Córdoba: Horacio Grasso irá a juicio acusado de abuso sexual en el departamento de barrio Centro
Está acusado de atacar a una mujer de su círculo cercano en el mismo departamento donde luego se halló el cuerpo de Milagros Basto. La violación se habría perpetrado cuando él cumplía prisión domiciliaria. La Justicia demoró más de tres años en investigar el caso.
La causa por el abuso sexual perpetrado en agosto del 2021 presuntamente por el expolicía Horacio Grasso, en el departamento 3° B de la calle Buenos Aires al 315, pleno Centro de la ciudad de Córdoba, fue finalmente elevada a juicio en las últimas horas.
Previo a este nuevo avance en la causa, se vivió una extensa y cuestionada demora judicial.
El expediente tiene como denunciante a una mujer que pertenece al círculo más íntimo del acusado, que dijo haber sido convocada al edificio donde Grasso estuvo preso, cumpliendo prisión domiciliaria, hasta julio de 2025.
Siempre según la denunciante, durante una cena el hombre le habría suministrado una bebida.

La mujer sostuvo que luego de ingerirla se sintió descompuesta. En ese contexto habría ocurrido el ataque, de acuerdo con el expediente que tramita la fiscal Ingrid Vago, quien este jueves a última hora elevó la causa a juicio.
En ese mismo departamento donde Grasso completaba una condena a 27 años de cárcel por el asesinato de Facundo Novillo, el niño que murió en medio de un enfrentamiento narco en barrio Colonia Lola, se descubriría otro hecho de extrema gravedad.
El 5 de julio de 2025 la Policía halló el cuerpo sin vida de Milagros Basto.
En ese entonces al expolicía le habían revocado la domiciliaria y lo habían trasladado a la cárcel. Luego unos albañiles encontraron los restos de Milagros, envueltos en colchas, tapados con cal. Grasso fue imputado por la probable comisión del delito de “homicidio calificado por violencia de género”, es decir, un femicidio.
Su hermano, Javier Grasso, permanece detenido acusado de encubrimiento en el caso Basto, luego de haber sido señalado como quien contrató a personas para limpiar el departamento donde finalmente apareció el cadáver.
El “departamento del horror”
El lugar donde ocurrieron los hechos se convirtió en un eje central de ambas investigaciones.
El departamento del 3er piso de la calle Buenos Aires no solo era el sitio donde Grasso debía cumplir su prisión domiciliaria –régimen que de acuerdo a registros oficiales incumplió al menos 250 veces–, sino también el escenario donde, según la denuncia, se produjo el abuso sexual.
La imputación formal, dictada por la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, Vago, es por “abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y el suministro de droga y alcohol”.

La acusación sostiene que el imputado habría aprovechado la confianza de la víctima, integrante de su círculo más cercano, para invitarla al domicilio y luego doparla para concretar el ataque.
La conexión con el crimen de Milagros Basto ahora resulta inevitable para la querella, representada por el abogado Carlos Nayi.
“Ambos hechos son investigados en las mismas paredes, en un contexto donde el acusado gozaba de un beneficio judicial que, lejos de ser controlado, fue vulnerado de manera reiterada”, sostuvo el letrado. Para la querella, no se trata de episodios aislados sino de una secuencia de violencia sostenida en el tiempo.
“La víctima fue objeto de una rapiña sexual despiadada”, dijo Nayi y advirtió que la falta de reacción judicial permitió que el cuadro escalara hasta un desenlace fatal en el caso de Basto.
Abuso sexual: cómo fue la secuencia de denuncias
La primera denuncia fue radicada el 12 de octubre de 2022. En aquella oportunidad, la mujer dijo que los hechos se remontaban a 2021, cuando comenzó a retomar el vínculo que se había roto con Grasso luego de su condena.
Él habría insistido en varias oportunidades e intentó exculparse, según sostuvo la denunciante: “Te quiero ver; las acusaciones son todas mentiras”.

Así que la joven decidió dar una oportunidad. Pero al despertar, comprendió que había sido abusada.
El impacto psicológico fue profundo. Según el abogado querellante, la denunciante atravesó un cuadro crítico que incluso derivó en un intento de suicidio.
A pesar de la gravedad del relato, la causa no tuvo avances significativos durante meses.
El 29 de diciembre de 2023, la mujer amplió su denuncia, aportando nuevos detalles y elementos. Sin embargo, tampoco en esa instancia se produjeron imputaciones ni medidas concretas contra el acusado.
Durante todo ese tiempo, Grasso continuó bajo el régimen de prisión domiciliaria.
Los registros oficiales indican que hubo un incumplimiento a esta condición de encierro: “Se iba del departamento sin previo aviso y de manera sistemática”, dijeron los investigadores.
La denunciante ya había advertido en sus presentaciones judiciales sobre las constantes salidas del imputado, la falta de control del tutor designado y el riesgo que implicaba su conducta.
Nada de eso derivó en acciones preventivas.
Recién tras el hallazgo del cuerpo de Milagros Basto, el escándalo público que generó el caso y la intervención del abogado querellante, la investigación por abuso sexual cobró impulso.
La imputación llegó en 2026 y, ahora, la elevación a juicio marca un punto de inflexión en un expediente atravesado por demoras.
Sumarios a dos jueces de ejecución y a una fiscal
El caso no solo compromete al acusado, sino que también puso en el centro de la escena el accionar de la Justicia.
El Tribunal Superior dispuso la apertura de sumarios administrativos contra dos jueces de ejecución penal y la propia fiscal Vago, a fin de determinar posibles responsabilidades por omisiones y demoras.
Los magistrados están cuestionados por haber otorgado y sostenido el beneficio de prisión domiciliaria a Grasso pese a informes desfavorables y reiteradas violaciones del régimen.
En paralelo, se investiga si Vago actuó con la diligencia debida frente a las denuncias por abuso sexual.
La acumulación de alertas desoídas –desde las más de 250 violaciones al perímetro hasta las denuncias de la víctima– configura, para los investigadores, un cuadro de fallas institucionales graves.
“Cuando la Justicia llega tarde, el daño ya es irreversible”, sostiene Nayi.
La Oz del Interior 1-5-2026
25 de febrero de 2026,