Morena Rial deberá enfrentar en Córdoba el juicio por presuntas amenazas, hurto, robo y coacción
La Sala Penal del máximo tribunal se expidió sobre el recurso presentado por la defensa de la mediática.

La influencer Morena Rial (27) deberá enfrentar finalmente el juicio en Córdoba por presuntas amenazas, hurto, robo y coacción, luego de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) confirmó el rechazo a la propuesta de probation para evitar el debate, según informaron fuentes judiciales a La Voz

La Sala Penal del máximo tribunal cordobés rechazó el recurso de casación interpuesto por el abogado Nicolás Ruades, defensor de la hija del periodista Jorge Rial. La joven está acusada de ser presunta partícipe necesaria de daño y coautora de robo y amenazas, hurto reiterado de costosos teléfonos celulares de la empresa de su excuñado, y coacción.

La noticia se conoce en medio de otro proceso judicial, en este caso en Buenos Aires, por el que la joven acordó con el Ministerio Público Fiscal un juicio abreviado y una condena de tres años de prisión efectiva por su participación en una serie de robos.

El acuerdo deberá primeramente ser homologado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, según publicó el diario La Nación.

Imputación, oferta y rechazo para Morena Rial en Córdoba

La joven fue imputada y enviada a juicio en Córdoba por una serie de delitos, pero para evitar ir a juicio ofreció reparar los daños a sus exnovios Dylan Omar Rodríguez y Facundo Ambrosioni Lutri (con el que tiene un hijo); el hermano de este, Rodrigo Ambrosioni Lutri (dueño de una tienda de celulares), y el padre de los dos últimos, Norberto Fabián Ambrosioni (condenado en Córdoba, en el marco de la famosa causa de “La Trenza”).

Como reparación del daño, “More” ofreció realizar tareas comunitarias y abonar $ 40 mil a Norberto, $ 80 mil a Facundo, $ 80 mil a Rodríguez y $ 300 mil a Rodrigo.

El fiscal de Cámara subrogante se expidió a favor, pero Facundo y Rodrigo, con el patrocinio del abogado Carlos Nayi, pidieron el rechazo de la probation por la magnitud del daño causado y la “irrazonable” oferta de reparación, ya que podría haber ofrecido la restitución de los celulares o el pago equivalente de los valores.

Posteriormente, Rial subió la oferta y ofreció $ 1 millón para Rodrigo (cuando, según valuaciones de los celulares en un sitio de comercio electrónico, llegan a $ 5,5 millones) y mantuvo los montos anteriores para el resto.

Pero los Ambrosioni no aceptaron y solicitaron que se rechazara el pedido de probation por la magnitud del daño causado y la irrazonable oferta de reparación. Sostuvieron que la influencer no demostró tener estrechez económica.

Morena Rial, al recibir domiciliaria. (La Nación/Gerardo Viercovich)
Morena Rial, al recibir domiciliaria. (La Nación/Gerardo Viercovich) (Morena Rial, al recibir domiciliaria. (La Nación/Gerardo Viercovich))

A su turno, la abogada Mónica Picco, apoderada del querellante Rodríguez, no se pronunció sobre la oferta.

Sin embargo, la Cámara en lo Criminal y Corrección de 11ª Nominación de la Capital rechazó en 2024 su pedido de suspensión de juicio a prueba (probation) al considerar que la oferta de reparación a los damnificados no era razonable ni adecuada a la luz de las circunstancias del caso.

Los jueces analizaron la situación patrimonial de “More” y, si bien la joven manifestó no contar con bienes registrables ni capacidad crediticia –encontrándose incluso calificada como deudora de cumplimiento irrecuperable o de difícil recuperación–, sí contaba con una actividad laboral, aunque sin ingresos fijos.

La imputada enajenó un BMW versión 530I en 2023, es decir, pocos meses después de los hechos enrostrados. La Cámara estimó que ese auto poseía un valor no inferior a los U$S 12 mil, lo que permitió inferir que su situación patrimonial al momento de la venta era ostensiblemente mejor que la actual.

También resaltó la notoria desproporción entre el perjuicio económico atribuido a los hechos ($ 5,5 millones, por la sustracción de los celulares, y el $ 1 millón ofrecido como reparación, un valor sustancialmente menor del daño).

Contra esa decisión, el defensor Ruades presentó un recurso de casación ante el TSJ por el que solicitó que se revocara la resolución y se concediera la probation. Para sostener su postura, indicó que el fallo de la Cámara era, a su criterio, arbitrario, carente de adecuada fundamentación y violatorio de garantías constitucionales.

Consideró que Rial reunía todos los requisitos legales para acceder a la probation y que su rechazo se sustentaba exclusivamente en una apreciación desproporcionada del monto ofrecido en concepto de reparación, sin atender a las reales posibilidades económicas actuales de la joven.

Fallo del TSJ

La Sala Penal, integrada por Sebastián López Peña y Aida Tarditti, rechazó el recurso y confirmó así el fallo de la Cámara, habilitando la realización del juicio en Córdoba.

“No se advierte arbitrariedad alguna en la resolución recurrida que denegó la suspensión del juicio a prueba solicitada, fundada en la irrazonabilidad de la oferta de reparación formulada por la imputada. Por el contrario, el pronunciamiento impugnado exhibe una motivación suficiente, razonada y coherente (…) sin que corresponda sustituir el criterio del tribunal de mérito por uno diverso”, resaltó Tarditti al liderar el acuerdo del TSJ con los votos de López Peña y María Cáceres de Bollati (aunque esta no firmó el fallo por estar de licencia).

En criterio de la vocal, la Cámara “explicitó de manera clara los motivos por los cuales consideró que no se encontraban reunidos los presupuestos exigidos por la legislación vigente, particularmente en lo atinente a la razonabilidad de la reparación ofrecida en relación con las reales posibilidades económicas de la imputada”.

Destacó que si bien al momento de solicitar la probation Rial carecería de capacidad crediticia, había sido dueña del costoso BMW, sin que luego acreditara el monto percibido con la venta ni el destino de los fondos. “Tal omisión resulta relevante, pues dicho activo le habría permitido, en principio, formular una oferta reparatoria sustancialmente superior y acorde al perjuicio. La falta de explicación sobre ese movimiento patrimonial genera una incertidumbre objetiva que impide verificar si la suma ofrecida representa efectivamente el mayor esfuerzo posible exigido por la ley”, advirtió Tarditti.

También consideró “manifiestamente desproporcionado” el $ 1 millón ofrecido, “reforzando la conclusión relativa a la irrazonabilidad de la reparación propuesta”.

Sobre la actividad laboral de Rial, Tarditti remarcó que no presentó un respaldo documental para verificar sus ingresos reales, sino “meras manifestaciones” que resultaban “insuficientes para tener por acreditada una situación de estrechez económica que justifique la exigüidad del ofrecimiento”.

“Esta omisión probatoria impide determinar si el ofrecimiento realizado guarda relación con sus verdaderas posibilidades económicas, tal como lo exige la normativa”, destacó el máximo tribunal.

Además, valoró que las víctimas realizaron un rechazo expreso de la oferta por la desproporción. “Se advierte que la imputada no logró demostrar que la reparación propuesta se corresponda con sus verdaderas posibilidades económicas ni que represente el máximo esfuerzo”, indicaron.

En definitiva, el TSJ advirtió que “la oferta formulada por la imputada no revela una sincera intención de superar el conflicto causado ni de asumir voluntariamente la obligación de reparar los perjuicios ocasionados. Los extremos que integran el juicio de razonabilidad de la oferta reparatoria no se encuentran satisfechos, atento a la falta de acreditación de la capacidad económica de la imputada, lo que permite afirmar que el tribunal de mérito no incurrió en arbitrariedad alguna al denegar la suspensión del juicio a prueba”.

Las acusaciones contra Morena Rial

La influencer fue protagonista de numerosos escándalos en Córdoba. En 2022 quedó en el ojo de la tormenta a partir de un pleito en el que se vieron involucradas también sus amigas Camila Yohana Velázquez y Ayelén del Valle Castro (ambas también enviadas a juicio), cuando salieron del boliche Oslow.

A bordo del Audi A4 de la mediática, llegaron hasta donde se encontraba estacionado el Toyota Corolla de Rodríguez (exnovio tanto de “More” como de Velázquez). Ambas habrían comenzado a gritar en tono amenazante: “Dylan, salí, te vamos a matar”, conociendo que el joven se encontraba cerca. Velázquez, al parecer con la clara intención de dañar el Corolla, habría utilizado una botella de vidrio para arrojarla contra la puerta trasera del lado del conductor y luego sobre el capó, lo que provocó daños y rajaduras en el parabrisas.

También habría atacado a patadas la puerta del conductor y habría arrancado el espejo retrovisor. Posteriormente, dañó la óptica y el guardabarros izquierdos. Mientras tanto, Castro la apoyaba y arengaba: “Dale, hacelo bos…”, y Rial filmaba, según la acusación.

Una de ellas arrancó la chapa patente delantera (luego encontrada en la casa de Morena), con la que posteriormente se retiraron en el auto de Morena. Antes de irse, Velázquez y Castro le habrían dicho a Dylan: “Te vamos a hacer cag…”.

Pocos meses después, “More” también fue imputada por haber hurtado siete celulares a su excuñado, Rodrigo, de su local Big Phone. Morena ingresó al local de su excuñado y de forma disimulada habría sustraído tres iPhone y cuatro Samsung.

Pero la situación escandalosa no habría terminado allí, porque cuatro días después habría hurtado un Samsung del otro local de Rodrigo. Al día siguiente, le habría advertido por WhatsApp a su exsuegro: “Si a mí me llegan a denunciar, no sobrevive nadie. Ni mi hijo va a quedar vivo”. Para la fiscal, Morena habría buscado disuadir a los Ambrosioni de denunciarla por el presunto hurto de celulares.

Rial también le habría proferido amenazas dirigidas a su expareja, Facundo, al señalarle que lo iba a mandar a asesinar con unos “negros” amigos de ella, que le iba a romper el auto y que se lo iba a quemar. Y que su padre –Jorge Rial– era poderoso y que lo iba escrachar.

La Voz del Interior, 27 SDE MARZO DE 2026