipersonal Juan Manuel Ugarte, sirvió para celebrar un juicio abreviado al acordar las partes un reconocimiento de los hechos por parte del acusado y una reducción de la pena que finalmente avaló el juez, dos años y cuatro meses de prisión, efectivos.
Esto debe agregarse a los dos años de prisión que actualmente está cumpliendo en el penal de Bouwer, de dos años de prisión efectiva, que finalizan el 14 de enero próximo.
El fiscal de Cámara Hugo Almirón había acordado con los defensores Carlos Hairabedian y Sebastián Becerra una pena reducida de dos años y medio de prisión, pero luego se produjo una rebaja.
Querellantes. Cecilia Torres Mana (izquierda) con los abogados querellantes. (Ramiro Pereyra)
La audiencia tuvo un tono “diferente” al del primer juicio con un Cabrera que mostró un tono distinto en sus palabras, lo que fue admitido por las propias víctimas Cecilia Torres Mana y Micaela Escudero. Los propios abogados querellantes, Carlos Nayi y Federico Pizzicari Bordoy, respectivamente, dieron pie para morigerar aún más la condena, que terminó por reducirse dos meses respecto del acuerdo inicial.
El juez Ugarte se tomó un tiempo para deliberar y al mediodía, tras imponer la sentencia, se dirigió al acusado y le recomendó que aproveche la oportunidad que le dieron todas las partes para hacer terapia en el penal con vistas a mejorar su trato y consideración para con las mujeres.
Debe responder por violencia en contra de dos de sus últimas parejas. Mientras tanto, sigue preso en Bouwer, tras la condena de dos años de prisión en el primer debate.
La voz del Interior, Lunes, 25 de julio de 202213:12 hs
Mientras cumple su condena de dos años de prisión, el golfista Ángel “Pato” Cabrera (51) ya fue citado para el 1 de diciembre próximo para el segundo juicio por violencia de género en contra de exparejas.
El 7 de julio de 2021 recibió pena de dos años de prisión efectiva -que está cumpliendo en la cárcel de Bouwer- en sentencia dictada por la jueza de la Cámara 2ª del Crimen Mónica Traballini por amenazas y lesiones leves en perjuicio de su ex Cecilia Torres Mana.
Ahora, tras una serie de idas y venidas, debe responder por otros supuestos hechos de violencia de género a dos exparejas: Torres Mana y Micaela Teresa Escudero.
Víctima. Cecilia Torres Mana, pareja del golfista Ángel «Pato» Cabrera, obtuvo como querellante la primera condena de Cabrera. (José Hernández)
En esta ocasión, el juicio ha recaído en la Cámara 8ª del Crimen, más precisamente en el vocal Juan Manuel Ugarte. Por otra parte, la acusación también ha sido adjudicada al fiscal de ese tribunal, Hugo Antolín Almirón. Meses atrás, en primer término había sido designado para este juicio el juez Enrique Buteler, de la Cámara 6ª del Crimen, pero finalmente se cambió el tribunal.
Al igual que en el primer debate, se analizará la instrucción realizada por el fiscal de Violencia Familiar y de Género del 3° Turno, Cristián Griffi.
La acusación por presuntas agresiones a dos exparejas sucesivas es más grave que la del primer debate. En esta ocasión, los hechos más graves tienen que ver con Escudero, quien habría sufrido “coacción”, “coacción y amenaza” y “lesiones leves”, doblemente calificadas por violencia de género.
Sobre Torres Mana, Cabrera -asistido por los penalistas Carlos Hairabedian y Sebastián Becerra- debe responder por siete hechos: una amenaza y seis desobediencias a la autoridad.
A su vez, para este juicio las dos denunciantes estarán representadas por sus abogados, constituidos en parte querellante: Federico Pizzicari Bordoy (por Escudero) y Carlos Nayi (por Torres Mana).
Denunciante. Micaela Escudero fue pareja de Cabrera y lo denunció por amenazas, coacción y lesiones. (Archivo)
Además del inicio del juicio para el 1 de diciembre, ya fueron fijadas las audiencias para el desfile de testigos y revisión de la prueba del expediente. También están previstas las jornadas del 2, 5, 6 y 7 de diciembre, cuando se dictaría sentencia.
LAS ACUSACIONES
Los pormenores de la relación con Torres Mana se conocieron durante el primer juicio. Ahora se agregarán los hechos posteriores a su primera denuncia, cuando ya estaba elevado el primer juicio, en el otoño de 2020.
La acusación sostiene que Cabrera le llamó a ella y la amenazó. Luego, ante la denuncia de ella, se le fijó una orden de restricción que le impedía contactarse con ella. Sin embargo, él le realizó seis llamados seguidos en pocas horas.
La acusación por supuestas agresiones a la otra pareja, Escudero, se conoce menos pero aparece como más grave, a partir de las calificaciones legales.
En un diálogo sostenido hace casi dos años con La Voz, Micaela relató que cuando tenía 31 años conoció al golfista en un bar de Nueva Córdoba –donde vivía– al golfista, que se acercó a charlar con un grupo de amigos. Según relató, fueron invitados a la casa de Cabrera en Villa Allende y siguieron charlando hasta que ella quedó sola y él le pidió el teléfono. Pronto comenzaron una relación que avanzó hacia el noviazgo y a la convivencia cada vez que él estaba en el país.
“Cuando ‘el Pato’ te conoce, te abre la puerta del auto; después, te la abre para tirarte del auto”, dijo Micaela, en referencia a una denuncia por una agresión que le costó un esguince de tobillo.
Sobre el cambio de actitud en la relación, la mujer oriunda de Santa Eufemia asegura que comenzó con controles y con el seguimiento celoso de movimientos y de relaciones.
Micaela contó en esa oportunidad que, cuando comenzaron a convivir, Cabrera le dijo que no debía trabajar más –se desempeñó 10 años en la administración pública, en Justicia y en Salud– y que la celaba con sus jefes. También comenzó a controlarla con su vestimenta y a aislarla de sus amistades.
“Estaba obsesionado con tener una hija conmigo, pero yo no quería. Un día se puso furioso porque en mi cartera encontró anticonceptivos que estaba tomando”, relató sobre el control que, aseguraba, el deportista pretendía ejercer sobre ella.
Gloria. Durante su carrera como golfista, Ángel «Pato» Cabrera obtuvo dos títulos de Gran Slam en Estados Unidos. (Mundo D)
Micaela señaló que, cuando llegaba, él la sometía a “una requisa” y le revisaba la cartera, le abría el celular y veía qué tenía. Afirma que “tenía la paranoia” de que ella tuviera “otro” celular.
“La pasé horrible”, aseguró. Y recuerda un episodio en un acto de campaña de Mauricio Macri tras el cual “el Pato” la dejó encerrada en su casa y se fue toda la noche.
ACOSO
En coincidencia con el relato de Torres Mana, cuando ella lo había dejado, en 2017, dice que Cabrera la seguía en su vehículo y se apostaba frente a su casa durante horas.
Torres Mana refirió el mismo maltrato y control asfixiante y denunció a Cabrera por robo de su celular, que afirmaba no haber recuperado. Escudero dice que “el Pato” tiene su DNI y “todas” sus cosas, entre ropas y efectos personales. “Una vez me dijo que venía a mi casa a devolvérmelos, pero cuando llegó me dijo que me los devolvía si regresaba con él”, completó Micaela.
Cuando ya no salía con él, en 2017, fue a escuchar a Ulises Bueno a la Costanera. De repente, apareció Cabrera. Micaela asegura que, tras rechazarlo, él le mordió la boca y le produjo lesiones.
La voz del interior 25-7-2022
El exgolfista será juzgado por supuesta desobediencia a la autoridad, amenazas, coacciones y lesiones leves. Las denunciantes fueron dos exparejas suyas. Juan Manuel Ugarte será el juez.
La voz del interior, 12 de mayo de 2022
Jueves, 12 de mayo de 2022 00:04 hs
Se conoció este miércoles en Tribunales 2 que los dos próximos juicios que tiene confirmados el exgolfista Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (52) se unifican en un solo debate que estará a cargo del juez Juan Manuel Ugarte, vocal de la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba.
Cabrera está detenido luego de haber sido condenado a dos años de prisión en julio de 2021 en una de las causas de violencia de género que se tramitan en su contra.
Ese primer juicio se realizó luego de haber estado prófugo, fuera del país, y de su detención en Río de Janeiro (Brasil), en enero de 2021. Luego de ser extraditado, pudo ser juzgado.
Ahora, el nuevo juicio reunirá en un mismo debate las denuncias de dos exparejas de Cabrera incluidas como supuestas víctimas de violencia de género: Cecilia Ileana Torres Mana (38), por “coacción” y seis hechos de “desobediencia a la autoridad”, y Micaela Teresa Escudero (39), por “coacción”, “coacción, amenazas y lesiones doblemente calificadas –por el vínculo y por mediar violencia de género–” y por “lesiones doblemente calificadas” (por los mismos motivos), todo en concurso real.
La novedad se conoció al ser notificadas las partes por el vocal Ugarte, quien comunicó que el expediente de Torres Mana, que estaba radicado en la Cámara 6ª del Crimen, a cargo del vocal Enrique Buteler, había pasado a la Cámara 8ª para que se acumulara en el mismo juicio con la causa de Escudero.
Denunciante 1. La policía Cecilia Torres Mana, pareja del golfista Ángel «Pato» Cabrera. (José Hernández)
Ahora, falta determinar quién acusará al ganador del Masters de Augusta y del Abierto de Estados Unidos en este nuevo juicio. En principio, esa responsabilidad debería asignársele al fiscal de la Cámara 8ª del Crimen, Hugo Almirón.
Por otra parte, acompañando a Cabrera en el banquillo de los acusados, como defensor, estarán los penalistas Carlos Hairabedian y Sebastián Becerra.
Instructor. Cristian Griffi, fiscal del 3° Turno de Violencia Familiar y de Género, es el instructor de todas las causas de «Pato» Cabrera. (José Gabriel Hernández)
La próxima novedad de interés está relacionada con la fecha de este juicio.
Fuentes judiciales estiman que antes de la feria judicial de invierno podría fijarse qué día comenzaría el debate.
Si bien finalmente todo depende de la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) de Tribunales 2, se presume que durante la segunda mitad del año podría comenzar el juicio oral y público.
LA CAUSA MÁS GRAVE
La instrucción de ambos expedientes le corresponde al fiscal de Violencia Familiar y de Género del 3° Turno, Cristian Griffi, quien elevó ambas causas y recibió los avales sucesivos de la jueza de Control Cristina Giordano y de la Cámara de Acusación.
La primera supuesta víctima en orden cronológico fue pareja de Cabrera entre 2014 y 2016, Micaela Escudero, quien habría sufrido agresiones del golfista hasta 2017, cuando decidió irse a vivir a Capital Federal para escapar de su acoso, según relató.
Micaela contó en una entrevista a La Voz que, cuando comenzaron a convivir, Cabrera le dijo que no debía trabajar más. Además, aseguró que la celaba con sus jefes. También empezó a controlarla con su vestimenta y a aislarla de sus amistades.
Micaela señaló que, cuando llegaba, él la sometía a “una requisa” y le revisaba la cartera, le abría el celular y veía qué tenía. Afirma que “tenía la paranoia” de que ella tuviera “otro” celular.
Denunciante 2. Micaela Escudero, otra de las exparejas que denunciaron a Cabrera. (Archivo)
Cuando ya no salía con él, en 2017, ella fue a escuchar a Ulises Bueno a la Costanera.
De repente, apareció Cabrera. Micaela aseguró que, tras rechazarlo, él le mordió la boca y le produjo lesiones. Luego de esto, se decidió a hacer la denuncia.
Luego de hacer reiteradas denuncias en la Capital Federal, la mujer no obtuvo mayor respuesta judicial.
El abogado cordobés Federico Pizzicari Bordoy consiguió que en Córdoba se reflotaran las denuncias y, tras obtener la imputación, logró que la causa llegara a juicio.
Este expediente es el más grave de los dos, por lo que “atrae” al otro y unifica la causa en la Cámara 8ª del Crimen, con el juez Ugarte.
UNA MÁS DE CECILIA
El otro expediente que espera a Cabrera en el próximo juicio es el que tiene a Cecilia Torres Mana como denunciante. Por otra parte, ella es la víctima del primer juicio al golfista, por el que fue condenado a dos años de prisión en julio pasado por la jueza de la Cámara 2ª del Crimen, Mónica Traballini.
Jueza. Mónica Traballini, vocal de la Cámara 2ª del Crimen, condenó a Cabrera a dos años de prisión. (La Voz / Archivo)
Torres Mana es policía y se relacionó con Cabrera poco tiempo después de que finalizara la relación con Escudero.
En este caso, se analiza lo ocurrido con llamadas telefónicas que realizó “el Pato” a Torres Mana y que configuran un caso de cohecho y seis desobediencias a la autoridad. La primera amenaza motivó la denuncia de la mujer y la orden de restricción del fiscal Griffi.
Tras esto, Cabrera, que tenía impedido acercarse o hablar con ella, la llamó seis veces durante una noche, según la acusación.
En este caso, el patrocinante de la mujer es Carlos Nayi, quien la acompañó en la instrucción de estas causas y durante el debate que terminó en condena. Ahora, el penalista la patrocina en nuevas denuncias por supuesto abuso sexual y otros presuntos delitos de violencia de género.
Mientras se investigan esos hechos, Griffi todavía instruye una causa más, la relacionada con las denuncias por violencia de género de otra expareja, Silvia Rivadero, quien es la madre de sus hijos.
En este caso, se analiza lo ocurrido con llamadas telefónicas que realizó “el Pato” a Torres Mana y que configuran un caso de cohecho y seis desobediencias a la autoridad. La primera amenaza motivó la denuncia de la mujer y la orden de restricción del fiscal Griffi.
Tras esto, Cabrera, que tenía impedido acercarse o hablar con ella, la llamó seis veces durante una noche, según la acusación.
En este caso, el patrocinante de la mujer es Carlos Nayi, quien la acompañó en la instrucción de estas causas y durante el debate que terminó en condena. Ahora, el penalista la patrocina en nuevas denuncias por supuesto abuso sexual y otros presuntos delitos de violencia de género.
Mientras se investigan esos hechos, Griffi todavía instruye una causa más, la relacionada con las denuncias por violencia de género de otra expareja, Silvia Rivadero, quien es la madre de sus hijos.
Mientras cumple condena por violencia de género a Cecilia Torres Mana, el fiscal Cristian Griffi lo acusa por siete hechos en perjuicio de la misma mujer. Investigarán si en Villa Allende no recibieron denuncias.
Mientras cumple condena de dos años de prisión por agresiones a su expareja Cecilia Ileana Torres Mana, el golfista Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (51) recibió la notificación de un nuevo juicio en su contra, por siete hechos en perjuicio de la misma mujer.
El 7 de julio último, la jueza de la Cámara 2ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, Mónica Traballini, condenó al “Pato” por lesiones leves y hurto, en una causa por violencia de género en perjuicio de Torres Mana. Ahora, el pasado viernes, desde el fuero de Violencia Familiar y de Género elevaron una nueva causa en su contra, en la que se lo acusa de amenazas a Torres Mana, más seis hechos de desobediencia a la autoridad por comunicarse al celular de ella con insistencia durante toda una noche.
Se trata de una causa “residual”, como la llaman en el fuero en cuyas fiscalías se tramitan las denuncias de mujeres por violencia machista. Si bien el caso fue instruido por el fiscal Cristian Griffi, en lo formal su elevación fue firmada por su par Bettina Croppi, por estar el primero de licencia médica.
El nuevo expediente se nutre de siete hechos, todos relacionados con llamados telefónicos efectuados por Cabrera a Torres Mana cuando ya estaban separados y una vez que ella lo había denunciado y lo esperaba una causa elevada a juicio: la de la reciente condena.
En la semana judicial pasada también se conoció que unos días antes la jueza Traballini había girado los antecedentes a la Fiscalía General para que el Ministerio Público investigara a la comisaría y a la unidad judicial de Villa Allende, donde tres exparejas de Cabrera coincidieron en que sus denuncias de agresiones y de amenazas no tenían ninguna recepción.
EL NUEVO JUICIO
El expediente elevado a debate oral y público describe la comisión de siete supuestos delitos, otra vez por denuncias de Torres Mana, quien es asesorada por el abogado Carlos Nayi.
En el segundo debate por violencia de género, actuará de vocal Enrique Buteler, de la Cámara 6ª del Crimen. El golfista debe responder por una amenaza y seis violaciones a restricciones de contacto.
Luego de la condena a dos años y medio de prisión en su primer juicio por hechos cometidos en un contexto de violencia de género, impuesta por la vocal Mónica Traballini, en el segundo debate que debe afrontar Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (51) será juzgado por un juez varón.
Tras quedar firme la elevación a juicio del segundo expediente a cargo del fiscal Cristian Griffi, por un hecho de amenaza y por seis de desobediencia a la autoridad, resultó ser la Cámara 6ª del Crimen la sorteada para realizar el debate oral y público.
Dentro de este tribunal, ya fue asignado al vocal Jorge Enrique Buteler la responsabilidad de ser el juez unipersonal que conducirá las audiencias que podrían comenzar en julio próximo o en la segunda mitad del presente año.
En estos dos primeros expedientes que la Justicia provincial tramita en contra de Cabrera por supuestos delitos cometidos en perjuicio de varias exparejas, la víctima es la misma. Cecilia Torres Mana estuvo relacionada con el golfista hasta que decidió denunciarlo y llevarlo a juicio.
El primer juicio terminó con condena en la Cámara 2ª del Crimen, con dos años y medio de prisión efectiva, por lesiones leves y robo en el marco de un completo catálogo de violencia de género.
Ahora, con la misma denunciante, patrocinada por su representante en la querella por el abogado Carlos Nayi, espera a Cabrera el segundo juicio por hechos cometidos entre marzo y abril de 2020, mientras esperaba el primer juicio y antes de salir del país sin autorización de la Justicia. Se lo acusa de haber amenazado a la policía y luego de que le fueran impuesta orden de restricción y acercamiento, desobedecer a la autoridad con seis llamados telefónicos en pocas horas.
La elevación a juicio también dispuesta por el fiscal de Violencia Familiar Griffi fue recurrida en dos oportunidades y confirmada sucesivamente por el juez de Control y por la Cámara de Acusación el mes pasado.
Ahora, se sorteó la cámara y se designó al vocal Buteler como juez unipersonal.
Además de esta víctima, que acumula otras denuncias en contra de Cabrera, hay otras dos exparejas que lo han denunciado y cuyas causas están siendo investigadas.
La Voz del Interior 5-4-2022
Según la acusación, el primer hecho, cuando no se habían dictado restricciones judiciales, se produjo el 2 de marzo de 2020 a las 13.20, cuando Cecilia recibió un llamado a su celular en su casa del country La Catalina, en Villa Rivera Indarte. Cabrera está acusado de amenazarla cuando le reprochaba que estaba con otro hombre y presuntamente le dijo: “Te van a hacer cagar; vos sos mi amor”.
En el juicio, Nayi y la denunciante presentaron como prueba nueva grabaciones de audio y video en las que constan esas expresiones amenazantes y descalificadoras.
A raíz de esta comunicación, el Juzgado de Niñez, Adolescencia y Violencia Familiar y de Género del 4° Turno le dictó una orden de restricción de contacto, que incluía las llamadas a su ex. Pero entre la noche del 27 de abril de 2020 y la madrugada siguiente, mientras ella estaba en un departamento de Alta Córdoba, recibió seis llamados que no respondió, pero que configuraron una “desobediencia a la autoridad” por violar el impedimento de contacto, según se lee en la causa.
Esos llamados telefónicos fueron insistentes: a las 23 de un día y a la madrugada siguiente, a las 4.18, 4.19, 4.21, 5.17 y 5.19.
Griffi tramita otros expedientes más en perjuicio de otras dos exparejas de Cabrera: la madre de sus hijos, Delimia Silvia Rivadero, y Micaela Teresa Escudero. Se presume que esos hechos también pueden llegar a juicio. Se especula que, por decisión de la cámara que sea sorteada o por decisión de la defensa, se unificará todo en un solo juicio.
VISTA GORDA EN VILLA ALLENDE
La segunda semana de este mes se conocieron los antecedentes de la condena de Cabrera, con la fundamentación de la jueza Traballini. El manifiesto en el que se detalló con profundidad un catálogo de agresiones de género de Cabrera a la víctima también contenía una recomendación de investigar a las autoridades policiales y judiciales de Villa Allende, que durante años no atendieron las denuncias de exparejas del golfista que aseguraban haber sido agredidas.
Días después, el 13 de este mes, el secretario de la cámara, Federico Mazzieri, firmó junto con la jueza el envío de la prueba de la causa a Fiscalía General, teniendo en cuenta que en la comisaría y en la unidad judicial de Villa Allende podría haberse cometido algún delito por una “actuación omisiva o irregular”.
Citando la Convención de Belem do Pará, se sostiene que, de ser ciertas las referencias de la prueba, ello configuraría “una inobservancia de la obligación de debida diligencia en la prevención e investigación de actos de violencia contra la mujer en razón de su género”.
¿Cuáles son esas referencias? Al fundamentar la condena, Traballini indicó que “lo narrado por Torres Mana coincide significativamente con lo denunciado por otras mujeres con las que Cabrera estuvo en pareja (…). Así, Delima Silvia Rivadero expuso en diciembre de 2016 que el imputado la molestaba por teléfono y personalmente, que inobservaba las restricciones y que la golpeó (con un culatazo y con un palo de golf). Micaela Teresa Escudero, en junio de 2017, narró que luego de terminar la relación de pareja fue abordada por él de manera violenta en una discoteca; que es obsesivo, posesivo; que la controlaba permanentemente con videollamadas para ver dónde y con quién estaba; que le indicaba cómo vestirse o peinarse; que la empujó del vehículo mientras conducía a alta velocidad”.
Destacando que tres mujeres que no se conocían coincidieron en una misma forma de conducirse del denunciado, indica la jueza que “también Escudero ha referido el hostigamiento a través de terceros, al comentar que en mayo de 2018 se le acercó un hombre y le manifestó: ‘Te manda saludos Cabrera; me dijo que pronto te vamos a matar’”.
La jueza dice: “Téngase presente, además, que Rivadero y Escudero señalan la misma situación de impunidad aludida por Torres Mana en cuanto a la suerte que corrían sus reclamos y denuncias contra Cabrera en Villa Allende, atribuyéndoselo a la condición de figura pública de Cabrera. Ya se ha visto que en algunas de las videollamadas el imputado hacía alarde de su posición. Pero a ello se agregan las referencias de estas otras dos mujeres, en similar sentido”.
Luego se relatan las quejas de las mujeres respecto de las dificultades que tuvieron para hacer sus exposiciones.
“La convergencia entre lo aludido por tres exparejas, que no guardan relación entre sí, adquiere un valor indiciario que se suma al cúmulo de razones que muestran la responsabilidad del acusado por los hechos que se le achacan”, concluye la jueza, para explicar los porqués de la investigación que debe realizarse en la sede de Villa Allende.
La voz del Interior 23-8-21
Es la que dispuso el fiscal Griffi antes de la reciente condena al golfista. La jueza Cristina Giordano justificó su peligrosidad procesal por un hecho de amenaza y otro de desobediencia a la autoridad.
“El imputado mediante su conducta procesal entorpeció el normal desarrollo de la presente investigación, manteniéndose prófugo de los requerimientos judiciales, aun cuando invoca en su defensa haber seguido los consejos de su abogado”.
Los conceptos pertenecen a la jueza de Control y Faltas N° 6 de Córdoba María Cristina Giordano al confirmar la prisión preventiva dispuesta por el fiscal de Violencia Familiar N° 3 Cristian Griffi en contra del golfista Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera.
La magistrada señala que “es posible advertir la facilidad que tiene el imputado de abandonar el país y permanecer oculto, lo cual probablemente le es factible por su capacidad económica y su labor como golfista profesional en el exterior”. Esta es la respuesta de Giordano al recurso de Carlos Hairabedian y Sebastián Becerra, los defensores del golfista recientemente condenado a dos años de prisión por agresiones en contexto de género en perjuicio de su expareja Cecilia Torres Mana. Ambos abogados discutían el encierro preventivo por supuesta inexistencia de peligro procesal.
Esta prisión preventiva fue dictada por Griffi horas antes de conocerse esa condena y tiene que ver con otros dos hechos que el fiscal instruye: uno de amenazas y otro de desobediencia a la autoridad, también en relación a Torres Mana.
La descripción de esos hechos sostiene que el 2 de marzo de 2020, Cabrera le llamó a Torres Mana y la amenazó por una supuesta relación con otro hombre. De acuerdo a la instrucción, le dijo en una misma frase: “Te van a hacer cagar; vos sos mi amor”.
Luego, tras haberse dictado una orden de restricción de comunicación, el 27 de abril de ese año el golfista volvió a llamar a la mujer, con lo que violó el impedimento.
El pasado 7 de julio “Pato” Cabrera fue condenado a dos años de prisión efectiva en la Cámara 2ª del Crimen.
El juicio se realizó luego de que Cabrera fuera detenido en Río de Janeiro el 14 de enero, luego de estar prófugo durante meses en Estados Unidos.
El golfista continúa detenido en la cárcel de Bouwer, donde purga la condena dictada recientemente y espera posibles nuevos juicios en las causas que sigue tramitando Griffi.
Una de esas causas es por las que ya se dictó la prisión preventiva que ahora viene a confirmarse. “Las posibilidades de fugarse y mantenerse en la clandestinidad de Cabrera no son una mera presunción, se basan en la propia conducta llevada a cabo por el imputado”, dice la jueza Giordano al fundamentar la negativa a sus defensores de que no existe peligrosidad procesal que justifique su prisión preventiva.
FUNDAMENTOS DE PELIGROSIDAD
En su argumentación, la titular del Juzgado de Control 6 sostiene que Cabrera “permaneció prófugo hasta la fecha en que fue detenido en Brasil”. Pero luego, desgrana otra serie de elementos que hablan de la personalidad del imputado y de su renuencia a cumplir con las directivas de la Justicia.
Por ejemplo, la jueza señala: “La desobediencia a la orden judicial de no acercarse a la víctima que diera motivo al hecho nominado segundo, es indicativo de cómo podría proceder el imputado si recupera la libertad”. Y añade: “Es que la personalidad transgresora evidenciada por Cabrera, sumado al contexto de género no cuestionado en autos, son circunstancias que permiten inferir que el imputado acataría una eventual medida de restricción de acercamiento y volvería a contactar a la víctima a fin de procurar aliviar su situación procesal”.
Entre “otros indicios de peligrosidad procesal concretos”, la jueza cita el “vínculo afectivo asimétrico entre agresor/denunciante con víctima vulnerable” y la “personalidad demostrada por el imputado”. Sobre esto último, Giordano sostiene que Cabrera “desplegó un alto grado de violencia de género contra la víctima que sin perjuicio de no haber sufrido consecuencias físicas, los hechos tienen la virtualidad de significar un impacto psíquico grave en la víctima”.
Finalmente, la jueza de Control sostiene: “Estamos ante un caso de violencia de género, lo cual activa la obligación asumida por el Estado Argentino surgida de los compromisos internacionales, de asegurar el debate oral, evitar instancias que lo impidan y brindarle protección a la víctima”
“Estos indicios concretos de riesgo procesal, sumados al temor de la víctima, la relación asimétrica que los vinculaba y la conducta violenta expuesta por el imputado en autos, son suficientemente demostrativos de la inconveniencia de que cese la medida de coerción que sobre él pesa”, concluye la magistrada para confirmar la prisión preventiva.
La Voz del Interior 3821
La sentencia a Ángel “Pato” Cabrera: un completo catálogo de agresiones de género
En los fundamentos de la sentencia, la jueza Mónica Traballini repasa cada uno de los sometimientos que aplicó a quien era su pareja, Cecilia Torres Mana.
Violencia física, violencia psicológica, privación de la libertad, forzamiento sexual, trato denigrante en particular a la sexualidad, conductas controladoras, inmiscuirse en las redes sociales, violencia económica y manipular su asistencia jurídica son los elementos que enumera la jueza Mónica Adriana Traballini para referirse al contexto de violencia de género en el cual se desenvolvieron los hechos de lesiones leves y robo por parte del golfista Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (51) en perjuicio de quien era su pareja, Cecilia Torres Mana.
Esos elementos expresan para la jueza el “mar de fondo” que había detrás de los hechos condenados el pasado 7 de julio en la Cámara 2ª del Crimen de la ciudad de Córdoba con una pena de dos años de prisión efectivos que el deportista está cumpliendo en la cárcel de Bouwer.
Al conocerse este martes los fundamentos de esa sentencia, Traballini enumera un completo catálogo de agresiones de género que ayudan a conceptuar en marco adecuado los hechos juzgados: uno de lesiones leves, cuando Cabrera abordó en la vía pública a Torres Mana, la insultó y la golpeó en el rostro; y un segundo, en su casa, donde le arrojó un celular en el marco de una áspera discusión.
El análisis de abundante prueba que la magistrada evalúa en conjunto se vale de algo que no formaba parte de la plataforma fáctica pero, por las circunstancias de esta causa, merecen considerarse: las grabaciones de video y audios que aportó el querellante Carlos Nayi.
Esto permitió dar mayor fuerza a la comprobación de ambos hechos de la acusación, dejando afuera que Cabrera haya lanzado a su ex un control remoto de televisor. Pero la juzgadora, por concurrencia de testimonios y por la grabación del teléfono de la víctima, dio por probados los golpes del primer hecho. Respecto de la agresión en la casa del golfista, quitó el detalle del control remoto pero dio por probada la irrefutable imagen del golpe en la cabeza con el teléfono y el robo del celular de la víctima, que nunca apareció.
Sobre la agresión física más grave, la del celular, resulta interesante un párrafo que redacta Traballini: “Cabrera es un deportista profesional, por lo que su destreza y fuerza para un lanzamiento como el intentado son innegables, y que en medio de una discusión sorprendió a una mujer de talla menuda que se encontraba muy cerca suyo, todo lo cual confluye en evidenciar el dolo presente en su conducta. Él mismo lo afirmó al prestar declaración: sabe que si pega, hace daño”.
MANUAL DE VIOLENCIA MACHISTA
Tal como se afirmó durante el desarrollo del juicio, los hechos adjudicados a Cabrera mostraron un acabado glosario de agresiones de género que rondan lo paradigmático. En los fundamentos de la sentencia Traballini desarrolla con claridad cada uno de esos aspectos.
Es interesante que la magistrada da valor probatorio a videollamadas, videos y audios para dar un marco de certeza a todos los dichos de la víctima. Así, se dan por probadas las denuncias al escuchar los diálogos entre víctima y victimario, particularmente las respuestas de Cabrera cuando ella se refería a los golpes y otras agresiones.
Sobre la “violencia física”, Traballini sostiene que “(ella) dijo que fue golpeada en ocho oportunidades; que Cabrera le propinaba puñetazos, le jalaba los cabellos, la empujaba al piso. En el debate agregó que a veces la pateaba cuando estaban acostados, y que también le arrojaba objetos: una valija, una silla, celulares, un juego de llaves”.
Con relación a la “violencia psicológica”, se reúnen una serie de expresiones del acusado: “Cuando me metan en cana, ahí te vas a divertir pero no te vas a salir con la tuya”, “¿Sabés cuántas armas tengo en mi casa? Tengo un arsenal”, “les pego un tiro en la frente a las dos, a las dos”; “me vas a denunciar pero esperá el vuelto, mami… denunciame, pero esperá el vueltito, esperá el vueltito, esperá lo que vuelve”, (…) “te lo juro por Dios… te lo juro, te lo juro por mis nietos, por mis hijos, por mi vida: yo voy a ir preso, pero vos no salís más. Ya vas a ver…”, “yo de la cárcel voy a salir, del cementerio no se sale”, “vos en el cajoncito, mi amor”.
Con relación a la privación de la libertad, también se citan diálogos: en uno, Torres Mana le reclama: “¡Me acabás de cortar el brazo!… me quiero ir a la unidad judicial, ¡entonces dejame ir!”, a lo que Cabrera responde: “Mirá cómo te voy a dejar ir…” y ella insiste: “¡Dejame ir!”.
Sobre el “forzamiento sexual”, se refiere a que Cabrera la golpeó porque no aceptó una forma de practicar el coito.
Del “trato denigrante” aclara la jueza que no se limita al “lenguaje soez” sino que se refiere especialmente a la vida sexual de su pareja a la que le atribuye (en términos agraviantes) relaciones con un sinnúmero de varones.
También la jueza objeta las conductas controladoras, en particular sobre la vestimenta de ella, e inmiscuirse en la red social Facebook, de la que tenía acceso con usuario y servidor.
Los otros dos elementos de violencia de género son “violencia económica”, con amenazas de hacerle perder a ella su trabajo en la Policía, y “manipular su asistencia jurídica”, cuando pretendió que cambie de abogados en la causa que ella lo había denunciado.
La Voz del Interior 10-8-21
Violencia de género, Pato Cabrera fue condenado a dos años de prisión efectiva
Además, sumó la prisión preventiva en una de las tres causas por violencia de género que todavía tiene pendientes.
Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (51) recordará este tibio miércoles 7 de julio como otro de los hitos trascendentes de su vida, en la que se conocen dos logros superlativos en el deporte pero que ahora indica el comienzo efectivo de una condena a prisión por su mala forma de relacionarse con las mujeres.
Además de ser condenado en la Cámara 2ª del Crimen de la ciudad de Córdoba a dos años de prisión por dos hechos de lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género, más uno de hurto, recibió horas antes la notificación de que el fiscal de instrucción Cristian Griffi ya le había dictado la prisión preventiva en una de las causas que tramita por denuncias similares.
Antes de la sentencia condenatoria de la jueza Mónica Traballini, el desarrollo de la ronda de alegatos fue muy prolongado con las conclusiones expuestas por las partes. En primer término, la fiscal de Cámara Laura Battistelli pidió dos años de prisión más la obligación de someterse a terapias de rehabilitación durante su encierro.
El defensor Carlos Hairabedian sostuvo una exposición que pretendió desmentir que esta fuera una causa inscripta dentro de la violencia de género. En su esfuerzo por evitar la sanción de encierro, trató de sostener varias ideas: “Cabrera está aquí por su voluntad”, “Cabrera cumplió con lo que le dijo su (anterior) abogado” o “Cabrera no ejercía ni tenía poder alguno sobre Cecilia Torres Mana”.
Al cerrar su exposición, el experimentado penalista pidió la absolución del hecho en el que Cabrera insultó a su expareja en la vía pública porque entendió que no se probaron los golpes y también el hurto del teléfono.
Respecto de las lesiones ocasionadas por arrojarle el celular a Cecilia, Hairabedian pidió que se considere que actuó en estado de emoción violenta, en circunstancias extraordinarias de atenuación. Para justificar esto, con prudencia, dio a entender que Cabrera había reaccionado mal a la insistencia de ella durante la discusión.
En todo caso, requirió a la jueza que la pena fuera de ejecución condicional.
Finalmente, la condena fue de dos años de cárcel de cumplimiento efectivo. Más allá de las sanciones que pudiera recibir en juicios sucesivos por causas similares, para el cómputo de esta sanción se toma en cuenta la fecha de detención de Cabrera en Brasil, el 14 de enero de 2021.
DETENCIÓN ASEGURADA
Mientras estaba alegando el querellante Carlos Nayi -que solicitó una pena de dos años y cuatro meses de prisión y tratamientos para superar la violencia de género y sexual- llegó una novedad que afectaba al acusado: el fiscal del 3° Turno de Violencia Familiar y de Género, Griffi, le dictó prisión preventiva al golfista en una nueva causa por amenazas y desobediencia a la autoridad, también por denuncia de Torres Mana.
Griffi está instruyendo tres causas más en contra de Cabrera, ante denuncias de violencia de género de tres exparejas: Torres Mana, Micaela Teresa Escudero y Silvia Rivadero.
Lo que motiva esta prisión preventiva en la causa que tiene como presunta víctima a Torres Mana son seis hechos de desobediencia a la autoridad (en particular, llamados telefónicos incumpliendo impedimentos de contacto) y, el hecho más grave, una amenaza.
Todo este conjunto de expedientes es lo que la fiscal Battistelli viene calificando como “El bosque”, en oposición a “El árbol” que representa el juicio que terminó este miércoles.
VIOLENTO DE GÉNERO
En su alegato, la fiscal Battistelli comenzó diciendo que los dos hechos de lesiones a su expareja “no se dan en forma coyuntural, aislada, sino en un contexto”. Esa referencia sirvió de marco a sus argumentos para concluir diciendo que la acusación estaba rodeada de aspectos generales como la cuestión de género, la situación de “prófugo” y la adicción al alcohol.
Sobre lo primero, señaló que existe una “desigualdad estructural” en esa pareja en la cual el acusado “ejerció violencia física, psíquica, económica y psicológica”. Mencionó como preocupantes las amenazas que virtió a Torres Mana, como la mención de “el vueltito” como promesa de reprimenda por haberlo denunciado.
Sobre la situación de “prófugo”, indicó que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), además de fijar que hay cuestión de género, señaló que Cabrera estaba “prófugo” y ordenó la realización del juicio. “Se escondió, se fugó, se mantuvo lejos del alcance de la ley”, dijo la fiscal sobre la resolución del TSJ que quedó firme.
Respecto de la adicción al alcohol, dijo que su problema comenzó cuando se separó de la madre de sus hijos, citando a la propia mujer, Silvia Rivadero. Luego, Battistelli enumeró todos los funcionarios judiciales y magistrados que le ordenaron a Cabrera hacer tratamiento y no lo consiguieron. Tras eso, afirmó la acusadora que el problema del golfista no es la adicción en sí, sino que esta es un síntoma del problema de fondo: “La imagen de la mujer”. “El alcohol no hace otra cosa que desnudar el problema de género” que tiene Cabrera, remató la fiscal.
Dando por acreditados todos los hechos, Battistelli pidió dos años y medio de prisión efectiva para que Cabrera pueda cumplir intramuros lo que no hizo en libertad: los tratamientos para su rehabilitación.
Al cierre de su alegato, auguró que el acusado pueda volver a aquel “chico de 9 años”, quien se inició en el golf luego de perder a su mamá y criarse en la calle. “No se discute un ídolo” y “tiene una voluntad férrea” para superarse, dijo la fiscal. Para cerrar su idea, concluyó: “El chico no creció con el deportista”.
La voz del Interior 7-7-21
En el juicio a “el Pato” Cabrera se vieron imágenes de escenas cargadas de agresiones
Además de insultos y amenazas, se apreció cómo el golfista le arrojó el teléfono a Cecilia Torres Mana, con impacto en la cabeza.
En la segunda audiencia, en la Cámara 2ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, fueron exhibidos los videos que están como prueba de la acusación por lesiones leves calificadas contra Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (51) en perjuicio de su expareja Cecilia Torres Mana.
Fue lo más medular de la prueba y difícilmente sea superado por los cinco testimonios que restan para el lunes. La contundencia de las imágenes en movimiento, con audio, exhibieron “en directo” lo que fue la acción que derivó en las denuncias. Además, el representante de la querella Carlos Nayi aportó decenas de minifragmentos de grabaciones del teléfono de su cliente cuando siguió hablando con el golfista, tras denunciarlo.
En el juicio, lo que más concentró la atención fue la escena del segundo hecho, el 30 de junio de 2018, en el comedor de la casa de Cabrera, en Villa Allende. Allí se aprecia una larga discusión, con altos y bajos en la tensión, hasta que ambos se levantan de la mesa y él hace estallar un control remoto de televisor en el piso. Un poco más tarde, hay otro momento de enojo de Cabrera, que toma un teléfono celular y -a unos dos metros de distancia- se lo arroja por la cabeza a quien era su pareja.
En esa secuencia, la víctima alcanza a bajar un poco la cabeza y el aparato da en la parte trasera de su cuero cabelludo. Al mismo tiempo, “el Pato” sale de la habitación.
Las imágenes secuestradas de las cámaras del circuito interno de la vivienda exhiben en los minutos posteriores que ella sigue tocándose la cabeza, aun cuando después sube por la escalera a la planta alta, donde se encerró en un baño.
El video del primer hecho no tiene la misma claridad, porque si bien se escuchan los términos de la discusión la imagen no alcanza a registrar todo. En 2016 él fue a buscarla a su casa al barrio cerrado La Catalina (Bodereau al 8200, en Villa Rivera Indarte, de la ciudad de Córdoba) y en el ingreso se le aproximó y comenzó a insultarla por la forma en que estaba vestida. En su declaración, Cabrera admitió que había insultado a Cecilia y que le había reprochado llevar minifalda y musculosa, en lugar del uniforme policial. En las imágenes se escuchó también el reproche porque ella salía sin sus hijos y se escuchan dos o tres veces ruidos compatibles con golpes, cuando la cámara del celular sale del objetivo. Más tarde, el audio permite oír que ella pregunta si vieron cómo le había pegado dos trompadas, pero le responden que no lo vieron.
Eso mismo declararon los testigos de la segunda jornada, un guardia y un policía que estaban en el ingreso al barrio. Antes de los videos, ambos describieron cómo Cabrera abordó a la mujer antes de salir por avenida Bodereau.
Otros policías describieron (en el segundo hecho) lo poco que vieron cuando llegaron a la casa de Cabrera cuando ella estaba encerrada diciendo que no la dejaban salir. Fueron coincidentes en que el anfitrión tenía halitosis alcohólica.
“EL VUELTITO”
También se vieron videos que aportó el querellante Nayi, en los cuales hubo numerosos ejemplos de todo lo que califica como violencia de género. Los fragmentos audiovisuales o de audio mostraron cómo se expresó Cabrera a lo largo de meses, particularmente cuando ella ya lo había denunciado.
Además de expresiones de control sobre la vestimenta, los horarios, las personas que frecuentaba, los recorridos, la hora de acostarse, o por qué se bañaba, entre otros, hay descalificaciones personales y varias amenazas, cuya denuncia está instruyendo el fiscal Cristian Griffi en otra causa.
Lo que más sorprendió en la sala fue una recurrente expresión de Cabrera. Diciendo que ella iba a ponerse contenta cuando él fuera preso, agregó una y otra vez: “Hay vuelto” o “hay vueltito”.
En otras ocasiones fue más específico indicando que iba a pegarles un tiro en la frente a ella y a otra de sus ex, la madre de sus hijos. Tal vez lo más impactante haya sido la expresión: “Yo de la cárcel voy a salir, del cementerio no se sale”.
En esos mensajes, Cecilia le dice “vos vas a caer preso y se va a acabar la violencia”, a lo que él le responde: “Y vos en el cajoncito, mi amor. Te mando un beso, chau”.
La voz del Interior 3-7-21
Denuncian al Pato Cabrera por amenazas telefónicas a su ex esposa, mientras rige el pedido de captura y sigue prófugo en EE.UU. 22-12-20
“Me voy a tomar un jet, te voy a cagar matando y me cago en todos los jueces”, le habría dicho el deportista oriundo de Villa Allende a Silvia Rivadero, la madre de sus dos hijos mayores.
El golfista Ángel «Pato» Cabrera fue denunciado nuevamente ante la justicia de Córdoba por parte de su primera exesposa, quien lo acusa de amenazarla telefónicamente, aparentemente desde Estados Unidos, donde estaría viviendo desde hace -al menos- cuatro meses y es buscado por Interpol ya que tiene pedido de captura por otras causas relacionadas con la violencia de género.
«Te voy a cagar matando. Me voy a tomar un jet, te voy a cagar matando y me cago en todos los jueces», le habría dicho el deportista oriundo de la localidad cordobesa de Villa Allende a Silvia Rivadero, la madre de sus dos hijos mayores, según consignó el sitio local Cba24n.
La denuncia de la mujer fue radicada en la Fiscalía de Violencia Familiar Nº 3, a cargo del fiscal Cristian Griffi. Hace dos años, la policía debió intervenir en un confuso episodio en la casa de Cabrera, en Villa Allende, ante una denuncia de los vecinos por «gritos y peleas con su exmujer».
«Vi los videos y no me sorprende, porque yo también pasé por lo mismo, por algo peor», dijo al canal 12 Silvia Rivadero, que tuvo dos hijos con el deportista y convivió con él 23 años.
Rivadero hizo diez denuncias contra Cabrera y tiene botón antipánico. «Siempre tuvo problemas, siempre fue muy violento». Según Rivadero, sus problemas se vinculan con el alcohol. Ante la consulta de por qué se había quedado tanto tiempo a su lado, respondió que quería que sus hijos «se eduquen bien». «Siempre que nos juntamos al poco tiempo estuvimos mal. Cuando venía, llegaba el lunes y perfecto. Pero el martes ya…», comentó. También recordó las veces que él la echaba de su casa y tenía que irse a una estación de servicio: «Cuando se dormía, volvía».
Un antecedente más antiguo es de 2007, cuando estuvo detenido unas horas acusado de lesionar al entonces jefe de la comisaría de la localidad de San Agustín, en Río Tercero. Reaccionó cuando lo hicieron detener por presunta conducción peligrosa; iba con un nieto.
Cabrera transita el cuarto mes como prófugo de la Justicia argentina, al ausentarse sin autorización a los Estados Unidos para participar en un torneo -al poco tiempo de enfrentar un juicio por violencia de género- por lo tanto se mantiene el pedido de ubicación a Interpol para su detención internacional, manifestó uno de los abogados de la causa.
El golfista debe enfrentar un proceso de enjuiciamiento en Córdoba sobre dos causas acumuladas por «lesiones leves calificadas y amenazas», y otra por «lesiones leves calificadas y hurto», denunciadas en 2017 y 2018 por su expareja, Cecilia Torres Mana.
Cabrera quedó imputado el 20 de diciembre por haber golpeado a Torres Mana en la localidad de Villa Allende y se difundieron dos videos que comprueban el maltrato. «Estás vestida como una puta, estás sin tus hijos, puta», se le escucha decir al golfista en el video filmado con el celular de la mujer. En otro audio siguieron las amenazas: «La concha de tu madre, hija de mil puta… ¿vos sabés qué? Tenemos un hijo y ese es suavecito, ya vas a ver cómo la vas a pagar».
«Se mantiene la notificación de alerta roja a Interpol para que sea ubicado, detenido y trasladado a la Argentina», manifestó el abogado Carlos Nayi, representante legal de Torres Mana.
El letrado añadió que Cabrera «continúa prófugo de la Justicia. No se conoce dónde se encuentra, pero todo indica que estaría en algún lugar de Estados Unidos». Nayi le confirmó a Clarín que “este señor nuevamente se atrevió a insultar a los jueces y amenazar a una de sus víctimas. Concretamente le dijo: ‘Me voy a tomar un jet, te voy a matar, me cago en los jueces’. Esto es desafiar a la ley, insultar a la Justicia, acorralar a la víctima y queda a la evidencia un alto nivel de peligrosidad de esta persona que es dueño de una personalidad que no tiene diques de contención. Nuevamente quedó en evidencia de que estamos frente a una persona violenta».
Asimismo afirmó que el deportista, de 50 años de edad, «tiene rechazadas todas las instancias judiciales» tendientes a evitar la captura, por lo tanto «la notificación del alerta roja internacional ante la Interpol está vigente».
Cabrera tenía prohibido salir del país sin autorización judicial, ausencia que fue advertida el 14 de agosto por el fiscal Griffi, porque no se había presentado a la sede judicial como debía hacerlo habitualmente en el marco de una resolución.
Dos días después, el fiscal Griffi tomó conocimiento que Cabrera no se encontraba en su domicilio de la ciudad de Villa Allende porque había viajado a Estados Unidos para participar de un torneo de golf, por lo tanto tramitó ante Interpol para que sea ubicado y capturado.
Trámite similar realizó ante la Interpol la fiscal, Laura Battistelli, a cargo de sostener la acusación en el juicio que debe enfrentar el ganador del US Open 2007 y del Masters de Augusta en 2009.
Clarin 21-12-20
El golfista Ángel «Pato» Cabrera lleva cuatro meses prófugo
El golfista debe enfrentar un proceso de enjuiciamiento en Córdoba sobre dos causas acumuladas por «lesiones leves calificadas y amenazas», y otra por «lesiones leves calificadas y hurto».
El golfista cordobés Ángel «Pato» Cabrera transita el cuarto mes como prófugo de la Justicia local, al ausentarse sin autorización a los Estados Unidos para participar en un torneo a poco tiempo de enfrentar un juicio por violencia de género, por lo tanto se mantiene el pedido de ubicación a Interpol para su detención internacional, manifestó este juevas uno de los abogados de la causa.
El golfista debe enfrentar un proceso de enjuiciamiento en Córdoba sobre dos causas acumuladas por «lesiones leves calificadas y amenazas», y otra por «lesiones leves calificadas y hurto», denunciadas en 2017 y 2018 por su ex pareja, Cecilia Torres Mana.
«Se mantiene la notificación de alerta roja a Interpol para que sea ubicado, detenido y trasladado a la Argentina”, manifestó a Télam el abogado Carlos Nayi, representante legal de Torres Mana.
Sigue firme el pedido de captura para el golfista Ángel «Pato» Cabrera por violencia de género
El letrado añadió que Cabrera “continúa prófugo de la Justicia. No se conoce dónde se encuentra, pero todo indica que estaría en algún lugar de Estados Unidos”.
Asimismo afirmó que el deportista, de 50 años de edad, “tiene rechazadas todas las instancias judiciales” tendientes a evitar la captura, por lo tanto “la notificación del alerta roja internacional ante la Interpol está vigente”.
Cabrera tenía prohibido salir del país sin autorización judicial, ausencia que fue advertida el 14 de agosto por el fiscal de Violencia Familiar de Córdoba, Cristian Griffi, porque no se había presentado a la sede judicial, como debía hacerlo habitualmente en el marco de una resolución.
Dos días después, el fiscal Griffi tomó conocimiento que Cabrera no se encontraba en su domicilio de la la ciudad de Villa Allende porque había viajado a Estados Unidos para participar de un torneo de golf, por lo tanto tramitó ante Interpol para que sea ubicado y capturado.
Trámite similar realizó ante la Interpol la fiscal, Laura Battistelli, a cargo de sostener la acusación en el juicio que debe enfrentar el ganador del US Open 2007 y del Masters de Augusta en 2009.
El Litoral 4-12-20
La Justicia cordobesa ratifica el pedido de detención internacional del “Pato” Cabrera
Se presume que el golfista estaría en Estados Unidos. La Policía ya ordenó a Interpol el pedido de captura.
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba ratificó este jueves la orden de detención que recae sobre el golfista Ángel «Pato» Cabrera, tras rechazar el recurso de casación que interpuso la defensa del deportista, acusado en dos causas por violencia de género contra su expareja.
De esta manera, se mantiene la orden de captura internacional ya que Cabrera continúa en Estados Unidos y se niega a volver a la Argentina porque sabe que sería detenido.
La resolución dictada por el Superior Tribunal de Justicia de la provincia y firmada por los vocales López Peña y Ahida Tarditi, más la firma de la presidenta del cuerpo Cáceres de Bolatti, rechaza el pedido de exención de prisión que hizo el abogado del acusado, Miguel Alejandro Gavier, para que Cabrera siga en libertad.
En tanto, la defensa de una de las denunciantes, Carlos Nayi, le aclaró a Clarin que «es un intento desesperado del Pato Cabrera y su abogado para mantenerse en libertad en los Estados Unidos. De esa forma quiere evitar el juicio oral y público».
De esta forma queda firme la orden de captura y detención internacional de Cabrera y ahora también fue notificada la Policía Federal para que informe a Interpol y de esa forma se curse la detención del argentino.
En la resolución del Tribunal, que contiene 34 páginas, se hace notar que el “código rojo entra en vigencia a partir de la fecha, porque dos órganos judiciales reclaman la orden de detención del prófugo.
“Todavía nadie dio respuesta sobre cómo hizo Cabrera para salir del país y quién lo autorizó par viajar a jugar un torneo internacional de golf», reiteró el abogado Nayi. Y agregó «A Cabrera se le cayó el último intento por mantenerse libre, porque ahora toda la justicia y la Interpol está detrás de sus pasos en Estados Unidos».
Cabrera viajó al país del norte en julio pasado para cumplir con una gira en el circuito de la PGA estadounidense sin dar aviso a la Cámara 2ª del Crimen, donde se tramita el juicio oral y público, ni a la Fiscalía de Violencia Familiar del 1º Turno, en la que se investiga la violación a cuatro órdenes de restricción de acercamiento a una expareja.
Una de la causas fue emitida el 14 de agosto a pedido de Cristian Griffi, fiscal de Violencia Familiar de Córdoba, por la presunta violación de las restricciones impuestas en la causa de violencia de género iniciada por Torres Mana.
En tanto, seis días más tarde, Laura Batistelli, fiscal de la Cámara II en lo Criminal y Correccional de esa provincia, solicitó la captura porque el golfista no se presentó a la citación a juicio por presunta violencia de género.
El abogado defensor del “Pato” aseguró a que el golfista «se quiere presentar en los Tribunales de Córdoba porque el delito que cometió no es grave y no puede quedar detenido», pero que no puede regresar en estos momentos porque no hay vuelos regulares por las restricciones por la pandemia.
«Mi defendido todavía no recibió ningún pedido oficial sobre su detención. De todas maneras, tiene toda la intención de presentarse ante la Justicia y hacer valer sus derechos, ya que los delitos son menores. Son lesiones leves simples y lesiones leves calificadas. No son graves (sic) y él no tiene nada que esconder», afirmó el abogado.
Por su parte, Nayi remarcó que «la justicia es una rueda que gira en distintas formas. Y en el caso del Pato Cabrera comenzó a girar, y pronto será detenido y extraditado a la Argentina».
Clarin 20-11-20
Tribunal Superior de Justicia confirma orden de detención de Ángel «Pato» Cabrera
La defensa del golfista sufrió un nuevo revés y debe presentarse al juicio por dos causas de violencia de género. El ganador del Masters de Augusta sigue en Estados Unidos y sobre él pesa orden de captura internacional.
La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) rechazó la casación interpuesta por la defensa del golfista Ángel Leopoldo «Pato» Cabrera (50) en contra de la orden de detención dispuesta por la jueza que debe juzgarlo por dos causas de violencia de género en perjuicio de dos de sus últimas parejas.
Con esto, el máximo tribunal provincial confirma que Cabrera debe ser detenido y rechaza la exención de prisión que solicitó su abogado defensor Miguel Alejandro Gavier.
Hay que recordar que el deportista se había ausentado del país en julio pasado para cumplir con una gira en el circuito de la PGA estadounidense sin dar aviso a la Cámara 2ª del Crimen donde se tramita el juicio oral y público y a la Fiscalía de Violencia Familiar del 1º Turno en la que se investiga la violación a cuatro órdenes de restricción de acercamiento a una expareja.
A raíz de esto, tanto la jueza Mónica Travallini como el fiscal Cristian Griffi dictaron sendas órdenes de detención y captura para garantizar la continuidad de ambos procesos. La defensa de Cabrera sufrió reveses a los pedidos del fiscal, el primero con la jueza de Control María Cristina Giordano y luego con el vocal de la Cámara de Acusación Maximiliano Davies.
Por otra parte, respecto de la orden de Travallini, Gavier interpuso casación ante el TSJ para insistir con la exención de prisión, pero el Alto Cuerpo lo rechazó este jueves en la sentencia 532 firmada por unanimidad por los vocales Aída Lucía Tarditti, Sebastián Cruz López Peña y María Marta Cáceres de Bollati.
Los integrantes de la Sala Penal confirmaron este jueves lo dispuesto por el auto 85 de Travallini del pasado 20 de agosto.
De este modo, se agotaron los recursos de la defensa para sustraerse a los procesos judiciales, mientras sobre Cabrera subsiste orden de detención y captura internacionales.
Se presume que el golfista, que habría sufrido una intervención quirúrgica en una muñeca, estaría aún en Estados Unidos. También se estima que apenas ingrese al país debería ser detenido por las autoridades migratorias.
Tras esta decisión judicial, se acrecienta la presunción sobre el imputado de haberse sustraído dolosamente al proceso.
El abogado querellante por una de las denunciantes, Carlos Nayi, comentó al conocerse la resolución del TSJ: «La Justicia es una rueda que tiene distintas formas; en el caso de Cabrera ha empezado a rodar y lo espera la sentencia condenatoria».
La Voz del Interior 19-11-20
Aseguran que Ángel Cabrera se operó de una muñeca en Estados Unidos para evadir la orden de detención
“Él puede estar quebrado de los dos brazos e igual debe ponerse a disposición de la Justicia”, denunció Carlos Nayi, abogado defensor de Cecilia Torres Mana, ex pareja del jugador y una de las denunciantes.
Mientras en Córdoba esperan que se haga efectiva la detención de Ángel Cabrera, solicitada hace más de dos meses por la Justicia de esa provincia por no haberse presentado a declarar en dos causas de violencia de género en su contra; el golfista cordobés comunicó que se sometió a una operación en la muñeca en Estados Unidos y generó indignación en la fiscalía y la defensa de una de sus denunciantes.
El Pato compartió hace unos diez días unas fotos en su cuenta de Twitter junto a la frase: «Tuve una operación en mi muñeca. Esperando por una rápida recuperación». En una de las imágenes se lo ve sentado en la cama de un hospital, con un cabestrillo en su brazo izquierdo.
Según Carlos Nayi, abogado defensor de Cecilia Torres Mana, ex pareja del jugador y una de las denunciantes, Cabrera quiere aprovechar el problema de la muñeca para justificar si negativa a regresar a Argentina para comparecer ante la justicia.
«Esta es una excusa que está argumentando este hombre para evadir la orden de detención. Él puede estar quebrado de los dos brazos e igual debe ponerse a disposición de la justicia argentina como cualquier ciudadano. Es más, el tema de la muñeca surgió ahora. Cabrera viene evadiendo el accionar de la Justicia para mantenerse en libertad. Esto es burlarse de la Justicia y de la sociedad, que lo acompañado en toda su carrera y lo ha apoyado para que sea un exitoso en lo suyo. Es lamentable», le dijo Nayi a Clarín.
La situación del cordobés de 51 años es cada vez más complicada. El campeón del US Open 2007 y el Masters de Augusta 2009 viajó a Estados Unidos a fines de julio para disputar torneos del circuito de veteranos del PGA Tour. Lo hizo, según denunciaron Nayi y Cristian Griffi, fiscal de Violencia Familiar de Córdoba, sin autorización judicial.
Encima, el Pato dejó Argentina justo unos días antes de la fecha en la que debía presentarse a declarar por una presunta violación de las restricciones impuestas en la causa iniciada por Torres Mana. Como no lo hizo, la Justicia allanó su casa de Villa Allende y el personal policial fue informado por el cuidador de que no estaba en el país. Entonces, Griffi ordenó ese mismo día su detención internacional y pidió colaboración de Interpol, para que lo ubique, lo detenga y lo extradite.
Cabrera viajó a Estados Unidos a fines de julio para competir en el circuito de veteranos del PGA Tour. Foto REUTERS/Jonathan Ernst
Sin embargo, el cordobés no tuvo problemas para competir en los últimos meses en Estados Unidos. Su último torneo fue en Monterrey, California, a fines de septiembre, del que se retiró tras las primeras dos rondas. Mientas tanto, la Justicia de Córdoba continuó moviéndose para que se efectuara su detención y hace tres semanas, Interpol emitió el alerta roja en la búsqueda del golfista. Pero la captura aún no se realizó.
«No se puede creer que no esté detenido, pese a los pedidos que hemos realizado. Ni la Justicia ni yo sabemos nada de Cabrera. Por eso estamos en alerta roja. Tiene la calidad de prófugo de la Justicia argentina por dos procesos penales y cuatro imputaciones por violar órdenes de restricción y por amenazas. La Justicia de Córdoba estuvo impecable pidiendo su detención a través de Interpol. Es un fugitivo y deberá ser extraditado en forma urgente», afirmó Nayi a fines del mes pasado.
La jueza Cristina Giordano y la fiscal de la Cámara II en lo Criminal y Correccional de Córdoba, Laura Batistelli, reiteraron hace unas semanas el pedido de captura del cordobés.
En tanto, la defensa del Pato, a cargo del abogado Miguel Alejandro Gavier, presentó un pedido de mantenimiento de libertad que fue rechazado por Giordano, a cargo de las causas de la fiscalía de Violencia Familiar.
También fue desestimado el planteo de nulidad de Gavier en contra del pedido a Interpol por la orden de detención y captura internacional del golfista, que realizó la jueza Mónica Traballini. El argumento era que la magistrada había incluido en su pedido otra orden de detención similar del fiscal Griffi. Gavier pidió la incompetencia de la jueza para obrar en nombre del fiscal, pero fue rechazado por razones procesales.
Gavier aseguró en charla con este diario a fines de agosto que el golfista «se quiere presentar en los Tribunales de Córdoba porque el delito que cometió no es grave y no puede quedar detenido», pero que no puede regresar en estos momentos porque no hay vuelos regulares por las restricciones por la pandemia.
«Mi defendido todavía no recibió ningún pedido oficial sobre su detención. De todas maneras, tiene toda la intención de presentarse ante la Justicia y hacer valer sus derechos, ya que los delitos son menores. Son lesiones leves simples y lesiones leves calificadas. No son graves (sic) y él no tiene nada que esconder», afirmó el abogado.
Y agregó: «La Justicia está sobreactuando. Es por ello que hemos recusado a la jueza con causa, por parcialidad. Y ella, lejos de apartarse, volvió a pedir lo mismo. Vamos a intentar una nulidad de la causa porque no puede ella misma actuar después de su recusación respecto a la resolución que había tomado. Eso acarreará que quede nulo el pedido de la detención”.
La Justicia cordobesa, por su parte, asegura que «es indispensable la detención del imputado, con el objeto de neutralizar los peligros procesales, porque de esa forma se evita la fuga” y considera que la actitud del jugador es una «conducta violenta».
«Cabrera se encuentra en libertad frente a una investigación que recién se inicia y él está intentando modificar con una actitud que está reñida con la ley. Por eso lo mejor que debería hacer es acatar el pedido de detención», sostiene.
Las denuncias contra Cabrera empezaron en diciembre de 2016, cuando Torres Mana se presentó ante la Justicia y aseguró que el golfista la golpeó con los puños, la amenazó y luego intentó atropellarla con una camioneta. Había comenzado a salir con ella después que terminó su relación con la cantante Coki Ramírez.
Informe: Ramón Gómez (Córdoba)
Clarin 23/10/20
Un nuevo revés judicial para Ángel Cabrera en sus causas por violencia de género
La Cámara de Acusación de la Ciudad de Córdoba rechazó el recurso presentado por su abogado para desactivar las órdenes de detención del golfista y mantener su libertad.
La situación de Ángel Cabrera, sobre quien pesan dos órdenes de detención por violencia de género, es cada vez más complicada. La Cámara de Acusación de la Ciudad de Córdoba rechazó el último recurso presentado por su abogado Miguel Alejandro Gavier para desactivar las órdenes de detención y mantener la libertad.
Así se lo confirmó a Clarín el abogado Carlos Nayi, defensor de Cecilia Torres Mana, ex pareja del golfista de 51 años, que lo denunció por primera vez en diciembre de 2016.
«El máximo tribunal cordobés una vez más dio una señal muy clara. Este hombre está prófugo, hay peligro procesal y no hay intención de colaborar con la Justicia. Ha demostrado desafiarla más allá del desprecio con la víctima», afirmó Nayi.
Cabrera se encuentra en Estados Unidos, donde viajó a fines de julio a competir, y hace unos días se operó de una muñeca.
«A medida que vaya interponiendo recursos, mayor será la adversidad que deberá enfrentar desde el punto de vista procesal. Esta resolución tiene una alta significación jurídica, ante una actitud que debe ser interpretada como de burla a la Justicia y a toda la sociedad«, analizó Nayi.
Y ratificó que sigue vigente la alerta roja dictada hace unas tres semanas por Interpol, organismo al que la Justicia cordobesa pidió colaboración para encontrar, detener y extraditar a Cabrera.
Este jueves, el vocal unipersonal de Acusación Maximiliano Octavio Davies rechazó la apelación del defensor de Cabrera y ratificó las dos órdenes de detención que pesan sobre el campeón del US Open 2007 y del Masters de Augusta 2009.
La primera fue emitida el 14 de agosto a pedido de Cristian Griffi, fiscal de Violencia Familiar de Córdoba, por la presunta violación de las restricciones impuestas en la causa de violencia de género iniciada por Torres Mana.
En tanto, seis días más tarde, Laura Batistelli, fiscal de la Cámara II en lo Criminal y Correccional de esa provincia, solicitó la captura porque el Pato no se presentó a la citación a juicio por presunta violencia en contra de una pareja.
Davies confirmó en tercera instancia los dos pedidos, ya aprobados por la jueza de Control María Cristina Giordano y de la vocal de la Cámara 2ª del Crimen Mónica Traballini, y argumentó que Cabrera incurrió en el «delito de desobediencia a la autoridad en forma reiterada».
El Pato viajó a fines de julio a Estados Unidos, donde estuvo compitiendo en varios certámenes del circuito de veteranos del PGA Tour. Hace dos semanas, comunicó que se sometió a una operación en una muñeca en Estados Unidos y generó indignación en la fiscalía y la defensa de una de sus denunciantes.
El cordobés compartió unas fotos en su cuenta de Twitter junto a la frase: «Tuve una operación en mi muñeca. Esperando por una rápida recuperación». En una de las imágenes se lo ve sentado en la cama de un hospital, con un cabestrillo en su brazo izquierdo.
Según Nayi, el golfista aprovechó el problema de la muñeca para justificar si negativa a regresar a Argentina para comparecer ante la justicia.
Sin embargo, Gavier aseguró en charla con este diario a fines de agosto que el golfista «se quiere presentar en los Tribunales de Córdoba porque el delito que cometió no es grave y no puede quedar detenido», pero que no puede regresar en estos momentos porque no hay vuelos regulares por las restricciones por la pandemia.
«Mi defendido todavía no recibió ningún pedido oficial sobre su detención. De todas maneras, tiene toda la intención de presentarse ante la Justicia y hacer valer sus derechos, ya que los delitos son menores. Son lesiones leves simples y lesiones leves calificadas. No son graves (sic) y él no tiene nada que esconder», afirmó el abogado.
Clarin 22-10-20
Alerta roja de Interpol para detener al «Pato» Cabrera
El organismo internacional informó la resolución luego de que el golfista viajara a EE.UU. por un torneo. Se encuentra prófugo desde el 20 de agosto y está acusado de lesiones contra su ex pareja.
Interpol emitió este martes un alerta roja para detener al golfista Ángel «Pato» Cabrera, quien fue denunciado por su ex pareja por violencia de género.
«Interpol se comunicó con la Dirección de Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, y notificaron el código rojo. Esto es un alerta máxima en la base de datos por las medidas de detención dispuestas por dos tribunales», dijo el abogado de la denunciante, Carlos Nayi.
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La Cámara 2ª en lo Criminal y Correccional había ordenado la captura internacional en agosto, luego de que el cordobés, de 50 años, no se presentara en la Justicia para ser notificado de manera presencial sobre el inicio de uno de los dos juicios en su contra.
El ganador del US Open 2007 y del Masters de Augusta en 2009 viajó a Estados Unidos para participar del Campeonato Senior de Ohio, válido por el circuito del Champions Tour, que concluyó el pasado 16 de agosto.
Para salir del país, el golfista debía solicitar autorización judicial y, presuntamente, tampoco cumplió con ese requisito.
Carlos Nayi precisó que el cordobés está a punto de enfrentar un proceso de enjuiciamiento en dos causas acumuladas por violencia de género en contra de su representada, una por «lesiones leves calificadas y amenazas», del 2017, y otra por «lesiones leves calificada y hurtos» del 2018.
En tanto, continúan en instancia de instrucción otras dos causas, promovidas por Cecilia Torres Mana, y otros que involucran a distintas mujeres, precisó Nayi.
Cadena3 29-9-20
En la mira
Bronca e indignación en Córdoba porque nadie sabe dónde está Ángel Cabrera, con pedido de captura internacional por violencia de género
El golfista se fue de la Argentina sin pedirle permiso a la Justicia que lo investiga en cuatro causas contra ex parejas y que solicitó su detención a la Interpol.
En la Justicia de Córdoba no salen del asombro y la indignación porque no hay ninguna novedad sobre el pedido a Interpol para la detención internacional del golfista Ángel Leopoldo Cabrera, que sigue en Estados Unidos, donde viajó hace un mes y medio para jugar torneos del circuito PGA para veteranos. Y pese a varios pedidos de captura, el Pato parece que no quiere volver a prestar declaración en varias causas que se le siguen por violencia de género.
El abogado Carlos Nayi, que defiende a una de las denunciantes contra el cordobés de Villa Allende, está que trina. “No se puede creer que no esté detenido, pese a los pedidos que hemos realizado. Estamos en alerta roja, porque nadie sabe nada de este fugitivo. Nadie da información y eso que está denunciado ante la Interpol para que sea extraditado a la Argentina y vuelva a Córdoba a responder por varias causas», le dijo a Clarín.
Los últimos torneos de golf que jugó Cabrera fueron este mes en Sioux Falls, donde fue 47°, y en Monterey, California, cuando se retiró el fin de semana del 18 al 20, luego de dos rondas.
Dos juezas provinciales rechazaron planteos de la defensa de Cabrera, de 51 años. Cristina Giordano, a cargo de las causas de la fiscalía de Violencia Familiar, rechazó el pedido de mantenimiento de libertad que planteó el defensor Miguel Alejandro Gavier frente a la detención solicitada por el fiscal Cristian Griffi.
Cabrera supuestamente sigue en Estados Unidos y se ordenó su detención al ausentarse y no comparecer a la convocatoria al juicio oral y público en la Cámara 2ª del Crimen. Allí debe responder por dos causas de agresión y hurto a su ex pareja, Cecilia Ileana Paola Torres Mana.
La jueza Mónica Traballini, en tanto, rechazó un planteo de nulidad de Gavier en contra del pedido a Interpol por la orden de detención y captura internacional de Cabrera. El argumento era que la magistrada había incluido en su pedido otra orden de detención similar del fiscal Griffi. Gavier pidió la incompetencia de la jueza para obrar en nombre del fiscal. Pero fue rechazado por razones procesales.
El abogado Nayi le contó a Clarin: «Ni la Justicia ni yo sabemos nada de Cabrera. Por eso estamos en alerta roja. Ellos ponen recursos, pero se caen como castillos de naipes. Tiene la calidad de prófugo de la Justicia argentina por dos procesos penales y cuatro imputaciones por violar órdenes de restricción y por amenazas. La Justicia de Córdoba estuvo impecable pidiendo la detención del señor Cabrera a través de Interpol. Es un fugitivo y deberá ser extraditado en forma urgente».
La jueza Cristina Giordano volvió a pedir la detención de Cabrera apenas llegue al país. Se basa en los mismos indicios de peligrosidad procesal que argumentó Griffi. Pero nadie sabe donde está el golfista de Villa Allende.
La fiscal de la Cámara II en lo Criminal y Correccional de Córdoba, Laura Batistelli, pidió en tanto la detención de Cabrera en línea con Griffi por la presunta violación de las restricciones impuestas en la causa de violencia de género iniciada por su expareja.
“Es indispensable la detención del imputado, con el objeto de neutralizar los peligros procesales, porque de esa forma se evita la fuga”, sostiene la Justicia cordobesa. Pero a esta altura no se sabe nada del paradero del Pato, pese al pedido internacional de su detención.
Ni siquiera hubo respuestas a la Justicia de cómo salió del país y se fue a Estados Unidos cuando debió haber solicitado un permiso especial a la magistrada. Incluso Giordano calificó de “peligrosa” la conducta de Cabrera, porque no da señales de querer acatar a la Justicia, quedándose en Estados Unidos.
“Es una conducta violenta, porque se encuentra en libertad frente a una investigación que recién se inicia y Cabrera está intentando modificar con una actitud que está reñida con la ley. Por eso lo mejor que debería hacer es acatar el pedido de detención”, sostienen.
Las denuncias contra Cabrera empezaron en diciembre de 2016, cuando Cecilia Torres se presentó ante la Justicia y aseguró que el golfista la golpeó con los puños, la amenazó y luego intentó atropellarla con una camioneta. Había comenzado a salir con ella después que terminó su relación con la cantante Coki Ramírez. Torres también lo denunció por violencia en 2017.
Anteriormente, la policía había intervenido en un confuso episodio en la vivienda de Cabrera en Villa Allende por un reclamo de los vecinos. Hubo gritos y peleas con su exmujer.
Clarin 29-9-20
Nuevo revés para la defensa de el PATO CABRERA, para la justicia está prófugo y debe ser juzgado por violencia de género 10-9-20
Con diferencia de apenas 24 horas, dos juezas provinciales rechazaron sendos planteos de la defensa del golfista Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (50), quien está prófugo en Estados Unidos y debe presentarse para ser juzgado por presunta violencia de género en perjuicio de una expareja.
La jueza de Control N° 3 Cristina Giordano, a cargo de las causas de la fiscalías de Violencia Familiar, rechazó ayer el pedido de mantenimiento de libertad que planteó el defensor Miguel Alejandro Gavier frente al pedido de detención del fiscal Cristian Griffi.
Cabrera supuestamente está jugando torneos de golf en Estados Unidos. Se ordenó su detención al ausentarse y no comparecer a la convocatoria al juicio oral y público en la Cámara 2ª del Crimen. Allí debe responder por dos causas de agresión y hurto a su ex Cecilia Ileana Paola Torres Mana.
La mujer es asistida por el querellante Carlos Nayi, quien mostró su satisfacción por las decisiones de las magistradas. El abogado subrayó: “La Justicia del Crimen de Córdoba está demostrando que no existe un Código Penal para ricos y otro para pobres. Esto es devolver la confianza pública”.
La vocal que debe juzgarlo es Mónica Traballini quien el martes rechazó un planteo de nulidad de Gavier en contra del oficio que solicitó a Interpol la orden de detención y captura internacional de “el Pato”. El argumento era que la jueza había incluido en su pedido otra orden de detención similar del fiscal de Violencia Familiar Cristian Griffi. Entendía el abogado que había incompetencia de la magistrada para obrar en nombre del fiscal.
El rechazo argumentó razones de economía procesal ante una solicitud de idéntico tenor.
Al mediodía de ayer se conoció el nuevo “no” al ganador del Masters de Augusta, el de la jueza Giordano. La negativa para que no sea detenido apenas llegue al país, se basa en los mismos indicios de peligrosidad procesal que argumentó Griffi.
Para el fiscal, “se torna absolutamente indispensable la detención del imputado, con el objeto de neutralizar los peligros procesales, (evitar la fuga, o el entorpecimiento de la investigación) no encontrando a ésta altura, una medida menos gravosa (medidas sustitutivas) de eficacia suficiente para garantizar los fines del proceso”.
Giordano entiende que “resulta evidente la configuración de un importante indicio de peligrosidad para el logro de los fines del proceso constituido por el nexo entre las conductas violentas de Cabrera y la posibilidad de que, encontrándose en una situación de libertad y frente a una investigación incipiente, el encartado intente modificar los dichos incriminatorios de la víctima y testigos”.
La jueza también considera que se fue del país en momentos en que no había vuelos y no sólo “dispone de recursos materiales para huir de la acción de la justicia, sino además cuenta con la posibilidad económica de solventar una vida en el exterior”.
Hay vuelos
En este mes de setiembre, Aerolíneas Argentinas restableció vuelos regulares desde y hacia el extranjero. En concreto, desde Estados Unidos ya hay varios vuelos mensuales con destino al aeropuerto internacional de Ezeiza, según se analizó en Tribunales 2.
Para inaugurar esta modalidad, Aerolíneas ya voló de Miami a Buenos Aires el pasado domingo y este miércoles. En continuidad de esos viajes regulares, hay vuelos desde esa ciudad de Florida los domingos 13, 20 y 27, a las 19.
Además, hay un vuelo desde Nueva York el 19 de septiembre, a las 16.35.
La Voz del Interior 11-9-20
El tribunal que debe juzgarlo por violencia de género contra una expareja, volvió a rechazar un recurso de su abogado. El golfista sigue en Estados Unidos y se mantiene su pedido de captura internacional.
Mientras Ángel “Pato” Cabrera (50) continúa en condición de “prófugo” en Estados Unidos, su abogado defensor Miguel Alejandro Gavier recibió un nuevo rechazo a otro planteo de nulidad, en este caso a la orden de detención y captura que dictó el tribunal que tiene que juzgarlo por violencia de género a su expareja Cecilia Ileana Paola Torres Mana.
La vocal de la Cámara 2ª del Crimen de Córdoba Mónica Traballini rechazó el pedido de nulidad en contra del oficio librado el 31 de agosto a Interpol para que se ejecute la orden de detención y captura internacional que dictó días antes por no haber comparecido Cabrera ante ese tribunal para fijar fecha del juicio.
Gavier cuestionaba que Traballini hubiera incluido en el mismo pedido también la misma orden que emitió el fiscal del 3º Turno de Violencia Familiar Cristian Griffi, quien lo está investigando en otras dos causas por similares hechos. Señalaba el recurso que no era competencia de la jueza realizar esa petición, en nombre del fiscal.
Pero la vocal que debe juzgar a Cabrera respondió que haber emitido “un único oficio obedeció a razones de economía procesal, esto es, no a una ‘interdependencia, entre dos organismos judiciales que debieran actuar en forma independiente’, sino en la similitud de su contenido, pues sendos pedidos de colaboración al organismo internacional se dirigen contra la misma persona, y se vinculan a presuntos hechos que referirían a una misma conflictiva de violencia de género de tipo doméstico”.
Al rechazar “por improcedente” el planteo de nulidad, Traballini sostiene que la defensa no aportó “fundamento alguno que ponga de manifiesto el modo en que la suscripción de un oficio conjunto constituya una vulneración de la defensa en juicio y el debido proceso, ni un supuesto de ‘gravedad institucional’”.
Hay vuelos
Mientras esto sucede en Córdoba, en Estados Unidos sigue Cabrera, sin regresar para someterse a juicio. Técnicamente, la Justicia lo considera “prófugo” porque no se presenta ante el tribunal que lo citó a juicio.
Su abogado dijo oportunamente que no lo hacía porque no había vuelos y que lo haría en cuanto se restablecieran los servicios regulares.
En este mes de setiembre, Aerolíneas Argentinas restableció vuelos regulares desde y hacia el extranjero. En concreto, desde Estados Unidos ya hay varios vuelos mensuales con destino al aeropuerto internacional de Ezeiza, en inmediaciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba).
Para inaugurar esta modalidad, Aerolíneas ya voló de Miami a Buenos Aires el pasado domingo y este miércoles. En continuidad de esos vuelos regulares, hay vuelos desde esa ciudad de Florida los domingos 13, 20 y 27, a las 19.
Además, hay un vuelo desde Nueva York el 19 de setiembre, a las 16.35.
La Voz del Interior
Miércoles 09 de septiembre de 2020 – 11:11 | Actualizado: 09/09/2020 – 11:37
Lo dispuso la jueza que debe juzgarlo, Mónica Traballini. Debía presentarse en el tribunal pero está jugando al golf en Estados Unidos.
Violencia de género. La detención del «Pato» fue ordenada por la jueza Mónica Traballini (La Voz / Archivo)
La jueza Mónica Traballini ordenó la detención y captura del golfista Ángel Leopoldo «Pato» Cabrera (50) por no haber comparecido ante la Cámara 2ª del Crimen que se apresta a juzgarlo por dos causas de violencia de género.
Para esto, la magistrada que debe juzgarlo requirió la colaboración para la captura por parte de la Organización Internacional de Policía Criminal (OIPC) de InterPol, para lo cual se oficiará a la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones -Departamento InterPol– de la Policía Federal Argentina.
En la tarde de este jueves, Traballini revocó el beneficio de la libertad que gozaba el golfista e inmediatamente ordenó la detención y la captura.
Previamente, habían solicitado su detención Carlos Nayi, el querellante por la denunciante, su expareja Cecilia Torres Mana, y la fiscal de Cámara Laura Battistelli, quien debe acusarlo en juicio.
El auto 85 de la Cámara 2ª del Crimen dispone además enviar copia de la orden de detención a la Fiscalía de Instrucción de Violencia Familiar del 3º Turno y al Juzgado de Niñez, Juventud, Violencia Familiar y de Género de 4ª Nominación.
La fiscalía a cargo de Cristian Griffi ya había solicitado la detención de Cabrera cuando se conoció que el golfista se ausentó del país sin avisar a Tribunales. El instructor tramita otras denuncias de desobediencia a la autoridad por violar las restricciones de contacto con su expareja.
Según su abogado Miguel Gavier, «el Pato» Cabrera está jugando varios torneos en Estados Unidos y no puede regresar «por falta de vuelos». Por esto, la jueza Traballini analizó los fundamentos del querellante y la fiscal de Cámara y ordenó la detención y captura.
La denunciante de haber sufrido violencia de género sostiene que él la amenazaba,
«No había forma de sacármelo de encima», relató la ex del «Pato» Cabrera
La denunciante de haber sufrido violencia de género sostiene que él la amenazaba a ella y a toda su familia. Aseguró que la controlaba por teléfono y no la dejaba tener ninguna relación de amistad o familiar. «Vos sos mía o de nadie», asegura Cecilia Torres Mana que le decía.
«Me preguntaban en la Justicia por qué no me alejaba de él. Porque me amenazaba a mí y a mi familia. No podía separarme. Y cuando estuve separada me amenazó y temí por la vida de mis familiares. Decía que yo era de él o de nadie. No había forma de sacármelo de encima. La Justicia no entendía y me preguntaban por qué seguía. Él es una persona que rompe todos los límites y la vida de mi familia corría peligro».
Quien habla es Cecilia Torres Mana (36), la última pareja del golfista Ángel «Pato» Cabrera (50).
La mujer llevó sus denuncias hasta la Cámara 2ª del Crimen, y dijo haber sufrido violencia de género. En una entrevista concedida a La Voz, aseguró que vivió un calvario de casi tres años, del cual todavía no puede recuperarse. El abogado defensor del deportista -quien años atrás se consagró al ganar el torneo de Augusta- niega los hechos de la acusación y habla de hostigamiento de parte de Torres Mana.
La caba primera de Policía afirma que trata de recuperar su vida luego de, según sus dichos, quedar devastada por el maltrato, las amenazas y los golpes del deportista de Villa Allende. Numerosas denuncias constituyen dos causas que esperan juicio en la Cámara 2ª del Crimen.
Mientras su ex juega torneos de la Professional Golf Association (PGA), en Estados Unidos, Cecilia asegura que él la maltrató física y psicológicamente entre abril de 2017 y enero de 2020. Además de golpes, señala que el deportista ejerció un excesivo control que le impidió llevar una vida normal. Dijo que además de amenazarla, le prohibió todo relación con familiares y amistades y la obligaba a tener contacto por videollamada para mostrarle con quién estaba y dónde estaba.
El relato de Cecilia sostiene que ella estudiaba abogacía en la Universidad Blas Pascal y conoció a Cabrera cuando visitó el driving que estaba al lado. Este le ofreció enseñarle a jugar y pocos minutos después tomaron su primer café.
Perseguidor y controlador
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Pronto la relación se volvió tóxica, según el relato de la denunciante. «Cuando él viajaba, yo estaba en mi casa, y cuando volvía, iba a la suya», relata de aquellos comienzos. Pero asegura que estando juntos o lejos de ella, «el Pato» ejercía un control permanente a través del teléfono. «Vivía amenazándome, me perseguía, porque él tenía en mente que yo podía estar con alguien más», relata.
«Me prohibió ver a mi hermano Cristian (29) y desde que conoció a mi familia fue terrible, porque no me dejaba ir a verlos. No podía ver a mi mamá que se estaba muriendo de cáncer, porque decía que (en el Hospital Privado) podía conocer a otra persona», recuerda.
Hoy lamenta que en esos últimos meses de su madre no pudo acompañarla, y las pocas veces que lo hizo ella escuchaba el maltrato que él le daba por teléfono. «Humilló a mi mamá y le deseó la muerte; ella escuchó eso», sostiene Cecilia.
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«Me hacía videollamadas y tenía que mostrarle con quién estaba y dónde estaba», dice la suboficial de Policía que se desempeña como operadora de radio. «No podía llamarme nadie, ni siquiera mi hermano, y decía que no tenía que verlo porque podía presentarme a un amigo», completa.
Entre las amenazas que ella asegura que Cabrera le profería, sostiene que él le decía que «tenía muchos amigos policías y a él no podían hacerle nada».
También relató a este diario que «con alcohol y sin alcohol» igual había golpes y amenazas, y yo tenía que estar a su disposición todo el día. Si estaba en su casa, debía llamarle constantemente para que él comprobara si estaba sola. Muchas veces lo hacía mientras él salía con sus amigos.
Según el relato de la víctima, lo llamativo es que cuando ella estaba en casa del golfista, el comportamiento de este también era controlador. «Si estaba (en el living) con sus amigos en una reunión, yo debía estar en el dormitorio, sin conexión a internet».
También se quejó Cecilia por la vida que llevaba Cabrera y que ella debía tolerar mientras era su pareja. «Él tiene una vida muy turbia, por la gente y los gustos con los que se maneja», comenta, sin entrar en detalle. Pero se queja porque debía presenciar cosas que la deshonraban: «Me obligaba a aceptar sus otras relaciones», asegura.
Cuando ella iba a su casa, era vigilada por «un matón» que apostaba su auto en el frente de su vivienda y le informaba si llegaba alguien. De acuerdo a su versión, este personaje, amigo de Cabrera, fue una pesadilla porque ingresaba al barrio cerrado y no había forma de evitarlo.
Golpes y amenazas
Los golpes eran moneda corriente, según el relato de la ex de Cabrera. Pero dice que también la amenazaba con daños a ella y sus familiares.
Consultada si alguna vez temió por su vida, mencionó tres episodios: cuando casi la atropella con su camioneta, la vez que chocó su vehículo y una ocasión en la que le puso una cuchilla en el cuello.
En las denuncias, se enumeran varios golpes. Ella señala que una vez le tiró con un celular y muchas veces lo hizo con el control remoto.
La mujer señala que «cuando en la tele salía algo de violencia familiar, me insultaba a mí y también a las mujeres (en general)». «Decía que era culpa nuestra» lo que sucedía con los femicidios y las denuncias de género.
«Hubo una separación y volvió a amenazarme a mí y a mi familia para que vuelva», dice Cecilia, quien termina por reconocer
que no pensaba en ella pero no quería tener problemas con sus hijos (una nena de 12 y un varón de 18). La mujer resume la situación: «Muchas veces me repitió que era de él o no era de nadie».
También llegó a presionarla para que dejara a su abogado Carlos Nayi, lo que concretó. Durante un tiempo estuvo asesorada por un letrado que le sugirió él. «Pero cuando me puso la cuchilla en el cuello, me decidí a volver con Nayi», relata.
«Él era una persona muy difícil porque me decía: ‘Al Pato Cabrera nadie lo para’», señala la mujer. También dice que le aseguró que nunca iba a entregarse si la Justicia ordenaba su detención. En cambio, asegura que la amenazó diciéndole que «iba a terminar dentro de un cajón».
En concreto, sobre la actual orden de detención, Cecilia asegura que una vez Cabrera le dijo: «Si me van a detener, no voy a volver a la Argentina».
«Demostraremos la inocencia»
Consultado sobre las denuncias de la expareja de Cabrera, el abogado defensor Miguel Alejandro Gavier señaló que no iba a referirse a esas manifestaciones y que al momento del juicio demostrarán la inocencia de los dos hechos de la acusación. «No quiero anticipar la defensa, pero considero que Cabrera es inocente en las dos causas», señaló el letrado.
Gavier sí eligió aclarar que en uno de los episodios la mujer se presentó en la casa de «el Pato». «Hay un hostigamiento muy serio de parte de Torres Mana, haciéndolo reaccionar a Cabrera en su propio domicilio», comentó el abogado
La Voz del Interior 19-8-20
Angel Pato Cabrera , más cerca de la detención
Muy complicado
Ángel Cabrera, más cerca de la detención
El Pato sigue prófugo en Estados Unidos, pero en pocos días se vence su visa de turista. La Justicia cordobesa lo reclama por las denuncias en su contra por violencia de género.
El golfista cordobés Ángel Cabrera continua prófugo en Estados Unidos pese al pedido de detención por parte de la Interpol, y en los próximos días se le vence la visa de turista. La situación no parece dejar espacio para demasiadas alternativas: en cualquier lugar en que lo vean las fuerzas de seguridad, el Pato sería extraditado a la Argentina, detenido y trasladado a Córdoba para ser juzgado por las causas de violencia de género contra dos de sus ex parejas.
Hace unos días, el Superior Tribunal de Justicia de Córdoba dictó una resolución que rechazaba dos pedidos de Cabrera. El primero, constituir un Tribunal para que la causa llegue a la cámara Tercera del Crimen y no lo trate la Segunda como hasta ahora. Y el segundo, volver a Córdoba a declarar pero en libertad, cosa que también fue rechazada.
Dentro de unos días, además, se vence la visa turística que Cabrera sacó hace meses, y debería presentarse en Estados Unidos para que se la renueven, pero como tiene pedido de captura internacional eso implicaría quedar detenido y ser extraditado a la Argentina, ya que fue emitido un Código Rojo para su situación.
Dos procesos penales lo esperan en la Justicia cordobesa y el defensor de una de las victimas pedirá prisión efectiva, que tiene un máximo de seis años. «Se ha burlado de la Justicia y amenazó constantemente a sus ex parejas. Llegó a decir que se tomaría un vuelo y la mataría, además de cagarse en la Justicia», le afirmó Carlos Nayi a Clarin.
En 2014, la orden de detención fue dictada por la Fiscalía de violencia familiar a cargo del doctor Cristian Britos, a lo que se sumó otro pedido realizado hace 121 dias en la justicia de Córdoba porque sigue prófugo. «Se ríe de los jueces y el pedido de captura internacional», aseveró Nayi.
Para el abogado, Cabrera es una persona violenta y «corre riesgo de cometer cualquier barbaridad». A lo que agregó: «Está amenazando a las victimas y negándose a entregarse, saquen ustedes sus propias conclusiones».
Nayi filtró a medios cordobeses hace un mes el contenido de un mensaje que según él le envió a Silvia Rivadero, la madre de sus dos hijos mayores. «Te voy a cagar matando. Me voy a tomar un jet, te voy a cagar matando y me cago en todos los jueces», habría sido el mensaje.
La denuncia de la mujer fue radicada en la Fiscalía de Violencia Familiar Nº 3, a cargo del fiscal Cristian Griffi. Hace dos años, la Policía debió intervenir en un confuso episodio en la casa de Cabrera, en Villa Allende, ante una denuncia de los vecinos por gritos y peleas con su ex mujer.
También mostró videos donde Cabrera acusaba a Rivadero de ser «una puta» y vestirse mal frente a los hijos. Y que la amenazó para que no mantuviera a Nayi como defensor. «Cabrera me odia a mí, pero este juicio lo vamos a seguir hasta las últimas instancias», afirmó el abogado.
«Ahora ha llegado la hora de la justicia y solo falta que sea detenido para que se inicien los juicios correspondientes. Cabrera es un peligro para toda la sociedad», cerro Nayi en una charla con este diario.
Clarin 4-1-2021
Ángel Cabrera juega en Estados Unidos mientras en Argentina esperan su detención y lo acusan de “desafiar” a la Justicia
El abogado de una mujer que lo denunció por violencia de género dijo que el golfista “se burla de su víctima” al haberse ido a competir al exterior. Quieren averiguar cómo salió del país.
Mientras espera por la detención internacional de Ángel Cabrera, solicitada el viernes por la Justicia de Córdoba por la presunta violación de las restricciones impuestas en dos causas de violencia de género en su contra, el abogado Carlos Nayi, defensor de Cecilia Torres Mana, ex pareja del Pato y denunciante en su contra, fue durísimo contra el golfista y contra quienes permitieron que saliera del país sin autorización judicial, ya que está en pleno torneo en Estados Unidos, donde iba penúltimo hasta la tercera vuelta.
«Cabrera violó no una ni dos ni tres, sino cuatro veces la orden de restricción impuesta por el Tribunal. Se burló de la víctima y desafío al Poder Judicial. Se creyó omnipotente. Y encima, en una actitud taimada y ladina, desde el sigilo viajó a Ohio, lo que nos enteramos con posterioridad al allanamiento que se realizó el viernes por la investigación», le dijo Nayi a Clarín.
El abogado ratificó que Cristian Griffi, fiscal de Violencia Familiar de Córdoba, solicitará la colaboración de Interpol para que ubique, detenga y extradite a Cabrera, que se trasladó a Estados Unidos para disputar en Akron, Ohio, el Bridgestone Senior Players, un certamen del Champions Tour, donde juegan aquellos que tienen 50 años o más.
«El señor Cabrera viajó sin ninguna autorización judicial, a pesar de que debía solicitarla para poder hacerlo. Él se encuentra próximo a entrar a juicio oral y público por dos causas elevadas en su contra en un contexto de violencia de género. Esa actitud deja en claro que estamos hablando de peligro procesal. No hay intención de someterse a la actuación de la Justicia», explicó Nayi.
Angel Cabrera fue denunciado por dos mujeres en diferentes causas. Foto AFP
Y agregó: «Otra cuestión no menos es importante es averiguar cómo y bajo qué modalidad el señor Cabrera logró salir del país. Porque por la resolución ANAC 114/2020, los vuelos están suspendidos hasta septiembre de 2020. Entonces pediremos a la Justicia que determine cómo salió del país y, si fue en un vuelo de línea, de qué manera pudo sortear ese obstáculo».
El abogado se refiere a la resolución de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que establece que «las Líneas Aéreas que operen servicios de transporte aéreos de pasajeros desde, hacia o dentro del territorio nacional podrán reprogramar sus operaciones regulares o solicitar autorizaciones para operaciones no regulares a partir del 1° de septiembre de 2020». A partir de esa fecha podrán también volver a comercializar pasajes aéreos.
Aunque hubo ya algunos deportistas que pudieron viajar al exterior en los últimos meses para prepararse y competir en algunos torneos, todos ellos lo hicieron previa autorización especial.
Cabrera, de 50 años, debía presentarse el viernes en el Ministerio Público Fiscal, pero como no lo hizo, la Justicia allanó su casa de Villa Allende y el personal policial fue informado por el cuidador de que no estaba en el país. Por esa razón, Griffi ordenó ese mismo día su detención internacional.
Además, como confirmó Nayi, el campeón del US Open 2007 y el Masters de Augusta 2009 habría entablado comunicaciones con su denunciante en cuatro oportunidades en los últimos meses, algo que tiene prohibido porque pesa sobre él una orden de restricción de acercamiento y comunicación.
Las denuncias contra Cabrera
Las causas en contra de Cabrera llevan más de tres años. Torres Mana, ex pareja del golfista, lo denunció por primera vez a principios de 2017. La policía, que tiene 15 años de antigüedad en su trabajo, grabó con su celular al Pato, presuntamente alcoholizado, gritándole e insultándola en medio de la entrada del country de Villa Allende donde vivían.
El hecho ocurrió en diciembre de 2016 y, según relató la mujer, Cabrera le dio dos golpes de puño cerrado en el rostro, provocándole lesiones en el labio y en la nariz, que le impidieron trabajar por una semana. Además, afirmó que ya había sufrido agresiones, pero que no las había denunciado para no perjudicar la carrera deportiva del golfista.
A mediados de 2018, se radicó la segunda denuncia. Torres Mana contó que el 30 de junio de ese año, tras el partido entre Argentina-Francia, por los octavos de final del Mundial de Rusia, fue hasta la casa de un amigo de Cabrera. Allí el jugador le habría tirado un sándwich en la cara y la insultó diciéndole: “Negra, puta, sucia, culiada”. Luego, le arrojó un control remoto, lesionándola en el antebrazo izquierdo, y tomó el celular de ella y se lo tiró en la cabeza.
Esas denuncias fueron elevadas a juicio. La primera por «lesiones leves calificadas y amenazas» y la segunda, por «lesiones leves calificadas y hurto». Y según explicó Nayi, «la Cámara Segunda del Crimen estaba llevando adelante los últimos aprestos para ingresar en juicio por esas dos causas».
Torres Mana no es al única mujer que lo denunció por violencia de género. En junio de 2017, Micaela Escudero, quien fue pareja del Pato entre 2014 y 2016, lo acusó de «zamarrearla y amenazarla de muerte enfrente de sus amigas» si no reanudaban la relación, que ya había terminado.
Y en junio del año pasado, Escudero volvió a denunciarlo por violar la orden de restricción. Según contó en ese momento en el programa Pamela a la tarde, por América, durante su relación, el golfista llegó a tirarla de un auto y hasta encerrarla en su casa durante varias horas por no querer acompañarlo a un evento. «Él dice que lo traicioné porque lo denuncié. Vivo con miedo«, aseguró.
Cabrera se encuentra en Akron, Ohio, disputando el Bridgestone Senior Players. Hasta la penúltima vuelta, el sábado, marchaba penúltimo con 26 golpes sobre el par. Este domingo, iba -1 al hoyo 3 cuando el mal tiempo suspendió la actividad. Y ahora sigue la competencia, que concluirá al atardecer.
Clarin 16-8-20
Ordenan detener al golfista Ángel «el Pato» Cabrera
Es porque el deportista cordobés se comunicó en cinco oportunidades con su denunciante, cuando pesa sobre él una orden de restricción. «Se burló de la Justicia», dijo el abogado querellante, Dr. Nayi.
La Justicia de Córdoba ordenó en las últimas horas la detención del golfista Ángel “el Pato” Cabrera por violar la orden de restricción contra su ex pareja, quien lo denunció por “violencia familiar”.
La resolución fue librada luego de un allanamiento realizado este viernes en su domicilio, desde donde un allegado informó que el deportista, de 50 años, se encontraría en Estados Unidos.
Desde la parte querellante solicitaron, además, la prisión efectiva del golfista.
Dio negativo el test de coronavirus al «Pato» Cabrera
Carlos Nayi, abogado de la parte querellante, dijo en Cadena 3 que “ya son dos las causas elevadas a juicio” contra Cabrera: una por lesiones leves y amenazas y la otra por hurto y lesiones.
“Ultimando los detalles y con un arsenal de recursos desechados, nos encontramos que violó cuatro órdenes de restricción. Se burló de la Justicia y acorraló a la víctima Cecilia Torres Mana”, dijo el abogado.
“En una conversación que tuve con el fiscal, quedamos en que se tomarán todos los recaudos para localizarlo y detenerlo”, agregó.
Las primeras informaciones aseguran que el golfista -ganador del US Open, en 2007, y el Masters de Augusta, en 2009- se habría comunicado en cinco oportunidades con su denunciante, algo que tiene prohibido, ya que pesa sobre él una orden de restricción de acercamiento y comunicación.
«El Pato» tenía previsto disputar desde el pasado jueves el Campeonato Senior de golf de Ohio, Estados Unidos.
El certamen corresponde al circuito del Champions Tour (reservado para mayores de 50 años) y reparte 3 millones de dólares en premios.
Cadena3 15-8-20
Tras el último intento ante el TSJ, “el Pato” Cabrera espera el juicio, acusado de agredir y de robarle a su expareja
El famoso golfista cordobés está imputado en dos causas, que esperan resolverse en el debate. Aún no se determinó la fecha del inicio. Otra expareja también lo denunció.
El conocido golfista cordobés Ángel “el Pato” Cabrera quedó a la espera del juicio acusado de violencia de género contra una exnovia. Pese al último intento ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) por evitar el juicio, el deportista deberá afrontar el debate en la Cámara Segunda del Crimen, que tendrá que fijar la fecha del inicio, según pudo saber La Voz.
Cabrera está imputado por lesiones leves contra su expareja, la policía Cecilia Torres Mana, por un hecho sucedido el 20 de diciembre de 2016; y por otro, ocurrido el 30 de junio de 2018, en el que se lo acusa de lesiones leves calificadas y hurto simple. De este modo, las dos causas están acumuladas en la misma Cámara.
El deportista ya había sido noticia en mayo último, tras ser internado por posible contagio por coronavirus, aunque finalmente el estudio dio negativo. También acaparó la atención a fines del año pasado, cuando protagonizó un choque en la ciudad de Saldán.
Primer hecho
El hecho por el que se acusa al deportista ocurrió el 20 de diciembre de 2016, cerca de las 6.30, cuando su ex, Torres Mana, salía del barrio La Catalina, ubicado en avenida Bodereau al 8600. La mujer había advertido a la guardia de seguridad del barrio cerrado que Cabrera tenía prohibido el ingreso a su casa, de lo que quedó constancia en el libro de guardia del servicio del predio.
A unos 150 metros de la guardia del barrio, al parecer Cabrera se acercó al lugar en su auto Peugeot 508, de color negro, y comenzó a tocarle bocina y a seguirla. De forma coincidente declararon ante la Justicia los empleados del barrio donde reside la mujer, quien lo denunció y es querellante en la causa que lleva adelante su abogado, Carlos Nayi.
Tras alcanzarla en el auto, Cabrera le habría dicho cerca de la ventanilla: «Culiada, estás vestida como una p…, y estás sin tus hijos”.
Posteriormente, el golfista le habría aplicado dos golpes con el puño cerrado en el rostro (en la nariz y sobre uno de los labios) y le habría provocado un “edema traumático en labio superior, erosión en mucosa yugal superior y edema traumático en pirámide nasal, lesiones por las cuales le fueron asignados ocho días de curación e inhabilitación para el trabajo”, según consta en la causa.
Por este caso, fue imputado por lesiones leves.
La segunda causa
El 30 de junio de 2018, Torres Mana fue hasta la casa de un amigo del golfista, luego del partido entre Argentina-Francia, por los octavos de final del Mundial de Rusia. Según la versión de la mujer, Cabrera le tiró un sándwich en la cara y la insultó (él admitió haberle proferido un improperio).
El deportista manifestó que su ex le recriminó que se encontraba en compañía de mujeres y de unos borrachos en esa reunión. Cabrera abandonó la casa a bordo de su vehículo, pero dejó a pie a su amigo, por lo que Torres Mana lo llevó hasta la residencia del deportista.
Allí se produjo una discusión. Según Cabrera, ella continuó insultándolo. El golfista declaró que cuando ella le reclamó por un mensaje que había llegado al celular, él se cansó y le dijo que si quería ver el teléfono que lo mirara, tras lo cual se lo arrojó.
Torres Mana denunció que Cabrera, primero, le arrojó un control remoto, con lo que la lesionó en el antebrazo izquierdo, y que, luego, tomó el celular de ella, un iPhone 6 de color blanco, y se lo tiró a la cabeza.
Cabrera, en el Abierto del Centro, en 2018. (Nicolás Bravo/Archivo)
Según pudo saber La Voz, el circuito cerrado de la casa de Cabrera mostró la secuencia en la que se ve a Torres Mana, aparentemente pacífica, y a un hombre (presuntamente “el Pato”) en una actitud agresiva que le arroja un elemento.
La mujer policía dijo que cuando fue a limpiarse la herida en la habitación de la planta alta de la casa, Cabrera le quitó el iPhone 6, por lo que ella se encerró en la habitación para buscar el celular y bloqueó así el acceso a su ex.
La mujer contó que, en ese momento, el deportista pateó insistentemente la puerta hasta que quebró una de las dos hojas, por lo que ella reforzó la puerta desde el lado interno con sillones.
Luego, salió por la ventana que da al techo, donde se quedó unos minutos, hasta que reingresó en la casa una vez que llegaron dos agentes de la Policía, ante quienes Cabrera le hizo señas obscenas y amenazó con hacerla echar de la fuerza de seguridad, siempre según su versión. “Tenía mucho olor a alcohol. Estaba totalmente alcoholizado”, dijo Torres Mana a La Voz por entonces.
Por aquel tiempo, la mujer manifestó que en el dispositivo tenía audios y videos de presuntas situaciones de violencia psicológica por parte de Cabrera.
En ese sentido, afirmó que la Policía llamó a su número, con el fin de encontrar el celular en la casa, y alcanzó a vibrar dos veces dentro de un armario, pero no lo localizaron. Según cree, el deportista lo guardó en la casa.
Por el hecho, fue imputado por lesiones leves calificadas y hurto simple. En ambos casos los expedientes fueron elevados a juicio y luego confirmados por la Cámara de Acusación.
Al TSJ y, ahora, a juicio
El abogado de Cabrera, Miguel Ángel Gavier, intentó recusar a la jueza Mónica Traballini, por lo que interpuso un recurso de casación ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), aunque sin éxito.
En febrero, la Sala Penal del máximo tribunal de Justicia de la provincia declaró formalmente inadmisible el recurso, y desde el 16 de este mes la causa está en la Cámara Segunda Crimen, que deberá fijar la fecha de inicio del juicio.
La pena que puede corresponderle, en caso de ser condenado, podría llegar hasta los cinco años de prisión. Al respecto, el abogado Nayi busca que Cabrera sea condenado a prisión efectiva.
Por otro lado, otra expareja del golfista, Micaela Teresa Escudero, también lo denunció por lesiones leves calificadas y por amenazas.
La Voz del Interior 19-6-20