LEONARDO HERRERA, Un Joven miraba un asalto de motochorros y terminó asesinado , camino a la verdad

Leonardo Herrera murió baleado por motochoros que asaltaban a otro vecino. Sucedió en 2020 en el barrio de Villa El Libertador, en la Capital. Tres acusados irán a juicio. Las claves de un caso dramático.

“Damela, che c…. Damela…”. La orden fue clara, precisa, impune. Hacía rato que había caído la noche en la barriada y el vecino ni se había dado cuenta de que lo venían siguiendo desde hacía algunas cuadras. Todo se precipitó cuando se dispuso a entrar con la moto a su casa. Fue en ese momento que la otra moto, la negra, con los dos delincuentes frenó en la calle.

Cuando quiso reaccionar, ya tenía a uno de los motochoros encima, revólver en mano, apuntándole. “Damela, che culiado. Damela”, ordenó el ladrón. Quería la moto a toda costa. La víctima se resistió y así empezaron los golpes.

Hacía rato que los dos delincuentes andaban dando vueltas por el barrio en busca de alguna víctima para meter el “caño”.

Eso se llama andar al voleo.

En medio de los golpes, el delincuente comenzó a hacer disparos.

El destino quiso que una de las balas calibre 32 terminara impactando en la humanidad de otro vecino que, justo momentos antes había salido a fumar un cigarrillo al umbral de su casa. Este hombre miraba toda la escena sin intervenir.

El balazo se incrustó en el tórax. Moriría al cabo de unas horas.

Se llamaba Leonardo Alejandro Herrera. Tenía 30 años, se ganaba la vida como empleado de comercio y estaba por recibirse de contador.

Tenía dos hijos: una nena de 4 años y un bebé. Estaba en pareja.

El asalto de los motochoros, a todo esto, prosiguió con absoluta frialdad.

Tanto así que los delincuentes se apoderaron y escaparon con la moto que buscaban.

Todo sucedió en la prepandemia. Fue en la noche del 18 de marzo de 2020 en barrio Villa El Libertador, en la franja sur de la ciudad de Córdoba.

A simple vista, podría pensarse y decir que Leonardo Herrera murió por haber estado en un lugar y momentos equivocados. Que recibió una bala perdida. Absoluto error.

Leonardo murió al quedar en medio de una brutal secuencia delictiva. De hecho, así lo entendió también la fiscal Milagros Gorgas que investigó el drama y trabajó para el esclarecimiento con su equipo.

Por más que Leonardo no era la víctima directa del asalto y del disparo, quedó dentro de la secuencia.

Víctima. Leonardo Herrera.

Veinte meses después, tres jóvenes, que están detenidos, fueron enviados a juicio oral.

Dos de ellos responderán directamente como supuestos autores del crimen. Se trata de Roberto Ezequiel Andreoli (23) y Joel Alexis Farías (21).

La fiscal Gorgas los acusó por homicidio en ocasión de robo.

Farías habría sido el autor material.

El tercer imputado es Jonathan Gabriel Fasoletti, de 32 años.

Lo acusan de haber hecho desaparecer el arma homicida: un revólver calibre 32. Está acusado de presunto encubrimiento agravado.

En caso de recibir condenas, los dos principales acusados podrían llegar a recibir una pena de hasta 30 años de prisión efectiva.

Todos negaron los hechos y se declararon inocentes.

ATAQUE EN LA NOCHE

Todo sucedió el miércoles 18 de marzo de 2020. Hacía un par de días que Alejandro Herrera se había instalado con su nueva pareja y la pequeña hijo de ambos en la casa de la madre de la mujer en calle Tilcara al 900, en Villa El Libertador.

Aquella noche, Alejandro salió a fumar al patio delantero de la vivienda. De paso, la perrita de la casa podría hacer sus necesidades.

Fue entonces que sucedió lo peor.

Dos motochoros se aparecieron de la nada y abordaron al vecino de Alejandro que guardaba su moto.

La secuencia ya fue narrada: Alejandro recibió el balazo y murió horas después en un hospital.

Su pareja alcanzó a mirar gran parte de la secuencia, a través de la ventana de la pieza. Se había sobresaltado por los gritos de los ladrones.

“Es terrible todo esto, es algo muy, muy triste. Quién se va a imaginar que a la tarde estás hablando por teléfono con tu hijo y al rato te llaman para decirte que le pegaron un tiro y a las horas te avisan que murió. Es terrible”, le dijo el padre de la víctima, Nicandro Herrera, a La Voz.

“Mi hijo nunca se interpuso, nunca se resistió, nunca hizo nada, ni gritó. Y recibió un balazo en el pecho”, agregó el hombre.

En busca de justicia, la familia se convirtió en parte querellante con la asistencia del abogado Carlos Nayi.

“ME MANDÉ UNA C….”

La investigación fue compleja desde el comienzo. Sobre todo porque los individuos actuaron de noche, usaban cascos y todo fue rápido.

Sin embargo, el trabajo de los investigadores arrancó de menor a mayor. El análisis de filmaciones de cámaras de seguridad de la zona y el testimonio aportado por vecinos que vencieron el miedo, permitieron obtener apodos de sospechosos.

Así fue que se avanzó en la recolección de testimonios y en una pesquisa basada en el análisis de redes sociales (lo que permitió identificar a a los acusados) y en un exhaustivo trabajo de comunicaciones.

Hubo escuchas telefónicas y un trabajo basado en el entrecruzamiento de llamadas, el seguimiento de celdas telefónicas y un análisis de los mensajes de WhatsApp, entre otras pruebas recolectadas.

Con el paso de las semanas se fueron concretando las detenciones de los dos principales sospechosos: Roberto Ezequiel Andreoli, más conocido en el barrio como “Teté”, y Joel Alexis Farías, apodado “Yunya”.

Desde un primer momento, fueron imputados como supuestos autores de homicidio en ocasión de robo.

La pesquisa prosiguió y así fue que un tercer sospechoso quedó cercado: era Jonathan Gabriel Fasoletti, a quien se lo responsabilizó de haber supuestamente hecho desaparecer la pistola homicida.

Córdoba: duras condenas a dos policías por “gatillo fácil” contra un joven

De allí, la gravosa figura de encubrimiento agravado.

En el marco de la investigación se logró dar con una supuesta confesión por parte de uno de los implicados.

Según la causa, “Teté” Andreoli le habría dicho a una mujer: “Nos mandamos una cagada”. Luego, habría reconocido el crimen del vecino.

FAMILIA DESTROZADA

“Mi hijo se desvivía trabajando. Lo querían mucho, era un muy buen muchacho. Trabajaba, estudiaba. Hacía poco que tenía un nuevo hijo y me lo mataron”, expresó el padre del muchacho asesinado.

En las últimas horas, una de las defensas presentó un recurso de oposición en Cámara de Acusación.

La Voz del Interior 17-11-21

Leonardo, una fatal víctima de motochoros que andaban sin freno

Suman tres los detenidos por el crimen de un vecino en Villa El Libertador. La víctima recibió un tiro mientras miraba un asalto callejero.

El último acusado, Ezequiel Andreoli, cayó preso tras una ardua búsqueda. (Policía de Córdoba)

Una moto y un 32, cargado. Simple, concreto y brutal. Así era lo de ellos. Montarse a la moto, guardar el revólver en la campera y salir a dar vueltas al voleo, por la zona, para dar con alguna víctima. El ataque podía derivar en una salidera contra una familia, una entradera domiciliaria, un asalto en la parada del colectivo, un apriete a una persona que va caminando sola… 

Y también podía ser, desde luego, un asalto contra otro motociclista. 

“Lo que pintara”, como se dice en la jerga. Lo de ellos, según se sospecha en la Justicia y en la Policía, era dar vueltas y encarar donde “pinte” siempre igual: metiendo “el caño”. Varios casos fueron violentos.

Así fue que aquella noche, decidieron encarar a un motociclista que estaba frente a su hogar. 

Mientras abordaban a la víctima, uno de los motochoros efectuó al menos un disparo. 

El destino quiso que esa bala calibre 32 alcanzara de lleno a una víctima inesperada: Leonardo Alejandro Herrera (30), un vecino que justo había salido a la vereda a fumar un cigarrillo y a esperar que su perro hiciera sus necesidades. 

Tras balear al vecino, los ladrones concretaron el robo y escaparon.

Leonardo alcanzó a ser llevado a un hospital, donde murió. 

El salvaje asesinato sucedió el 18 de marzo pasado en calle Tilcara al 919, corazón de Villa El Libertador, de la ciudad de Córdoba.

Tres hombres permanecen detenidos por el caso de Leonardo. 

Por un lado, están acusados Joel Farías (20 y Roberto Ezequiel Andreoli (23), a quienes la fiscal Milagros Gorgas los imputó como supuestos autores de homicidio en ocasión de robo. 

El tercer acusado preso es Jonathan Gabriel Fassoletti, de unos 20 años, quien está imputado por encubrimiento agravado. Se lo acusa de haber recibido y haber intentado desaparecer el arma homicida: el revólver calibre 32.

La moto usada por los supuestos motochoros fue desarmada y algunas partes ya fueron secuestradas por los pesquisas de la División Robos y Hurtos de la Policía.

Volviendo a los sospechosos del crimen, Joel Farías estaba preso desde hace varias semanas. Está acusado de otros robos.

Andreoli, en tanto, estaba prófugo y fue atrapado el jueves cuando salía de la casa de una tía en Yocsina, cerca de Malagueño.

El sospechoso andaba a las escondidas. Ya había estado oculto en varios aguantaderos, ya sea en Villa El Libertador y en Comercial.

“Fueron varios días de búsqueda y arduos ‘aguantes’ hasta atraparlo”, contó un investigador. 

Los principales acusados cuentan con antecedentes por delitos contra la propiedad y, según fuentes judiciales, están sospechados de haber cometido otros asaltos callejeros similares en la misma zona. 

“Los vecinos dicen que siempre estaban haciendo macanas. Tienen antecedentes, incluso dos están a disposición conjunta por otros hechos feos”, contó una fuente judicial, refiriéndose a violentos asaltos.

La investigación por el asesinato de Leonardo Herrera demandó un arduo trabajo de calle por parte de los investigadores en busca de testigos y testimonios que permitieran dar con los acusados. Un trabajo técnico en comunicaciones terminó siendo más que relevante.

Dos hijos tenía Leonardo: una nena de 4 años y un bebé.

La Voz del Interior 21-9-20

Urgencias. Herrera fue internado en la terapia intensiva del hospital, pero no sobrevivió a la grave herida de bala que había sufrido. (La Voz/ Archivo)

Sábado 21 de marzo de 2020 – 00:09 | Actualizado: 21/03/2020 – 01:37

  • El vecino recibió un disparo en el pecho.
  • Los ladrones continuaron con el asalto a un motociclista y luego se escaparon.
  • La víctima fatal tenía 26 años.
  • Por el episodio, todavía no hay detenidos.
  • Ocurrió en Villa El Libertador.
  • El caso se agrega a una trágica secuencia de asaltos mortales en la provincia de Córdoba.

Otra vez, las calles de la ciudad de Córdoba volvieron a ser escenario de un dramático episodio de inseguridad que termina de la peor forma. Y de nuevo, fueron motochoros los que, en el marco de un violento asalto, mataron de un balazo a un vecino.

Según la investigación judicial y policial, la víctima de toda esta historia fue un joven que estaba mirando atónitamente como los ladrones asaltaban a un motociclista en plena calle. Fue en esas circunstancias que, mientras permanecía parado en el jardín delantero de una vivienda, recibió un certero disparo en el pecho.

Lejos de amilanarse y escapar, los asaltantes prosiguieron con el robo, se apoderaron de la moto que exigían y, recién cuando la tuvieron en sus manos, huyeron a toda velocidad.

El fatal episodio de inseguridad ocurrió el miércoles último en el barrio Villa El Libertador, en la zona sur de la ciudad de Córdoba.

Leonardo Alejandro Herrera tenía 26 años, estaba en pareja con una joven madre de un niño. Hacía 10 meses que vivía con ellos en la casa de su suegra. Se ganaba la vida haciendo changas.

Leonardo murió finalmente en la madrugada de este jueves en la terapia intensiva del Hospital de Urgencias.

Su caso es el punto más álgido de una seguidilla de violentos asaltos que se vienen registrando en distintos puntos de la Capital, donde sobresalen los robos por parte de delincuentes montados en moto.

A todo esto, con Leonardo ya suman seis las personas asesinadas en el marco de asaltos en lo que va del año en la provincia de Córdoba. Los últimos cuatro casos ocurrieron en un lapso de apenas ocho días (tres de ellos, en jurisdicción de la capital cordobesa).

En la línea de fuego

El drama, que recién ahora se conoce públicamente, se registró en el marco de una típica metodología delictiva en auge en Córdoba: motochoros se mueven por las calles en busca de alguna víctima.

A veces, puede ser un comercio, una persona que camina o espera el colectivo, o bien un motociclista que circula por la vía pública. Esto fue lo que sucedió el pasado miércoles, a las 21, en Villa El Libertador.

Dos ladrones armados en moto sorprendieron a un motociclista al 919 de calle Tilcara, a pocas cuadras de la Comisaría 18.

Mediante amenazas de muerte y a los gritos, quien iba como acompañante apuntó directo contra la víctima y le exigió la entrega de la moto.

Según la reconstrucción del hecho, lejos de obedecer, la víctima se enfrentó a los asaltantes y se produjo un forcejeo. Fue entonces que el asaltante armado apuntó contra la cabeza del motociclista y llevó el dedo al gatillo.

Sucedió en fracciones de segundo. La víctima se agachó y el ladrón disparó finalmente con su arma. La bala siguió su camino y terminó dando contra la humanidad de Leonardo Herrera. El plomo causó severas lesiones en un pulmón.

El muchacho había salido a fumar al frente de la vivienda, como hacía a menudo, cada vez que sacaba a la perrita a hacer sus necesidades.

“La víctima cayó al piso y volvió a levantarse. Todo fue muy rápido. Los delincuentes prosiguieron con el robo y se hicieron de la moto finalmente. Es que el motociclista, asustado por lo que acababa de pasar, terminó dándoselas a los ladrones. El robo continuó”, comentó a La Voz una fuente judicial con acceso al expediente.

Así fue que los dos motochoros escaparon a toda velocidad en las dos motos: con la que habían llegado y con la que acababan de robar a punta de pistola.

En medio de la confusión y la bronca por lo que había ocurrido, varios vecinos incluso intentaron perseguir a los delincuentes, pero no pudieron alcanzarlos, ya que estos aceleraron y se perdieron por las calles del barrio.

Asustadas por los gritos y los ruidos, la pareja y la suegra de la víctima se asomaron a ver qué había sucedido y se dieron con el dramático cuadro.

Herrera fue trasladado en un vehículo particular hasta el hospital zonal desde donde, a raíz de la gravedad de su estado, se decidió su traslado hasta el Hospital de Urgencias.

Durante varias horas, los médicos trabajaron para tratar de salvarle la vida. Finalmente no pudieron.

A las 4 del jueves último, la víctima finalmente dejó de existir.

Pocas pistas

Desde entonces, coordinados por la fiscal Milagros Gorgas, los investigadores judiciales y pesquisas de la División Robos y Hurtos trabajan para identificar y atrapar a los delincuentes.

La búsqueda se centra en la búsqueda de testigos, como así también en el análisis de cámaras de seguridad de la zona que permitan identificar a los ladrones y qué rumbo tomaron luego de matar a Herrera y robar la moto.

No hay detenidos por el momento, pero los pesquisas siguen trabajando detrás de una información, según trascendió.

“Fueron unos bárbaros. Mataron a un excelente muchacho, trabajador, buen vecino y que estaba formando una familia. Este pobre muchacho se cruzó con personas que actuaron con desprecio por la vida”, se quejó ayer el abogado Carlos Nayi, quien representa a los padres de la víctima.

“Estamos en una selva en la que el común denominador es el desprecio por la vida”, completó el letrado.

Seguidilla que alarma: Cuatro homicidios en 8 días

Tres de estos casos ocurrieron en la ciudad de Córdoba.

Martes 10. Dos delincuentes apuñalaron y mataron a José María Colchado (27) en el parque Sarmiento, de la ciudad de Córdoba, para robarle la billetera. Hay dos detenidos.

Sábado 14. Carlos Barato (60) fue asesinado de un balazo en el pecho por motochoros que lo sorprendieron cuando ingresaba con su auto a su casa de Quebrada de las Rosas, de la ciudad de Córdoba. Los sospechosos no han sido identificados.

Lunes 16. Leopoldo Dante Suárez (51) fue amordazado y estrangulado durante un asalto domiciliario en la localidad de Villa de María del Río Seco, en el norte de Córdoba. Por asesinato, hay cuatro jóvenes vecinos presos.

Miércoles 18. Leonardo Herrera (26) fue baleado por motochoros en Villa El Libertador, de la ciudad de Córdoba. Murió un día después. No hay detenidos.

La Voz del Interior 21-3-2020