El remisero que atropelló y mató a SOFÍA DIAZ en MALAGÜEÑO, seguirá preso
Juicio: ya condenado, seguirá preso el remisero que mató y escapó
Choque y fuga. El remisero escapó y ocultó su auto. Fue detenido a los tres días. (La Voz/Archivo)
- Tras pedir perdón y mostrarse arrepentido, Daniel Rodríguez Yalis fue sentenciado a 4 años y 2 meses de cárcel.
- En 2019, de regreso de una disco, atropelló a varios jóvenes y mató a una chica.
- “Pido perdón. Estoy muy arrepentido por todo el daño que causé. No soy un asesino. Todo fue un accidente, no tuve la intención de hacerlo… Le pido perdón a esa familia y me pongo en lugar de ellos que no pueden abrazar más a esa chica. Estoy arrepentido”.Desde la Cárcel de Bouwer, donde permanece detenido, el hombre habló vía video conferencia. En la sala de audiencias de Tribunales II, lo miraban y escuchan las partes con cierta incredulidad. El juicio llegaba a su fin y la condena ya había sido pactada de antemano, en un acuerdo de juicio abreviado, un mecanismo absolutamente legal.Por eso a nadie le sorprendió que, al terminar la audiencia, el remisero Daniel Eugenio Rodríguez Yalis (47) terminara condenado a la pena de 4 años y 2 meses de cárcel efectiva.La jueza Graciela Lucero, de la Cámara 2ª del Crimen de Córdoba, lo terminó condenando por homicidio culposo agravado por el uso de vehículo automotor, lesiones graves y lesiones leves culposas.Además, la magistrada impuso que sea inhabilitado para manejar por seis años. Por otro, ordenó que reciba tratamiento psicológico.En la madrugada del 29 de septiembre de 2019, volviendo presuntamente ebrio de una disco de Villa Carlos Paz y al comando de su remise Chevrolet Classic gris, Rodríguez Yalis atropelló a cuatro jóvenes que iban caminando a la vera de la colectora de la autopista Justiniano Allende Posse. Sucedió a la altura de la localidad de San Nicolás.El auto, según peritajes y testigos, iba en zigzag y a alta velocidad. Tras atropellar a los chicos, el hombre volvió a acelerar y escapó.Una de las víctimas de aquel siniestro fue Sofía Alejandra Díaz (17), quien perdería la vida a las pocas horas. Otros tres amigos resultaron heridos y pudieron contarla.Los jóvenes (junto a otros que alzaron a tirarse al pasto para no ser llevados por delante por el bólido)regresaban de una fiesta de casamiento e iban a la parada del colectivo.El conductor fue localizado y capturado recién a los tres días.Para dar con él, los policías se valieron de cámaras de seguridad de la zona. Escondido en su casa de Malagueño, el remisero fue finalmente detenido. En la parte trasera de la casa, estaba escondido el auto.Larga pelea judicialRodríguez Yalis –conocido como “Mutante” en Malagueño– quedó detenido y fue imputado, en un primer momento, por la gravosa figura de homicidio simple por dolo eventual, por orden del fiscal Ricardo Mazzucchi.Para adjudicar tamaña gravosa figura penal, el funcionario se basó en las circunstancias y mecánica del hecho, la alta velocidad, la conducción en zigzag por un camino lateral presuntamente para esquivar los controles de la Caminera en la autopista y el hecho de que el conductor volvía de una disco. No menor era la circunstancia posterior: lejos de frenar para ayudar, escapó rápido.En Córdoba, por jurisprudencia impuesta por el Tribunal Superior de Justicia, ningún siniestro vial ha terminado con condenas por dolo eventual. Esta figura se refiere a aquella persona que, representándose que puede causar una muerte, sigue adelante con su conducta.Todos los siniestros viales vienen siendo juzgados y condenados como homicidios culposos (cuando media la imprudencia). Estos casos tienen penas menores a los homicidios simples. Como contraposición, en numerosas oportunidades, los automovilistas van a la cárcel.Tras una serie de oposiciones por parte del defensor del remisero, Santiago Acuña, el juez de Control Daniel Strassorier “bajó” finalmente los cargos contra el remisero. Si bien dispuso que (por riesgo de fuga) siguiera preso, ordenó que siguiera imputado por homicidio culposo.Así fue que Rodríguez Yalis finalmente llegó a juicio. Si bien en un primer momento, el remisero había negado los hechos, su abogado lo convenció a que reconociera todo y pidiera perdón, para así poder acceder a un juicio abreviado.El juicio abreviado, por lo general, termina con condenas acordadas entre la defensa y la fiscalía de Cámara, y el monto de las penas siempre son menores a las que podrían corresponder en un juicio común.Así fue que la jueza penal Lucero validó el acuerdo de juicio abreviado al que habían llegado el defensor y el fiscal de Cámara, Martín Berger.La familia de la víctima fatal, constituida en parte querellante, terminó aceptando el juicio abreviado.En las últimas horas, el remisero admitió finalmente su participación en el hecho y aceptó la acusación en su contra, tras lo cual se mostró arrepentido y pidió perdón.Enfermo de Covid. Por otro lado, el remisero señaló que este año estuvo enfermo por Covid-19 y denunció que no tuvo, según dijo, una adecuada atención médica en la Cárcel de Bouwer. Hoy, está recuperado. Además se quejó por no recibir visita. Por una cuestión formal, el fiscal Berger solicitó que se corra vista a la fiscalía de turno para que se determine qué atención recibió; un pedido que finalmente fue aceptado por la jueza.Otras graves tragedias viales y las condenas que tuvieronPicada en la ruta 36. En 2008, una picada de camionetas a la altura de Los Cóndores causó un choque que dejó cuatro muertos y heridos (uno quedó cuadripléjico). Matías Bossio (31) y Gustavo Paredes (30) fueron condenados a 4 años y 9 meses, y 4 años de prisión, respectivamente. El fallo quedó firme en 2020. Quedaron presos.Persecución tras la disco y choque. En 2010, una pelea entre dos jóvenes en una disco derivó en una persecución entre dos autos. Uno de los coches volcó en barrio Villa Belgrano. Murió Vanesa Damoli (19). Ramiro Faya y Nicolás Bruna, los automovilistas, fueron condenados a penas de entre 2 y 3 años, por homicidio culposo agravado. Ninguno fue preso.Atropelló, mató y fugó. En 2011, dos conductores que corrían picada en la Chacabuco, en Córdoba, mataron a una peatón: Mariana Ellena tenía 19 años. El principal responsable, que huyó del lugar, fue un joven que era menor de edad. Fue hallado culpable. El otro automovilista, mayor, fue sentenciado con prisión condicional por conducción peligrosa.Alcohol y picada. En 2011, dos automovilistas que corrían una picada por la Juan B. Justo, en Córdoba capital, chocaron contra un auto en una esquina y mataron a su conductor. Pablo Castillo y Néstor Ceballos fueron condenados por homicidio culposo agravado a una pena de 4 años de prisión. Como el fallo no estaba firme, no quedaron detenidos.Carrera tras la disco, muerte y fuga. En 2019, dos jóvenes que corrían una picada causaron una tragedia en Villa Warcalde. Uno fugó. Hubo dos muertos. El caso fue juzgado con la nueva ley por siniestros (tiene nuevos agravantes). Los acusados Francisco Catalano y Álvaro Sánchez Pulgar recibieron penas de poco más de 3 años. Sólo Pulgar quedó preso.
La Voz del Interior 13-12-20
- Sofía Díaz, la víctima fatal, volvía de una fiesta con amigos por la colectora de Malagueño.
La madrugada encontró al grupo de amigos de regreso a casa, tras una inolvidable fiesta de casamiento. La idea era llegar hasta la parada y esperar el colectivo interurbano. Allí iban caminando los cinco jovencitos por la oscura colectora de la autopista Justiniano Allende Posse, a la altura de la localidad de Malagueño, en el Gran Córdoba, entre tanto auto que pasaba a toda velocidad. Nunca llegarían a la parada.
Se vieron las luces de un coche que, presuntamente, venía haciendo zig-zag. Los testigos dirían que el bólido se les fue encima, de lleno, prácticamente sin control.
Un vecino no olvida el estruendo del impacto. Mucho menos olvida los gritos que siguieron.
En medio de la oscuridad, el vehículo atropelló aparatosamente a los jóvenes y, sin detenerse nunca, el conductor volvió a acelerar, se trepó al camino y escapó.
La desgracia sucedió en la madrugada del pasado domingo 29 de septiembre. Sofía Díaz (17), una de las víctimas, sobrevivió algunas horas hasta que finalmente murió en el hospital de Villa Carlos Paz.
Varios de sus amigos resultaron con serias heridas.
La chica estaba por egresar del secundario y quería estudiar para ser maestra jardinera.
La investigación fue rápida y eficaz. Con las cámaras de vigilancia, los detectives no tardaron mucho en identificar y detener al automovilista, a los pocos días.
Daniel Eugenio Rodríguez Yalis, un remisero de 46 años, fue atrapado en su casa de Malagueño. El Chevrolet Classic 2012 estaba escondido en el patio. Una lona lo tapaba. El parabrisas estaba destrozado, como así también buena parte del frente.
Nunca se pudo demostrar si el hombre iba alcoholizado.
Desde entonces, Rodríguez Yalis permanece en la Cárcel de Bouwer. El fiscal Ricardo Mazzucchi lo acusa de graves delitos: homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves con dolo eventual.
El dolo eventual castiga a aquel que, representándose que con su accionar puede llegar a causar un daño, sigue adelante con su actitud temeraria. Y el drama sucede.
La doctrina judicial indica que en Córdoba, sin embargo, todos los dramas viales al final son encuadrados como homicidios culposos: cuando media la imprudencia. Es decir, no hay intención, sino una actitud negligente.
De hecho, varios expedientes que llegaron a instancias máximas con la calificación de homicidio simple con dolo eventual terminaron “siendo bajados” por los jueces a un episodio culposo.
A poco más de seis meses de la tragedia de la colectora de Malagueño, el automovilista continúa en prisión. La suspensión de las actividades judiciales, a raíz de la pandemia del coronavirus, encontró al fiscal Mazzucchi disponiéndose a enviarlo a juicio.
La firma del fiscal se concretará cuando vuelva la normalidad.
Daniel Rodríguez Yalis fue detenido tras un allanamiento de la Policía. El remisero negó haber ido rápido. Sigue en Bouwer. (La Voz/Archivo)
Volvía de una disco
Al ser indagado en la fiscalía, el remisero reconoció que aquella madrugada había estado en la disco Keops, en Villa Carlos Paz, junto con su novia y una amiga.
Pasadas las 4.30 del domingo, habían emprendido el regreso hacia Malagueño. Decidió hacerlo por la colectora, en vez de la autopista. A nadie le escapa que en la Allende Posse siempre hay controles de la Policía Caminera.
La defensa del acusado insiste con el cambio de carátula. Santiago Acuña, el letrado, remarcó que fue un homicidio culposo.
Según fuentes judiciales, Rodríguez Yalis declaró en la fiscalía que esa noche no tomó nada de alcohol y que circulaba a unos 70 kilómetros por hora. En ese sentido, remarcó que siempre fue “muy prudente” para manejar.
Según los voceros, el acusado dijo que “sintió como una piedra que trizó el parabrisas y luego un impacto, con un fuerte ruido”. Añadió que pensó que había sido un “animal”, que le rompió todo el parabrisas y que siguió.
Por consejo de su defensa, no respondió preguntas en fiscalía.
Antes de volver a prisión, Rodríguez Yalis insistió en que se disculpaba con la familia de la víctima.
El fiscal entiende que el caso está prácticamente cerrado.
Fugar, el agravante
El fenómeno de los conductores que escapan tras cometer graves siniestros viales viene acumulando casos en Córdoba, como así también en gran parte del país.
Precisamente, a raíz de una modificación en el Código Penal, el fugar y no ayudar a la víctima es considerado (desde 2017) un agravante para los casos de tránsito. Otro agravante es manejar ebrio.
Sin embargo, por lo general, las tragedias viales son encuadradas como homicidios culposos agravados por el uso de automotor. Eso sí, muchos conductores fueron enviados a prisión.
El agravamiento elevó el mínimo y el máximo de la condena. De esta manera, el mínimo pasó de dos a tres años; y el máximo, de cinco hasta seis años de cárcel.
El fiscal Mazzucchi está convencido de sostener el agravamiento en la figura penal y acusa al remisero por homicidio simple con dolo eventual. La escala penal oscila entre ocho y 25 años de cárcel.
¿En qué se basa? El funcionario valoró la presunta alta velocidad, el saldo de víctimas, el escape rápido sin prestar ayuda, no avisar a la Policía, no entregarse y, no menos serio, haber guardado el coche en su casa y taparlo con una lona.
De conductores fugados en Córdoba
Con cargos culposos, varios terminaron encerrados.
Picada y fuga. Mariana Ellena, una joven profesora de educación física, cruzaba la calle Chacabuco, en el Centro de Córdoba, cuando fue atropellada por un auto que corría una picada y fugó. Fue en 2011. El automovilista, Catriel B. (era menor), fue declarado culpable del delito de homicidio culposo. Estuvo preso por un tiempo. Hubo otro condenado (Gastón Lucca), aunque no por homicidio, sino por conducción peligrosa.
Atropelló y fugó. Otro conductor que fugó tras chocar y matar, y luego fue identificado y atrapado, fue Jean Vladimir Criado, de 21 años. Sucedió en junio de 2019. Fue imputado por el supuesto delito de homicidio culposo agravado. Según la causa judicial, al comando de un VW Gol, el muchacho chocó al peatón Lucas Tulián Saldaño (18) en la localidad de Saldán. El joven falleció a las pocas horas.
Niño arrollado. Jeffer Balderramas (3) murió y su abuelo resultó con distintas heridas tras ser atropellados por una 4×4 en el Camino a 60 Cuadras, en las afueras de la ciudad de Córdoba, en abril de 2019. El conductor, quien se marchó del lugar, se entregó horas después. Daniel Bustos Cuello (61) fue imputado por homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas por el fiscal Pedro Caballero. Recuperó finalmente su libertad.
Con graves secuelas. A bordo de un Mini Cooper, Franco Moratta atropelló en 2008 a un peatón en el barrio Nueva Córdoba, tras lo cual se dio a la fuga sin ayudarlo. Nicolás Sánchez, estudiante universitario, resultó con graves secuelas neurológicas. Moratta fue detenido tiempo después. Fue condenado a dos años de prisión por lesiones culposas graves. Estuvo en prisión. Luego fue condenado por fraude.
La Voz del Interior 6-4-2020
Daniel Rodríguez se había dado a la fuga tras el accidente fatal en el que murió una adolescente de 17 años.
El auto del remisero quedó destruido tras el accidente.
En la madrugada del domingo 29 de septiembre, Daniel Rodríguez se trasladaba en su auto Chevrolet Classic por la Colectoria de la autopista Justiniano Allende Posse cuando atropelló a cuatro amigos que salían de un salón ubicado a la vera de la ruta. Luego se dio a la fuga.
Como consecuencia del fuerte impacto, Sofía Díaz, de tan solo 17 años, perdió la vida en el hospital Domingo Funes al día siguiente. Los otros tres jóvenes sufrieron lesiones de diferentes consideraciones: dos de ellos aún se recuperan de las heridas.
+ MIRÁ MÁS: Cámaras de seguridad permitieron identificar al conductor que huyó en Malagueño
A casi dos meses del hecho, el fiscal de Instrucción del Tercer Turno, Ricardo Mazzuchi, dictó la prisión preventiva del remisero Rodríguez -que escondió el auto en el patio de su vivienda y fue detenido poco tiempo después-.
El acusado de atropellar, matar y huir fue imputado de homicidio simple con dolo eventual y lesiones graves con dolo eventual.
La Voz del Interior 27-11-19
Lamentablemente, por las graves heridas sufridas, murió la joven de 17 años que el domingo a la madrugada fue atropellada por un automóvil cuando caminaba por el costado de la ruta colectora a la autopista Justiniano Allende Posse junto a un grupo de amigos.
La joven entró en grave estado al hospital Domingo Funes, donde se constató el domingo por la noche que tenía muerte cerebral. Más tarde se confirmó su fallecimiento.
La Policía investiga en las cámaras de seguridad de complejos y comercios de la zona para individualizar al conductor del vehículo, que se dio a la fuga en la zona de Malagueño.
El grupo de amigos había salido de un casamiento, en la madrugada del domingo, y caminaba hacia una parada de colectivo. Se trasladaban por dicha colectora en dirección norte-sur, cuando vieron que de frente venia zigzagueando un vehículo marca Chevrolet Corsa de color blanco que, al acercarse, los embistió y se fugó. Hubo cuatro heridos.
LA VOZ DEL INTERIOR 4-10-19
Como consecuencia, la joven de 17 años sufrió traumatismo de cráneo y murió, otro joven de 23 años sufrió fractura expuesta en un miembro inferior, un tercer chico de 19 años sufrió escoriaciones y una joven de 22 años, un corte en la pierna izquierda.