Confirman condena de 12 años a policía que mató al jóven Franco Amaya
El TSJ ratificó la pena contra el agente Rodrigo Velardo Bustos, quien, borracho y uniformado, ejecutó a Franco Amaya. No se le añadió un calificante. La querella quiere ir hasta la Corte. El asesinato ocurrió durante un retén en Villa Carlos Paz en 2017.
El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) confirmó recientemente la condena de 12 años de cárcel para el agente de policía Rodrigo Maximiliano Velardo Bustos (28), quien, estando alcoholizado y uniformado, ultimó de un balazo en el tórax a un joven desarmado durante un control vehicular. La víctima de ese caso de “gatillo fácil” fue Franco Amaya (18), un muchacho a quien le fallaron los frenos de la moto y no se pudo detener ante el retén.
Sucedió el 22 de febrero de 2017 en la ciudad de Villa Carlos Paz, en el Valle de Punilla.
El caso constituye prácticamente un antecedente directo del asesinato de Valentino Blas Correas (17).
Si bien en el caso de Franco no se le “plantó” un arma, se trató de un homicidio cometido por un policía en ejercicio de sus funciones, en la vía pública, de noche y durante un retén. La víctima estaba desarmada y el uniformado disparó contra su humanidad sin justificación alguna.
De hecho, tras aquel asesinato, el por entonces secretario de Seguridad, Diego Hak, y el entonces jefe de Policía, Gustavo Vélez, impulsaron una “purga” en la Departamental Punilla de Policía y hasta elaboraron un instructivo en el que se ordenaba a los uniformados no disparar durante los retenes, aunque los vehículos por controlar no se detuvieran.
Tres años y medio después de ese caso, sucedió el homicidio de Blas.
Volviendo al caso de Franco Amaya, la fiscal N° 3 de Villa Carlos Paz, Jorgelina Gómez, dispuso la detención del policía Velardo Bustos (autor del crimen) y su imputación por doble homicidio calificado: por un lado, por el uso de arma de fuego; por el otro, por su condición de policía.
Además, la fiscal instructora dispuso la detención del otro policía, José Ezequiel Villagra (26), a quien acusó por omisión en los deberes de funcionario público.
Concretamente lo acusó de no haber asistido al herido mientras aún agonizaba con el balazo en la calle.
El caso, luego de un par de oposiciones, llegó finalmente a juicio oral contra los dos policías en la Cámara 11ª del Crimen, con la participación de jurados populares, en 2018.
Avalando el pedido hecho por el fiscal de cámara (Diego Albornoz), los jueces terminaron condenando sólo al policía Velardo Bustos por el delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego.
Se le quitó el calificante de funcionario policial, lo cual, según la ley argentina, prevé la perpetua.
Velardo Bustos fue condenado a 12 años de cárcel. La escala por ese delito arranca en los 11 y llega a los 33.
Por su parte, el otro policía fue absuelto de culpa y cargo.
APELACIÓN Y FALLO DEL TSJ
El abogado del policía homicida presentó un recurso de casación contra el fallo ante el TSJ.
El letrado Iván Sironi enumeró una serie de discrepancias contra el fallo dispuesto por la Cámara 11ª y expuso distintas críticas, como por caso que no se pudo confirmar que el oficial estuviera borracho al momento del disparo aquella noche.
El letrado intentó que el efectivo, cuanto mucho, fuera condenado por una figura penal menor.
Por otro lado, adujo que el retén estaba bien ubicado, señalizado, que el policía hizo señas para que la moto se detuviera y que el disparo con la pistola no había sido con intención homicida contra el muchacho.
El balazo, por cierto, fue a quemarropa: a 50 centímetros de distancia.
Tres años después del juicio, el TSJ de Córdoba se expidió.
En una resolución que lleva las firmas de las juezas Aída Tarditti y María Marta Cáceres de Bollati y del juez Sebastián López Peña, el máximo tribunal desechó de plano la apelación de la defensa y confirmó en un todo la condena impuesta contra el policía que disparó y mató, la calificación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego (sin el calificante de uniformado) y la pena de 12 años.
Los magistrados, tras confirmar que el policía se encontraba alcoholizado, señalan que, “aunque no hubo una agresión ilegítima de la víctima, sí existió una autopuesta en peligro”, al ratificar el fallo condenatorio.
Concretamente, señalan los jueces, que Franco Amaya (quien iba con su primo atrás) sabía que la moto tenía problemas con sus frenos y que aceleró luego de pasar una lomada y advertir el control policial, y se destacó que el muchacho había consumido drogas momentos antes.
APELACIÓN ANTE LA CORTE
La familia de la víctima, constituida en parte querellante, no está de acuerdo con la condena y planea ir hasta la Corte Suprema.
El letrado Carlos Nayi, quien destacó el trabajo en sede instructoria, expuso su disconformidad con la sentencia y el reciente fallo del TSJ, por lo que planea ir ante la Corte.
El letrado insiste en que se trató de un caso de “gatillo fácil” y en que el policía debe ser condenado, más allá del calificante de uso de arma de fuego, por haber sido un policía que mató estando precisamente uniformado y en ejercicio de sus funciones.
El letrado se mostró disconforme, además, con que el otro policía hubiera sido absuelto y reclamó que se debió investigar a los por entonces jefes.
La voz del Interior 20-7-21
FRANCO AMAYA, Condenan a 12 años de prisión al policía que lo asesinó
Por mayoría del jurado popular de la Cámara 11ª del Crimen, el agente de Policía Rodrigo Maximiliano Velardo Bustos (25) fue condenado este viernes a 12 años de prisión por el delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego en perjuicio del joven Franco Amaya (18).
El otro uniformado, el oficial José Ezequiel Villagra (23), fue absuelto del cargo de omisión de los deberes de funcionario público.
Ambos estaban comprometidos en el asesinato de Amaya, en febrero de 2017, durante un retén policial en Villa Carlos Paz. Velardo Bustos disparó por la espalda a Amaya con su pistola reglamentaria 9 milímetros.
El presdente del tribunal, Daniel Ferrer Vieyra, explicó antes de la lectura del veredicto que la decisión del jurado popular fue emitida por mayoría. Luego, detalló que por la figura de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, se inclinaron cuatro representantes del pueblo más las dos vocales técnicas, Graciela Bordoy de Pizzicari y María Susana Frascaroli.
En minoría, dos jueces populares votaron por el exceso en la legítima defensa y otros dos por la absolución de Velardo Bustos.
Ninguno se inclinó por la calificación original, homicidio agravado por el uso de arma y por la condición de policía, que hubiera implicado prisión perpetua. Respecto del monto de la condena, los 12 años de prisión fueron impuestos por unanimidad.
El fiscal de Cámara Diego Albornoz había solicitado el miércoles en su alegato la pena de 12 años por la misma figura penal de homicidio agravado por el uso de arma, declinando la acusación por el agravante por la condición de policía.
Tras conocer la decisión del tribunal, la mamá de Franco Amaya, Laura Cortez, mostró su indignación con la decisión. Por su parte, el abogado que la representa como querellante, Carlos Nayi, anticipó que casarán la sentencia.
La Voz del Interior 18-5-18
12 años de prisión para el policía que mató a Franco Amaya
Lo determinó la Cámara 11ª del Crimen. Se trata de Rodrigo Maximiliano Velardo Bustos, de 25 años. El otro policía involucrado fue absuelto.
La Cámara 11ª del Crimen condenó a 12 años de prisión al policía acusado por el crimen de Franco Amaya, quien fue asesinado durante un control policial en febrero de 2017 en Villa Carlos Paz.
Rodrigo Maximiliano Velardo Bustos, de 25 años, recibió la pena que había sido solicitada por el fiscal de la Cámara, Diego Albornoz.
Mientras que José Ezequiel Villagra, el otro policía que estaba acusado por omisión de los deberes de funcionario público, fue absuelto.
El abogado de la familia de Amaya, Carlos Nayi, se mostró disconforme con la sentencia y volvió a solicitar la prisión perpetua para Bustos.
“Estoy absolutamente sorprendido, es apartarse de la realidad de las pruebas. No lo vamos a consentir, trabajaremos para conseguir justicia”, dijo Nayi, quien adelantó que apelarán el fallo.
Por su parte, el fiscal Albornoz destacó que “ni uno de los jurados populares votó por la perpetua” y que ese punto fue el único en el que discrepó con la defensa de la familia Amaya.
Cadena3 19-5-18
Testigo clave comprometió al policía Velardo Bustos en el crimen de Franco Amaya
En el juicio que se inició este jueves, el primo del joven baleado en Carlos Paz aseguró que el agente le disparó sin motivo y a muy corta distancia. También dijo que el uniformado no permitía que lo cargara en un auto para llevarlo al hospital.
La primera jornada del juicio por jurados que se sigue en la Cámara 11ª del Crimen a dos policías por la muerte de Franco Ezequiel Amaya (18) fue contundente en cuanto a la implicación del autor del disparo fatal, el agente Rodrigo Maximiliano Velardo Bustos (25).
El primo de la víctima, Agustín Figueroa Amaya, aseguró que Velardo Bustos disparó sin motivo cuando cruzaron un control policial en motocicleta, la madrugada del 22 de febrero de 2017 en Villa Carlos Paz. El joven indicó que el agente salió de repente y levantó su mano para que se detuvieran, pero apenas cruzaron frente a él, disparó su pistola 9 milímetros.
Franco Amaya conducía el rodado y cayó al piso, malherido en la parte posterior izquierda del tórax.
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Su primo Figueroa Amaya declaró en esta primera audiencia que Velardo Bustos se acercó con su arma en la mano, les levantó la remera y comprobó que no estaban armados. El joven le recriminó por qué había disparado y el uniformado le respondió que él no había sido. «Me estás mintiendo en la cara, vos disparaste», declaró el testigo, a lo que el policía le respondió que no era él sino «otro que salió corriendo».
Dos agentes están sentados en el banquillo de los acusados (Nicolás Bravo/La Voz).
En otro pasaje del testimonio, el joven aseguró que Velardo Bustos no permitió que cargaran a Franco Amaya en un auto, para llevarlo al hospital. A quienes querían asistirlo les decía que debían esperar la ambulancia.
Ese servicio de emergencia no llegó y finalmente un automóvil trasladó a la víctima. Al llegar al hospital, Amaya había fallecido.
Velardo Bustos está detenido desde ese día y sobre él pesa una posible pena de prisión perpetua, ante una acusación de homicidio calificado por el uso de arma de fuego y su condición de policía.
Por una figura menor, incumplimiento de los deberes de funcionario público, también es enjuiciado el oficial ayudante José Ezequiel Villagra. Se le reprocha no haber dado aviso del hecho a sus superiores y no brindarle asistencia a la víctima. Hasta el momento, los testimonios no han abonado la acusación en su contra.
En el debate acusa el fiscal de Cámara Diego Albornoz y por la madre de la víctima actúa como querellante Carlos Nayi. A Velardo Bustos lo defienden Iván Sironi y Maximiliano García, mientras que a Villagra lo asiste Graciela Díaz.
El tribunal popular tiene como jueces técnicos a Daniel Ferrer Vieyra (presidente), Susana Frascaroli y Graciela Bordoy de Pizzicari.
La Voz del Interior 3-5-18
GATILLO FACIL: CASO FRANCO AMAYA
Hoy comienza el juicio por el asesinato de un joven de 18 años en un control de la ciudad de Villa Carlos Paz. Dos agentes estarán sentados en el banquillo de los acusados. La querella busca la pena máxima.
A Laura Cortez le arrebataron la vida de su hijo en la madrugada del 22 de febrero de 2017.
Franco Amaya (18) quería cambiarse de ropa para ir a un baile y decidió trasladarse hasta su casa de Villa Carlos Paz en moto acompañado por su primo. A dos cuadras del puente Los Gigantes, un retén policial intentó detenerlos. Como los jóvenes buscaron seguir la marcha, uno de los efectivos desenfundó su arma y gatilló. La bala terminó en el pecho de Franco que murió minutos después.
Hoy, la Cámara 7ª del Crimen de la ciudad de Córdoba iniciará el juicio por jurados por el asesinato del joven. En el banquillo se sentarán los policías Rodrigo Maximiliano Velardo Bustos (25), imputado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de policía, y el oficial ayudante José Ezequiel Villagra (22), acusado de omisión de los deberes de funcionario público, por no brindarle asistencia a la víctima después de ser herido.
La instrucción determinó que ambos uniformados habían tomado alcohol esa noche.
El abogado de la querella, Carlos Nayi, anticipó que pedirá la pena de prisión perpetua para Bustos y una inhabilitación especial para Villagra, que incluya una multa conforme lo previsto por el Código Penal.
Por su parte, Iván Sironi, que junto a Maximiliano García defiende al autor del disparo, manifestó que en el debate intentarán determinar que se trató de un accidente.
“Velardo Bustos no tuvo intención de disparar; ocurrió que se le vino la moto encima, se echó para atrás y, al tratar de sacar el arma, se disparó el arma”, manifestó.
El letrado expresó que está claro que los agentes recién egresados de la Escuela de Policía cuentan con pocos meses de preparación. “Con sólo seis meses de instrucción, los agentes cuentan con una falta absoluta de experiencia”, indicó Sironi.
De este modo, los defensores García y Sironi plantearán un escenario diametralmente opuesto al de los querellantes que van por una condena perpetua.
Los abogados de Velardo Bustos tratarán de imponer la idea de un homicidio culposo, cuya pena es sensiblemente inferior.
El caso motivó una movilización de vecinos de Villa Carlos Paz que terminó en la comisaría local con huevazos y piedras.
La Jefatura de la Policía decidió remover a la cúpula que estaba al frente de la Departamental Punilla en ese momento.
El debate comenzará a las 9.30 y tendrá al fiscal de Cámara Diego Albornoz como responsable de la acusación. El tribunal que encabezará el jurado popular está integrado por los vocales habituales de la Cámara 11ª, Daniel Ferrer Vieyra, Graciela Bordoy de Pizzicari y María Susana Frascaroli.
“Encerrarnos a llorar”
Ante el comienzo del juicio, Laura Cortez, la madre del joven asesinado, sostuvo que quiere que se haga justicia.
“Tuve que salir a trabajar a los pocos días porque de esa forma me distraía un poco más. Pero cuesta mucho; porque mientras el resto de la gente sigue con su vida, a nosotros no nos da más que ganas de salir disparando y encerrarnos a llorar”, contó al cumplirse el primer aniversario de la muerte de su hijo.
“Aprender a vivir sin Franco, esa es la palabra. Día a día es aprender a vivir. Uno no se puede olvidar de las cosas, porque lo tenemos presente todos los días”, agregó.
La Voz del Interior 3-5-18