WAND NAVARRO: con la sombra de “la Reina del Norte” en el crimen de la adolescente en el 2018, comienza este miércoles el juicio
- Este miércoles comienza el juicio contra los cuatro acusados por el abuso sexual y el asesinato de la adolescente de 15 años, caso que conmocionó a Jesús María hace tres años.En la Cámara 4ª del Crimen de la ciudad de Córdoba comenzará este miércoles a revelarse la espantosa trama alrededor del crimen de Wanda Abigail Navarro, una adolescente de 15 años de Jesús María, caso sobre el que las pistas investigativas permiten sospechar que se trató de un asesinato por encargo y que, muy probablemente, el negocio del narcomenudeo estuvo por detrás.La audiencia inicial del juicio comenzará este miércoles a las 10, bajo la presidencia del vocal Luis Nassiz, secundado por María Antonia de la Rúa y Enrique Berger, más jurados populares. La fiscalía de Cámara recayó sobre Guillermo Monti, fiscal de Jesús María, quien también tuvo a su cargo la investigación en la etapa de la instrucción, donde se recopilaron más de 70 testimonios, además de los peritajes de rigor.En razón de que también se juzgan hechos de abuso sexual sobre los que hay una segunda víctima, las audiencias no será abiertas al público y los acusados seguirán los encuentros de modo virtual desde las cárceles donde están detenidos.Los hechos que motivaron este proceso datan de fines de agosto de 2018 cuando a Wanda Navarro, por entonces de 15 años, la encontraron asesinada en la estancia La Florida, semidesnuda, boca abajo, y tapada con unas ramas. Su familia había denunciado su desaparición dos días antes, cuando salió rumbo al colegio al que nunca llegó.En menos de siete días, la fiscalía de instrucción detuvo a Mario Rubén García, Walter Maximiliano Vargas y Claudio Damián Schmidt, todos mayores de edad, y los acusó del crimen. Algunos WhatsApp virales fueron en ese entonces los que brindaron las primeras pistas.Tiempo más tarde, el fiscal Monti añadió a la carátula el agravante por violencia de género y sumó un nuevo delito: abuso sexual con acceso carnal por aprovechamiento de la inmadurez de la víctima.Una segunda víctima relató que los tres detenidos acostumbraban a llevarlas a un descampado donde consumían alcohol y drogas, para abusar después de ellas. En ciertas ocasiones, alguno de ellos solía exhibir un arma blanca tipo navaja. García tenía 29 años al momento de los hechos, Vargas, 30 y Schmidt, 38.El peritaje forense confirmó que Wanda tuvo una muerte cruel, con cortaduras en su rostro, señales de estrangulamiento y tres golpes muy fuertes en la cabeza. Y pese a que su cadáver se halló en ropa interior, se descartó que hubiese habido abuso sexual en esa oportunidad.Aunque la fiscalía tenía a los sospechosos tras las rejas, el desconcierto era mucho: ¿por qué tanta crueldad, tanto ensañamiento con una adolescente?EL AJUSTE NARCO EN ESCENAUna investigación penal paralela, comandada por el fiscal antinarcotráfico Ronan Sobejano de Jesús María, terminó por aportar la pieza que le faltaba a la investigación de Monti. Sobejano había detenido a Romina Vernola, a su hermano Jonathan, y a una agente de la Policía de Córdoba con una buena cantidad de droga encima y pruebas suficientes como para comprobar que integraban una banda dedicada a la venta de estupefacientes.En la compilación de testimonios de esa causa, a Sobejano le llegó la revelación de boca de un testigo. Vernola le había confesado a ese testigo que había pensado en enviarle a unos matones para darle un susto, pero con un añadido inquietante: “Mirá si se les iba la mano como se les fue con la chica”, contó el declarante que le dijo la mujer y la referencia era explícita a Wanda y el crimen ocurrido en Jesús María.Con esas pistas, Monti continuó la investigación y compiló material probatorio como para sostener que a Romina Vernola le cabía la acusación como instigadora del crimen, de haber prometido recompensa por el crimen de Wanda, lo que la ponía en la punta de la pirámide de responsabilidades en este femicidio.Desde el establecimiento penitenciario, Vernola, García y Vargas concedieron algunas entrevistas periodísticas en las que se desconocieron mutuamente y a la familia de la víctima, pero reconocieron tener problemas de consumo de drogas. De hecho, el año pasado y en juicio abreviado, a Romina Vernola la sentenciaron a tres años de prisión por comercialización de estupefacientes.Hay dos preguntas, sin embargo, que sólo este juicio podrá develar: ¿fue Wanda víctima de un ajuste de cuentas contra alguien de su entorno íntimo o fue víctima de un ataque por otra motivación? En su debut como fiscal de Cámara, Guillermo Monti tendrá la enorme responsabilidad de mover las piezas de la acusación para acercar la verdad sobre este asesinato que conmocionó a Jesús María.EL CASOWanda fue vista por última vez con vida el jueves 23 de agosto de 2018 cuando debía dirigirse al Ipem Giovanni Bosco de Colonia Caroya. Su cadáver fue encontrado dos días más tarde en la extensa Estancia La Florida. Estaba semidesnuda, y con gran parte del cuerpo mutilado. Ahora, cuatro personas comenzarán a ser juzgadas por el crimen.
La Voz del Interior 11-8-2021La Cámara de Acusación confirmó lo resuelto por la fiscalía de instrucción de esa ciudad, que resolvió elevar a juicio la causa que tiene a cuatro sospechosos como autores del asesinato de la adolescente de 15 años.La Cámara de Acusación rechazó la apelación presentada por Romina Vernola en la causa en la que está acusada de haber prometido recompensa por el crimen de la adolescente Wanda Abigaíl Navarro, hace dos años y seis meses en Jesús María, con la connivencia de otras tres personas que están detenidas como presuntos autores materiales del homicidio.Los vocales Maximiliano Octavio Davies, Carlos Alberto Salazar y Patricia Alejandra Farías decidieron ratificar la decisión del Juzgado de Control de Jesús María que, a su vez, había dejado firme la resolución del fiscal de instrucción Guillermo Monti de dar por concluida la investigación penal preparatoria y elevar la causa a juicio.A Vernola –que tiene sentencia firme en otra causa como integrante de una red que vendía drogas entre Villa del Totoral, Jesús María y Colonia Caroya– se le imputó la presunta comisión del delito de homicidio doblemente calificado, por precio o promesa remuneratoria, ensañamiento, alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas.Ahora se aguarda el sorteo para ver cuál de las cámaras será la encargada de llevar adelante el juicio, probablemente este año. Por el tenor de las imputaciones, el juicio incluirá jurados populares. De ser hallados penalmente responsables, todos cumplirán prisión perpetua.Complejidad extremaSe trata de una de las investigaciones más complejas que tuvo en sus manos el fiscal Monti por el silencio en que se mantuvieron muchos vecinos que conocieron la trama y el miedo que les generó involucrarse. De hecho, algunos aportes sustanciales llegaron al expediente del entrecruzamiento con la otra causa que investigó el fiscal antinarcotráfico de Jesús María, Ronan Sobejano.Además de Vernola, que cayó por venta de drogas en diciembre de 2019, fueron acusados como autores materiales del femicidio Mario García, Maximiliano Vargas, Claudio Schmidt. Todos ellos están privados de su libertad en el establecimiento carcelario de Bouwer desde septiembre de 2018.En Jesús María casi no existían antecedentes de un crimen de una adolescente de 15 años y cuyos condimentos incluyesen venta de drogas, abusos sexuales, amenazas, coerciones y promesas cumplidas de venganza.Aunque la mayor parte del grueso expediente de la causa de mantuvo en secreto, las fuentes señalaron que cuando se ventile en juicio se conocerán aspectos que generarán una sorpresa mayúscula en la comunidad, ya que la joven fue asesinada en medio de una densa trama.EspantoWanda fue vista por última vez con vida el jueves 23 de agosto de 2018 cuando debía dirigirse al IPEM Giovanni Bosco de Colonia Caroya. Su cadáver fue encontrado dos días más tarde en la extensa Estancia La Florida. Estaba semidesnuda, y con gran parte del cuerpo mutilado.Una semana más tarde, los tres hombres sospechados de haberle dado muerte ya estaban detenidos. Y la pieza que faltaba en la acusación, la de la presunta autoría intelectual del crimen, se dio a conocer en junio de 2020.A poco de conocerse el crimen, la familia de Wanda se constituyó como querellante particular bajo el patrocinio legal de Carlos Nayi. Como era de esperarse, hasta ahora todos los imputados declararon desconocerse entre ellos y desconocer también a los integrantes de la familia de Wanda, más allá de la cercanía física por vivir en el mismo vecindario.Sólo el juicio promete revelar la cadena de acontecimientos que llevaron al peor de los crímenes que la sociedad de Jesús María recuerde en el último tiempo.El casoWanda Navarro, de 15 años, desapareció el jueves 23 de agosto de 2018 a las 7, cuando se dirigía a su colegio en Jesús María. Su cuerpo fue encontrado dos días después, el sábado 25, en el predio de la estancia La Florida, tapado con unas ramas, boca abajo y en ropa interior. Su cara estaba tajeada y la autopsia reveló que su cabeza había sido golpeada varias veces con un objeto contundente, como una piedra.- La Voz del Interior Domingo 14 de marzo de 2021 – 00:06Romina Vernola se opuso a la elevación a juicio dispuesta por el fiscal, que la señala por haber encargado el brutal asesinato de Wanda, en Jesús María.
- Acaba de ser condenada por vender drogas ilegales.
Amediados de noviembre, con un expediente de casi 20 cuerpos, más de 30 testimonios y peritajes de todo tipo, el fiscal de Instrucción de Jesús María, Guillermo Monti, decidió concluir la investigación sobre el femicidio de Wanda Abigaíl Navarro y elevar la causa a juicio. De los cuatro imputados, solamente Romina Vernola se opuso y espera resolución del Juzgado de Control.
Vernola, apodada “la Reina del Norte”, viene de reconocer en un juicio abreviado su responsabilidad penal en la comercialización de estupefacientes junto con su hermano Jonatan y la exagente de Policía Analía Romero.
Mientras permanecía detenida por esa causa, la mujer se enteró de que también estaba imputada en otra causa como instigadora de la muerte de Wanda Navarro, o sea, por haber ofrecido recompensa por su crimen.
El juicio abreviado recayó en la Cámara 6° del Crimen de la ciudad de Córdoba, que presidió el vocal Enrique Buteler y en el que ofició como fiscal Marcelo Altamirano.
Allí, “la Reina del Norte” recibió una condena de tres años de prisión, en razón de que no tenía antecedentes penales y era su primer juicio. Reconoció su culpabilidad en la venta de drogas, se declaró adicta y dijo que se sometió a un tratamiento en el establecimiento penitenciario. Aseguró estar arrepentida porque perdió a su familia, especialmente a su pequeña hija de 4 años.
Con esta condena y en razón del tiempo que Vernola permaneció detenida, ya estaría en condiciones de solicitar la libertad condicional, pero siempre y cuando logre desincriminarse de la otra causa en la que está acusada de haber prometido recompensa por matar a la adolescente de 15 años de Jesús María.
La pista blanca
Aunque parecieran dos causas independientes, tienen como común denominador el narcotráfico. El resto de los imputados por la muerte de Wanda –Mario García, Claudio Schmidt, y Maximiliano Vargas– ha reconocido su estatus como consumidor de sustancias. Los tres dijeron desconocer a Vernola y ella asegura que tampoco los conoce.
Sin embargo, en la sentencia del reciente juicio abreviado, un testigo cuenta que, en una oportunidad, iban juntos hacia la ciudad de Córdoba y que Vernola le reconoció que había estado enojado con él y que había pensado en contratar a unos matones para que le dieran un susto.
“Mirá si se les iba la mano como se les fue con la chica”, señaló este hombre sobre lo que le dijo Vernola. El testimonio, transcripto en la sentencia, se completa con el reconocimiento de que dichos matones no eran otros que García, Schmidt, y Vargas, los mismos tres a quienes se los acusa de haber dado muerte a Wanda por promesa de recompensa.
Este testigo también aseguró que le escuchó a Vernola decir que les iba a dar “entre tres y cinco gramos de droga, alitas de cocaína, como forma de pago”.
A lo largo de estos dos años, los interrogantes se amontonan sobre cuál habría sido el real motivo para encargar el crimen de esta adolescente de 15 años. ¿Era ella el blanco principal del ataque o la venganza en realidad apuntaba a dañar a alguien más?
Desde el asesinato de Wanda, se habló mucho sobre el narcotráfico.
El crimen abrió la puerta a una Jesús María que nadie se animaba a reconocer: la de una ciudad en la que la droga circula con una naturalidad, intensidad y volumen idénticos a los de otras de tamaño semejante. Y toda circulación de drogas supone una dinámica social mediada por la violencia. En una trama así, se sospecha que se tejó el homicidio de Wanda, el 23 de agosto de 2018.
Wanda tenía 15 años y está acreditado que conocía a sus presuntos matadores, hombres que la doblaban en edad y sobre quienes recayó una imputación de igual gravedad que la del femicidio: el fiscal los hace responsables de haber abusado sexualmente de ella, aprovechándose de su inmadurez, de haberle obligado a consumir drogas y alcohol, y hasta de haberla amenazado con armas blancas para acceder a esos abusos.
El crimen. Wanda Navarro tenía 15 años. El 23 de agosto de 2018 desapareció cuando caminaba hacia el colegio al que asistía en Jesús Marías. Días después, su cadáver fue encontrado en una amplia estancia. Hay cuatro imputados.
La Voz del Interior 26-12-20
A dos años del crimen en Jesús María, el fiscal avanza en la hipótesis de un delito por encargo. Desde la cárcel, dos de los acusados buscan despegarse de la supuesta instigadora.
El pasado 25 de agosto se cumplieron dos años desde el femicidio de Wanda Abigaíl Navarro (15), una de las crónicas más oscuras de la historia judicial de Jesús María. La crueldad con la que se ejecutó el crimen y los detalles que trascendieron meses más tardes sobre el padecimiento que vivió la adolescente, previo a su muerte, y que incluyó abusos sexuales y consumo de sustancias, provocan que aún este caso genere conmoción en la sociedad. Más, cuando hace pocos meses se agregó una hipótesis tremenda: un crimen por encargo.
Como sospechosos de la autoría material del crimen están detenidos e imputados desde septiembre de 2018 Mario Rubén García, Walter Maximiliano Vargas, y Claudio Damián Schmidt. Y en junio de este año, se imputó a la presunta autora intelectual del crimen, Romina Susana Vernola, a quien se le endilga haber encargado el homicidio de la adolescente.
Vernola ya estaba en prisión por otra causa por comercialización de estupefacientes, que fue elevada a juicio recientemente y recayó en la Cámara 6ª del Crimen de la ciudad de Córdoba. En esa misma causa, está detenido el hermano de Romina, Jonatan, quien no está imputado por el caso Wanda, pero sí está en el radar de la investigación.
Hace pocos días, el fiscal de Jesús María, Guillermo Monti, solicitó la extensión de la prisión preventiva para los imputados, en razón de la incorporación del nuevo móvil: el asesinato por encargo, por promesa de recompensa. Con ello, el fiscal ganaría al menos un año extra para continuar incorporando prueba.
Además del móvil del homicidio por encargo, Monti tiene entre manos una hipótesis no menor: acusa a los tres hombres detenidos de haber abusado sexualmente de Wanda, aprovechándose de su inmadurez, ya que todos ellos la doblaban en edad. Y dentro de ese contexto de abusos, el consumo de alcohol y de sustancias habrían sido una constante.
La sospecha va, incluso, más allá: de que los tres buscaban que Wanda fuese nexo para acercarles nuevas víctimas para ese círculo abusivo que se concretaba en un inmueble abandonado ubicado entre Colonia Caroya y Jesús María.
No se descarta que haya habido otras víctimas de esta práctica, aunque la causa permanece en estricto secreto de sumario.
Repentina declaración
Al cumplirse dos años del aniversario de la muerte de Wanda, la familia salió a reclamar Justicia y, sorpresivamente, dos de los tres acusados de haberle dado muerte también salieron a respaldar ese pedido y a señalarse inocentes.
Desde el penal de Bouwer, en el que se encuentran desde hace dos años con prisión preventiva, Mario Rubén García y Walter Maximiliano Vargas decidieron romper el silencio y autoproclamarse como los “perejiles” de la causa.
Fue llamativa la sincronía de ambos testimonios, tras unas declaraciones públicas de la madre de Wanda, Stella Tévez, en las que pidió que cayeran los verdaderos culpables de la muerte de su hija.
“No quiero que de acá a tres años me digan que fueron otros, la justicia disfraza mucho las cosas, no quiero que pase eso. Quiero la verdad”, lanzó sorpresivamente la mamá, declaración que sembró dudas respecto de la autoría de los actuales detenidos, aunque sin dar más pistas que eso.
En esa puerta de duda se colaron las repentinas ganas de contar su versión por parte de dos de los imputados. Ante los micrófonos de Radio Jesús María, García relató: “Entiendo el dolor de la familia, pero también quiero que nos entiendan a nosotros: estamos injustamente acá. Nunca estuve involucrado en la (venta de) droga. Consumí droga, pero nunca vendí. No tengo nada que ver con esto de lo que se me acusa”. Y negó, también, conocer a Romina Vernola.
Vargas agregó: “Se me cumplen los dos años (de la prisión preventiva inicial) el 4 de septiembre. Quiero que salga toda la verdad a la luz. No tienen ninguna prueba. Me aguanté estos dos años porque son los tiempos de la justicia”. También desconoció cualquier tipo de vínculo con Vernola.
Lo llamativo de las declaraciones de ambos fue que dijeran desconocer a Wanda cuando una inspección ocular reciente, ordenada por el fiscal Monti, reconstruyó la escena del crimen el día de la desaparición de la adolescente, el 23 de agosto de 2018, en cercanía del domicilio de unos de los imputados y con tres varones dialogando con una mujer.
Tampoco fueron congruentes los relatos respecto de la relación que García, Vargas y Schmidt tenían entre sí. Para García eran apenas conocidos del barrio porque se trata de “un pueblo chico” donde todos se conocen, mientras que para Vargas eran poco más que conocidos, reconoció que se juntaban y hasta jugaban al fútbol de vez en cuando.
Desviar el eje de la investigación
Otro dato que cobró relevancia, recientemente, lo aportaron los detenidos en Bouwer que pusieron al padre de Wanda, Marcelo Navarro, en un lugar incómodo.
Aseguraron que Navarro tiene antecedentes por comercialización de estupefacientes y que se mostraban extrañados de que haya dicho que sólo eran conocidos de “vista” cuando, en realidad, había vivido en la vivienda del lado de uno de ellos y había compartido trabajo en la misma empresa.
La esposa de Navarro y otra de sus hijas salieron en defensa de él, sin desconocer esos antecedentes, pero asegurando que en este caso estaba limpio y que no tenía ningún vínculo ni había dado motivos para la muerte de su hija de 15 años.
Si medió una estrategia de los letrados de los acusados para este repentino ánimo declarativo, se topó con un expediente de más de 15 cuerpos en el que la carga indiciaria y testimonial es importante, según apuntaron fuentes judiciales.
En ese sentido, en los Tribunales de Jesús María no dejaron de remarcar que estos imputados decidieron salir a hablar justo en un momento en el que la fiscalía debe anexar y compatibilizar la presencia de una instigadora del crimen, de presuntos sicarios, y de otros móviles para querer que Wanda estuviese muerta.
A Jesús María, el crimen de Wanda también la puso frente al flagelo de la venta y el consumo de drogas, que no respeta barrios ni clases sociales, y que abre otros frentes oscuros de los que no mediaban antecedentes de este tipo.
La Voz del Interior Domingo 06 de septiembre de 2020 – 00:06 | Actualizado: 06/09/2020 – 00:19
Jesús María: Detienen a una mujer acusada por el crimen de Wanda Navarro
Una mujer fue detenida y sumó a los tres imputados por el crimen de Wanda Navarro, la adolescente de 15 años que desapareció el jueves 23 de agosto de 2018 en Jesús María y fue encontrada sin vida dos días después en un campo de la zona. El fiscal de instrucción Guillermo Monti, dispuso la imputación de Romina Vérnola (que se encuentra detenida en el penal de Bouwer desde el año pasado por venta de drogas) y confía en que podría quebrarse el «pacto de silencio» entre los sospechosos.
Fue imputada de «homicidio calificado por precio o promesa remunerativa y alevosía» y es la cuarte detenida que tiene la causa, ya que también se encuentran tras las rejas Walter Maximiliano Vargas (31), Claudio Damián Schmidt (39) y Mario Rubén García (30) quienes fueron señalados como los supuestos autores del aberrante hecho.
El Diario de Carlos Paz 9-6-20
Sospechan que el asesinato de Wanda fue encargado por una narco
A más de 21 meses, la investigación por la muerte de la adolescente de Jesús María dio un giro inesperado al conocerse que imputaron a una cuarta persona y le atribuyen haber ordenado el asesinato.
Marcha. El crimen generó masivas manifestaciones encabezadas por los padres de la joven asesinada. (La Voz/Archivo)
Víctima. Wanda Navarro tenía 15 años.
Romina Vernola (31), apodada “La reina del Norte”, permanece detenida desde fines de 2019 acusada de vender drogas junto a su hermano en Colonia Caroya y Villa del Totoral, causa en la que también resultó imputada una exagente de policía, Analía Romero (39). Ahora, se conoció que también carga sobre sus espaldas con una nueva acusación, mucho más grave: haber ordenado el crimen de Wanda Abigail Navarro en Jesús María, la adolescente de 15 años asesinada el 23 de agosto de 2018.
En el establecimiento penal de Bouwer, Vernola recibió la notificación de que el fiscal de Jesús María, Guillermo Monti, ahora también se la imputa por haber contratado los servicios de los otros tres acusados que ya tenía la causa para perpetrar el homicidio de la adolescente.
Con esa novedad, lo que parecía no tener explicación comenzó a cobrar sentido, al menos desde la hipótesis judicial.
Wanda Navarro, de 15 años, desapareció el jueves 23 de agosto de 2018 a las 7, cuando se dirigía a su colegio en Jesús María. Su cuerpo apareció el sábado 25 en el predio de la estancia La Florida, tapado con unas ramas, boca abajo y en ropa interior. Su cara estaba tajeada y la autopsia reveló que su cabeza había sido golpeada varias veces con un objeto contundente como una piedra.
A simple vista parecía un mensaje mafioso, pero desde el entorno se insistía en que no había ningún motivo para semejante desenlace.
La joven había desaparecido el jueves 23 de agosto de 2018 a las 7, cuando se dirigía a su colegio en la vecina Colonia Caroya. Su cuerpo apareció el sábado 25 en el predio de la estancia La Florida, tapado con unas ramas, boca abajo y en ropa interior. El peritaje forense confirmó que la adolescente tuvo una muerte cruel, con cortaduras en su rostro, señales de estrangulamiento y tres golpes muy fuertes en la cabeza.
A los pocos días del homicidio, comenzaron las detenciones. Mario Rubén García, Claudio Damián Schmidt y Walter Maximiliano Vargas fueron imputados el delito de homicidio agravado por el uso de arma blanca y calificado por violencia de género.
La investigación penal determinó que los tres conocían con anterioridad a Wanda y que la obligaban de manera frecuente a consumir alcohol y drogas, además de someterla sexualmente.
Resta determinar en la investigación cuántas víctimas más hubo sobre estas prácticas y cuántos integrantes más participaban de los abusos.
Wanda alternaba sus días entre el colegio, clases de folklore, boxeo, y fútbol femenino. No se le conocían enemigos, era una joven más bien introvertida, y muy querida entre sus amistades. Durante las marchas para pedir el esclarecimiento del crimen, ni los familiares ni los amigos y conocidos plantearon la más mínima sospecha sobre los motivos por lo que alguien quisiera dañar a la adolescente.
Sim embargo, ahora la causa penal comienza a tener otro olor. Fuentes con acceso a la investigación confirmaron este giro que empeora la situación de quienes ya estaban detenidos a los que se les añade el nuevo calificativo agravante por haber cometido el homicidio por precio o promesa remuneratoria. En resumen, con la nueva imputación se sostiene que Vernola ordenó el crimen y García, Schmidt y Vargas actuaron como sicarios.
Aunque no trascendieron más detalles judiciales sobre esta imprevista imputación, también se explica porque en el “barrio” había un pacto de silencio y lo que era vox populi no se podía plasmar en el expendiente: la droga formaba parte del combo delictivo y el vecindario no hablaba o por miedo o por formar parte del circuito de circulación de los estupefacientes.
La dueña del quiosco
Cuando detuvieron a Vernola se conoció que se hacía llamar «La Reina del Norte». Se sospecha que traficaba droga en Villa del Totoral y su hermano Jonatan en Colonia Caroya. Cuando la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) los detuvo, secuestraron 680 dosis de marihuana y 34 de cocaína, una balanza y 20 mil pesos, presumiblemente “recaudados” de la venta de drogas.
Pese a que la cantidad de droga secuestrada no fue muy significativa, en ese momento trascendió que la investigación sobre su presunta actividad criminal se había desarrollado durante más de ocho meses y su teléfono intervenido fue dando las pistas hasta que los atraparon después de una venta.
La causa se había iniciado tras una denuncia anónima, en 2019. Un hombre contó que Vernola (quien ante la Justicia dijo consumir marihuana y cocaína desde los 17 años) vendía drogas en Villa del Totoral bajo la modalidad de un “quiosco”, en un comercio ubicado en el lugar. El testigo también contó que Romina entregaba droga en un auto Fiat Uno rojo, bajo la forma de “delivery”.
Dentro de este marco, no se descarta que Vernola haya tenido intermediarios en Jesús María. Sobre esa pista venía trabajando la fiscalía de instrucción antes de decidir la imputación de la mujer y atribuirle el “ajuste” de cuentas del cual fue víctima Wanda.
La investigación llevó también hacia la cabo Analía Gabriela Romero (39), sospechada de transportar personalmente los estupefacientes al interior.
Ayer, al conocerse esta importante novedad, el abogado Carlos Nayi, que representa los intereses de los padres de la adolescente asesinada, señaló: «Más allá de la motivación que hayan tenido para cometer el crimen, la querella va a trabajar profundamente para que los autores de este homicidio atroz tengan la sanción que les corresponde y que en este caso no es otra que la prisión perpetua».
La Voz del Interior 9-6-20
WANDA ABIGAIL NAVARRO, graves cargos contra los tres acusados de su muerte 24-10-18
Deben responder por los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma de fuego y violencia de género. Se sospecha que la adolescente de 15 años, asesinada en agosto en Jesús María, era objeto de vejámenes desde varios meses antes.
El fiscal de instrucción de la ciudad de Jesús María, Guillermo Monti, dictó en las últimas horas la prisión preventiva a los tres presuntos homicidas de la adolescente Wanda Abigaíl Navarro (15), agravando aún más la carátula inicial por violencia de género al añadirle la figura del abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de armas.
Walter Maximiliano Vargas (30), Claudio Damián Schmidt (38) y Mario Rubén García (29) permanecerán presos, mientras continúan las investigaciones para descartar que haya habido otras víctimas de su conducta delictiva, según se sospecha.
Esta novedad judicial se conoció cuando se están por cumplir 60 días del brutal asesinato del que fue víctima Wanda, caso que todavía genera conmoción en esa ciudad.
Salir y no regresar
La última vez que su familia vio con vida a la adolescente fue durante la madrugada del jueves 23 de agosto, cuando ella salió hacia el colegio, al que iba a pie. Nunca ingresó en la escuela ni regresó a su hogar.
Su desaparición se denunció esa misma tarde y recién 48 horas después los padres recibieron la peor de las noticias cuando se descubrió que la adolescente había sido asesinada.
Los criminales habían intentado ocultar su cuerpo debajo de unas ramas dentro de la Estancia La Florida, en la zona oeste de Jesús María.
Ya en la madrugada de aquel domingo había sido apresado Mario García, alias “Bebé”, el primer imputado que tuvo el caso.
Mientras que “Lauchín” Schmidt y “Muñeco” Vargas fueron detenidos una semana más tarde en distintos puntos de la provincia.
Por el momento, en la causa no hay distinción entre autor y coautores. A los tres se los consideró penalmente responsables de la presunta comisión de los dos delitos.
Stella Tévez y Marcelo Navarro, padres de Wanda, anticiparon que en su carácter de querellantes (bajo el patrocinio del penalista Carlos Nayi) buscarán también que se añada la carátula criminis causae porque interpretan que con el homicidio quisieron tapar los abusos de los que habrían hecho víctima a la adolescente.
El fiscal Monti tiene en sus manos una causa compleja. En un primer momento, el peritaje forense descartó que Wanda haya sido violada antes del asesinato. Pero ese no era ningún indicio de que la adolescente no haya pasado por esa circunstancia meses antes de su homicidio. De hecho, aportes testimoniales le habrían permitido al funcionario judicial armar una trama espeluznante.
Schmidt, Vargas y García se habrían alternado para abusar de Wanda durante al menos cinco o seis meses, según se sospecha. Los testimonios indican que en varias oportunidades uno de ellos exhibía una navaja del tipo Victorinox para proferir amenazas. También que la obligaban a consumir estupefacientes.
Los abusos se cometían en sitios baldíos, obras en construcción e, incluso, se sospecha que también dentro de la propia Estancia La Florida, que fue el lugar donde finalmente el cadáver de Wanda fue ocultado. Antes de morir, la adolescente fue cortajeada en su rostro, estrangulada y golpeada con un objeto contundente que podría tratarse de una piedra muy grande.
La muerte no ocurrió donde fue hallado el cadáver sino que fue arrastrado hasta allí. Perros adiestrados pudieron reconstruir ese trayecto. Por la contextura física de Wanda, estaba claro que el traslado del cuerpo no lo había hecho una sola persona. Monti está convencido de que ese ocultamiento fue hecho por los tres detenidos, ahora alojados en el establecimiento penitenciario de Bouwer.
La víctima
Wanda desapareció el jueves 23 de agosto, cuando iba a pie hacia el colegio. La encontraron asesinada dos días después en una estancia. La golpearon en la cabeza.
La Voz del Interior 24-10-18
- Se sospecha que la adolescente de 15 años padeció los seis peores meses de su vida antes de ser asesinada en Jesús María.
- Según la causa, un grupo de varones de entre 29 y 38 años la habría abusado desde hacía tiempo.
- Hay tres detenidos con una grave imputación.
- El fiscal de Instrucción de Jesús María, Guillermo Monti, decidió darle un giro de 180 grados a la causa que investiga la muerte de la adolescente Wanda Abigail Navarro (15), tras imputar a tres hombres mayores de edad por la presunta comisión del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género. El delito tiene como única pena la prisión perpetua y juicio con jurados populares.La imputación fue notificada ayer a los tres detenidos que tiene la causa: Mario Rubén García (29), Claudio Damián Schmidt (38) y Walter Maximiliano Vargas (30). El primero está acusado como presunto autor y los restantes, como coautores de la muerte de la adolescente, ocurrida entre el 23 y el 24 de agosto de este año. Los tres vivían en inmediaciones de la casa de Wanda, en una zona donde limitan las vecinas Jesús María y Colonia Caroya, y están alojados en el penal de Bouwer.García había sido apresado durante la madrugada del domingo 26, horas después a la aparición del cadáver de Wanda, pero sus presuntos cómplices se habían dado a la fuga.El hermetismo del funcionario judicial y la articulación precisa con cuerpos especiales de la Policía, como Investigaciones Criminales y Homicidios, dio sus frutos: ocho días después, vigilancia mediante, atraparon a Schmidt; y al día siguiente, a Vargas, cuando se ocultaba en cercanías de Saldán.Pese a que los dos últimos estaban detenidos desde la semana pasada, recién en las últimas horas el fiscal firmó la resolución en la que los vincula con el crimen como sospechosos imputados.Desde el sábado en el que se descubrió el asesinato hasta hoy, en los barrios aledaños al lugar en el que habría ocurrido el homicidio los testimonios se repitieron. La noche anterior, Vargas, García y Schmidt habrían pasado la noche entre naipes y excesos. Muchos los vieron salir de un bar que funciona, curiosamente, cerca del edificio de Tribunales. También los vieron bajarse de un auto gris cuando clareaba aquel jueves 23 de agosto, pasadas las seis de la mañana.Una hora más tarde, Wanda salía con dirección a su colegio, el Giovanni Bosco, de Colonia Caroya, cuando fue interceptada y se fue con tres varones. Según sospecha la fiscalía ahora, serían los que acababan de salir de aquel local nocturno.Aún no está claro entre los investigadores si la adolescente fue obligada a irse con estas tres personas o si lo hizo de manera voluntaria.Lo cierto es que Wanda ya no volvió a su casa y, pasada una hora del horario en que tendría que haber llegado, la familia radicó la denuncia sin imaginar aún lo que sucedería.Casi dos días después, el sábado 25, su cadáver semidesnudo y con evidentes signos de violencia fue encontrado en el enorme predio de la estancia La Florida, en la zona este de Jesús María. Quienes la mataron habían intentado tapar el cuerpo sólo con algunas ramas.Un día después, un nutrido grupo de personas, entre familiares, allegados y vecinos de la ciudad marcharon hasta el frente de la comisaría para exigir que el caso se esclareciera.Descripción del horrorSegún la causa, Wanda había conocido a un hombre 20 años mayor con el que había comenzado a mantener una relación que habría incluido abusos sexuales.Tiempo después, esa “pareja” la había forzado a mantener relaciones con otros amigos, todos mayores de edad. Uno de ellos, incluso, solía exhibir una navaja y también la obligaba a consumir drogas o alcohol.Y una vez ingresada en ese infierno personal, ya no pudo salir. Wanda estaba aterrorizada por las amenazas y las extorsiones de las que era víctima, por lo que se sentía imposibilitada de contarles a sus padres o de compartirlo con alguien que le permitiera resguardarse. Así estuvo unos seis meses hasta que llegó el día en que la mataron.Ahora se entiende por qué la adolescente había comenzado este año a practicar boxeo en el club Falucho.Ahora se entiende por qué el peritaje forense halló lesiones en los nudillos como señal de que se había defendido ante una agresión. Ahora se entiende por qué los padres de la joven no sabían que su hija de 15 años conocía a los presuntos agresores. El terror la tenía anulada, pero ya no estaba dispuesta a seguir tolerando más vejaciones, según sostienen los investigadores.Aunque rige el secreto de sumario, todo hace suponer que ese día los tres varones la quisieron someter una vez más. También es materia de investigación si, al negarse la joven, los presuntos asesinos comenzaron a torturarla y todo terminó con los golpes contra lo que sería una piedra muy grande, tres veces.Los peritajes criminales dijeron que la muerte no ocurrió donde fue hallado el cadáver, en una estancia ubicada en las afueras de la ciudad, sino que fue arrastrado hasta allí. Perros adiestrados pudieron reconstruir ese trayecto. Por la contextura física de Wanda, estaba claro que el traslado del cuerpo no lo había hecho una sola persona.Con los nuevos elementos probatorios, la fiscalía sostiene que está más cerca del esclarecimiento total de lo sucedido, ya que entiende que han conseguido importantes indicios que permitirían sostener las sospechas sobre los tres detenidos ahora vinculados a la causa.El fiscal Guillermo Monti tampoco descarta que haya habido otras víctimas en toda esta historia de abusos, pero eso será materia de otra investigación.El peor final: La víctima tenía 15 añosLa adolescente de 15 años desapareció el jueves 23 de agosto a las 7, cuando se dirigía a su colegio. Su cuerpo apareció el sábado 25 en el predio de la Estancia La Florida, en Jesús María, tapada con unas ramas, boca abajo y en ropa interior. Aunque el peritaje forense descartó con posterioridad que hubiese habido abuso sexual, sí confirmó que la adolescente tuvo una muerte cruel, con cortaduras en su rostro, señales de estrangulamiento y tres golpes muy fuertes en la cabeza.La Voz del Interior 12-9-18
Con la prueba colectada, la Fiscalía decidió una nueva imputación. - La joven, de 15 años, fue hallada muerta en Jesús María el 25 de agosto pasado.
- Ahora son tres los detenidos.
Jesús María. Aunque rige todavía el secreto de sumario en la causa que investiga la muerte de la adolescente Wanda Abigail Navarro (15), acaecida entre el 23 y 24 de agosto, el Ministerio Público Fiscal confirmó este martes que hubo dos nuevos detenidos vinculados al homicidio y que se decidió el cambio de carátula a homicidio agravado por violencia de género (femicidio). En ese caso, la causa avanzaría ahora con el pronóstico punitivo mayor que contempla prisión perpetua para los culpables y juicio por jurados.
El cuerpo de Wanda apareció el sábado 25 de agosto dentro de la Estancia La Florida, en Jesús María, tapada con unas ramas, boca abajo y en ropa interior. Aunque la pericia forense descartó con posterioridad que hubiese habido abuso sexual, sí confirmó que la adolescente tuvo una muerte cruel, con cortaduras en su rostro, señales de estrangulamiento, y tres golpes muy fuertes en la zona craneana que fueron la causa eficiente de su muerte.
También quedó claro que la muerte ocurrió en otro sitio y que fue arrastrada hacia allí.
Casi de inmediato se descartó, además, como motivo del asesinato que se haya tratado de un ajuste de cuentas o un crimen para eliminar al obstáculo de un eventual triángulo amoroso o circunstancia similar.
El fiscal Guillermo Monti, de los tribunales de Jesús María, había solicitado la detención de un hombre de 29 años, ya en la madrugada posterior al hallazgo del cuerpo de Wanda. Una semana después lograron apresar a otros dos sospechosos, también mayores de edad.
La cadena de responsabilidades en la muerte de la adolescente es lo que el fiscal se guarda celosamente, aunque está claro que los tres están involucrados.
Fuentes con acceso a la causa explicaron que el fiscal se valió del material secuestrado en la escena del crimen, del rastreo que hicieron perros adiestrados, de diversos peritajes dispuestos en domicilios allanados, y de varios testimonios para armar una escena y un móvil del crimen que fue la pieza que más le costó ubicar en este complejo rompecabezas. Por tratarse de una menor de edad y por algunas circunstancias de la muerte, no fueron revelados unos cuantos detalles.
La querella, satisfecha
Carlos Nayi, abogado de los padres de Wanda, mostró su satisfacción: “Los detenidos son gente muy peligrosa y que constituyen un peligro para la sociedad. Hay que ponderar que en este caso se haya trabajado tan prolijo, ordenadamente y tan rápido», ponderó, tras destacar el trabajo mancomunado de Fiscalía, Policía y de la Secretaría de Seguridad provincial, entre otros, en la investigación penal.
La Voz del Interior 11-9-18
A más de una semana de descubrirse el asesinato de la adolescente de 15 años, persisten las dudas y las conjeturas. El informe de la autopsia dice que la joven sufrió una cruel golpiza antes de morir. Hay un muchacho de 29 años detenido. Piden agravar la carátula.
La región que hermana a Colonia Caroya, Sinsacate y Jesús María aún no se recupera de la conmoción que le generó el asesinato de la adolescente Wanda Abigail Navarro (15), ocurrido hace poco más de una semana.
Tras la marcha multitudinaria para pedir el esclarecimiento del crimen, realizada el domingo pasado, 16 organizaciones profesionales, estudiantiles y de la sociedad civil pidieron en un comunicado que se caratule la causa como femicidio.
La escuela secundaria Giovanni Bosco, a la que concurría Wanda, también tuvo que readaptar sus actividades durante la semana que pasó, sobre todo porque los compañeros de la adolescente asesinada no encontraban consuelo.
Hasta el párroco de la ciudad se acercó al colegio para conversar con el alumnado, y los docentes tuvieron que distraer el dictado de algunas clases para ocuparse de la contención de los jóvenes. Los escritos en la cartelera pidiendo por justicia fueron mayoría.
Más allá de las decenas de mensajes que circularon por redes sociales con versiones casi todas desmentidas por fuentes judiciales, por ahora es demasiado poco lo que trascendió sobre la causa judicial que lleva adelante el fiscal Guillermo Monti, quien todavía no llamó a declaración indagatoria al único imputado y detenido.
Es que por el momento el funcionario judicial no levantó el secreto de sumario de rigor, ya que está en plena investigación.
Sí trascendió que la fiscalía compiló nuevas pruebas y espera varios peritajes antes de tomar determinaciones.
No obstante, lo más complicado aún es determinar el porqué del asesinato de Wanda.
Con lo recabado hasta aquí, al menos lo que permitió saber el fiscal, sigue faltando el móvil del crimen.
O sea: tiene un sospechoso, pero no encuentra el motivo de semejante asesinato.
¿Camino al femicidio?
Iba al colegio, terminó casi desnuda y asesinada. Ninguna otra enumeración podría describir mejor el espanto que tiene afectada a esta comunidad.
Este crimen significó un duro golpe para toda la sociedad.
Por tal motivo es que un colectivo espontáneo formado por 16 organizaciones exige la carátula de femicidio para la causa. Pero la fiscalía todavía mantiene la carátula original de homicidio simple.
En la semana que pasó, la investigación incorporó nuevos datos a la causa. Entre la casa en la que vivió Wanda y el lugar donde apareció su cuerpo, en la estancia La Florida, hay 1.800 metros.
Dos perros adiestrados, en distintos momentos, hicieron idéntico recorrido.
Todo conduce a un caminito que está pegado al cementerio parque y por el que no se puede ir en vehículo. Desde el momento en que se inicia el caminito y hasta el lugar del hallazgo del cadáver hay 600 metros.
Difícilmente, una persona pueda haber realizado ese trayecto a pie cargando con el peso de una persona de la contextura de Wanda.
Al menos eso es lo que cree la familia, que se constituyó en querellante con el patrocinio del penalista Carlos Nayi.
El joven detenido vive a 300 metros de los Navarro y mantenía con el padre de Wanda una relación de poco más que conocidos. Los padres de la adolescente sostuvieron que entre ella y el detenido no había ninguna relación.
¿Torturada?
El informe forense realizado sobre el cuerpo de Wanda descartó que la joven haya sido abusada sexualmente y confirmó que la causa eficiente de la muerte fue un severo traumatismo craneoencefálico.
Por la forma del asesinato, por ahora desde la investigación se descarta que haya sido un ajuste de cuentas y tampoco cierra la tesis de que haya sido un crimen para encubrir un delito anterior como un robo.
Fuentes con acceso a la causa aportaron que Wanda tenía, además, los nudillos con sangre, aunque sin signos claros de que impliquen una resistencia a un ataque.
Se sospecha que el agresor podría haberla tomado de sorpresa y hay muchas señales de que el ataque fue brutal. Otro dato que desconcierta a los investigadores es que, aunque la joven apareció semidesnuda, no hay señales de abuso sexual.
El rostro de la adolescente presentaba varias heridas cortantes, hecho que hizo pensar a los investigadores, no bien producido el hallazgo, de que podría haberse tratado del ataque de un grupo de mujeres.
Pero aparte del desfiguramiento del rostro, el cuerpo de Wanda presentaba una marca en la zona del cuello (de la que se deduciría estrangulamiento) y se contabilizaron tres golpes en la cabeza con un objeto contundente, como una piedra o algo similar, que terminaron por convertirse en la causa eficiente de la muerte.
Adolescente asesinada
Wanda Abigail Navarro tenía 15 años. El jueves 23 de agosto salió temprano de su casa de Jesús María para ir al colegio, pero nunca llegó. El sábado 25 su cadáver semidesnudo, con evidentes signos de violencia, fue encontrado en el predio de una estancia de esa ciudad. Hay un detenido.
La Voz del Interior 2-9-18
El cuerpo sin vida de la adolescente de 15 años fue hallado ayer al mediodía. El detenido fue imputado por homicidio simple.
Un hombre fue detenido en la madrugada del domingo, sospechado de ser el autor del asesinato de Wanda Abigaíl Navarro, la adolescente de 15 años hallada sin vida ayer en Jesús María.
El detenido, de 29 años, fue imputado del delito de homicidio simple, informó la Policía. La detención se concretó a las 3 de la madrugada, en calle San Martín al 500 de la mencionada ciudad.
El caso
Después de poco más de dos días de rastrillaje y búsqueda, llegó la peor noticia: cerca del mediodía de ayer fue hallado el cuerpo sin vida de la adolescente Wanda Abigail Navarro (15), quien faltaba de su hogar de la ciudad de Jesús María desde el jueves temprano.
El cadáver estaba tapado por unas ramas en un maizal dentro de la enorme estancia La Florida, en la zona este de la ciudad. A simple vista, confiaron los investigadores, se advertía que el cuerpo había sido arrastrado hacia allí.
Según la causa judicial, Wanda había salido el jueves a las 7 rumbo al colegio Giovanni Bosco de Colonia Caroya, pero nunca llegó.
Cuando se hizo muy tarde y no llegaba ninguna noticia sobre ella, la familia radicó la denuncia judicial.
La adolescente, de contextura física robusta, cabello negro lacio, y 1,60 metros de estatura, vestía ese día una calza negra con franja al costado de cintas rojas y blancas, zapatillas negras y campera tipo inflable marrón, según la descripción que se difundió con el pedido de paradero.
Sin embargo, ayer su cuerpo fue hallado solamente con ropa interior puesta y ningún rastro de toda la otra ropa que vestía. El cadáver estaba tapado con unas ramas, cerca de un maizal.
De acuerdo con las fuentes consultadas, su cabeza tenía dos golpes en el cráneo que, aparentemente, podrían haberse producido por una piedra o elemento similar. También le detectaron un pequeño surco alrededor del cuello, que podría ser de un cordón, señal de un posible estrangulamiento, según la hipótesis más firme que se manejaba hasta anoche.
El detenido fue imputado del delito de homicidio simple, se indicó, aunque la carátula podría modificarse tras los resultados finales de la autopsia. La menor de 15 años fue hallada asesinada el pasado sábado en Jesús María.
La Voz del Interior 28-8-18
Un hombre de 29 años fue detenido en la madrugada de este domingo, sospechado de ser el autor del asesinato de Wanda Abigaíl Navarro, la adolescente de 15 años hallada sin vida el sábado en la localidad cordobesa de Jesús María y que había desaparecido el jueves cuando salió temprano de su casa para concurrir a su escuela secundaria.
El detenido, de quien no se brindó la identidad, fue imputado del delito de homicidio simple, se indicó, aunque la carátula podría modificarse tras los resultados finales de la autopsia, que podría confirmar que existió un abuso sexual o al menos fue el móvil del hecho, teniendo en cuenta que la víctima presentaba la ropa desgarrada. La detención se concretó a las 3 de la madrugada de ayer, en calle San Martín al 500 de la mencionada ciudad.
Después de poco más de dos días de rastrillaje y búsqueda, llegó la peor noticia: cerca del mediodía del sábado fue hallado el cuerpo sin vida de la adolescente, quien faltaba de su hogar de la ciudad de Jesús María desde el jueves temprano. El cadáver estaba tapado por unas ramas en un maizal dentro de la enorme estancia La Florida, en la zona este de la ciudad. A simple vista, confiaron los investigadores, se advertía que el cuerpo había sido arrastrado hacia allí.
Confirmaron que la chica muerta es Wanda, y la encontraron con un corte en la cabeza, por lo que de inmediato la sospecha fue que se había tratado de una muerte perpetrada con extrema violencia. Según la causa judicial, Wanda había salido el jueves a las 7 rumbo al colegio Giovanni Bosco de Colonia Caroya, pero nunca llegó. Cuando se hizo muy tarde y no llegaba ninguna noticia sobre ella, la familia radicó la denuncia judicial.
La adolescente, de contextura física robusta, cabello negro lacio, y 1,60 metros de estatura, vestía ese día una calza negra con franja al costado de cintas rojas y blancas, zapatillas negras y campera tipo inflable marrón, según la descripción que se difundió con el pedido de paradero. Sin embargo, su cuerpo fue hallado con la ropa desgarrada. El cadáver estaba tapado con unas ramas, cerca de un maizal. De acuerdo con las fuentes consultadas, su cabeza tenía dos golpes en el cráneo que, aparentemente, podrían haberse producido por una piedra o elemento similar.
También le detectaron un pequeño surco alrededor del cuello, que podría ser de un cordón, señal de un posible estrangulamiento, según la hipótesis más firme que se manejaba.